Televisión

Patricia Conde: "La televisión es mentira"

La actriz, tras sorprender al público con su actitud en la prueba de exteriores, se confiesa y revela los motivos que la llevaron a tirar la toalla en la final de MasterChef Celebrity 7

Patricia Conde: "La televisión es mentira"

Patricia Conde durante el programa

Parecía que Patricia Conde estaba destinada a ser duelista en la séptima edición de MasterChef Celebrity, pero contra todo pronóstico en la prueba de exteriores petó. La actriz escogió las elaboraciones más complicadas, un lenguado cítrico con patatas souffle y caviar y un postre de yogurt y violetas que la llevaron por la calle de la amargura. Tuvo un momento de agobio que le llevó incluso a pedir permiso para salir del plató. Cuando regresó, la Conde había tirado la toalla. Así los duelistas en la final de MasterChef Celebrity de esta noche serán Lorena Castell y Manu Baqueiro.

La pucelana se vio saturada por el escenario, el icónico Mandarin Oriental Ritz, que reabrió sus puertas en 2021 y por las elaboraciones de su anfitrión, Quique Dacosta. El chef, que cuenta con cinco soles Repsol, les propuso elaborar un menú homenaje a 10 cocineras que son auténticas referentes de la gastronomía española. Así, esperando catar el trabajo de los tres finalistas estaban Elena Arzak, Maca de Castro, Fina Puigdevall o Martina Puigvert, entre otras.

Patricia Conde empezó limpiando el lenguado con mal pie, pero en lugar de gritar, llorar o enfadarse con sus compañeros, tras su pequeño ataque de nervios, ella se aferró al humor, ese que le hizo famosa en 'El informal', y sorprendió al personal riéndose de sí misma. Le resbalaba todo lo que le decían los jueces.

“No estás luchando por la chaquetilla. No había visto nunca esto, a alguien con perspectivas de llegar a la final y que no se ponga las pilas”, le espetaba un Jordi Cruz tan alucinado como estaba los espectadores al otro lado de la pantalla. Ella continuó con sus burlas y quitándole hierro al concurso: “No estoy luchando, no puedo con tanto estrés, ni el calor, ni la presión... Lo sé, y tengo pena por dentro, pero estoy cansada y solo quiero dormir”, le contestaba al chef aguantando la risa.

A esas alturas, las redes echaban humo, nadie entendía qué le estaba pasando a la repescada de esta edición que, como Miki Nadal, había rozado el duelo final con las yemas. “Que te la pique un bicho”, fue una de sus perlas a los compañeros. “Qué mal lo paso cuando vienen los profes”, ironizaba al marcharse los jueces. Y, para colmo, cuando Quique Dacosta se acercó a ver cómo iban sus elaboraciones ella les tomó el pelo diciendo que las había hecho, que estarían por ahí. “¿Nos estás tomando el pelo? No tienes casi nada. No solo no te veo derrotada, sino que incluso tomándotelo a la ligera. Te has rendido y a mí me has decepcionado. No te reconozco”, le regañaba Cruz mientras ella continuaba riéndose de sí misma y boicoteando tanto la prueba como su candidatura. Al final, Jordi tuvo que entrar a su cocina y acabar como pudo sus platos. Mientras ella se empeñaba en conseguir un huevo de yogurt para el postre. “Mejor que hagamos palomitas de yogurt que esto no va a salir”, le recomendaba el chef. “Hoy en Art Attack”, decía riéndose ante la cámara mientras se peleaba con las palomitas.

La explicación de Patricia

Que aquello tenía alguna explicación, estaba claro. Y con ella nos hemos despertado esta mañana. Patricia Conde ha publicado su versión del caos en un inmenso post en su cuenta de Instagram.

“Un día nos dijeron esto es un show, no un programa de cocina. Ha habido amor, ha habido guerras, yo siempre he sido partidaria del amor y del humor. Y cuando me gritan o no me tratan bien, no lo sé gestionar. Realmente en la final me bloqueé ante tanta presión, pero no solo la del cocinado, sino la de toda la gente que tenemos en frente dando órdenes y sobre todo de lo que dirán de nosotros en redes sociales después. Que ya sabéis algunas terribles consecuencias”. Así arranca el post de Patricia Conde. Al leer las primeras frases resulta inevitable acordarse de Verónica Forqué, pero es de justicia recordar que ella abandonó MasterChef porque se contagió de covid, lo que vino después no fue para nada responsabilidad del talent.

“Nunca había visto MasterChef y quise investigar desde dentro. Y les estoy eternamente agradecida por la oportunidad de que todos me hayan conocido y ahora sepan que soy actriz, no presentadora. Lo he dicho muchas veces, soy sensible y vulnerable y mi salvavidas es el sentido del humor. Nos dicen que cocinemos o que hagamos un show divertido, como los que nos ha ofrecido mi querido Xavier”, continúa el texto.

“Cada uno vive las experiencias a su manera, no todos somos iguales, pero lo que yo he hecho ha sido tratar a todos mis compañeros con respeto pasara lo que pasara, y en lugar de sacar el estrés gritando o insultando a lo demás he preferido reírme de mí misma e inmolarme en un divertido show para quitarle hierro al asunto. Y por los comensales no os preocupéis, no solo les dan lo que cocinamos, en el Ritz había mucha comida más”, subraya la actriz.

Respecto a las polémicas y a las injustas expulsiones añade. “Yo no le pedí a nadie llegar a la final. Yo no eché a Isa o a Nico, de hecho, me pareció injusto y me hubiera cambiado por cualquiera de los dos, ellos lo saben”. Lo cierto es que a la final no llegaron los cinco mejores, sino los que mejor suerte tuvieron. Lorena Castell, que ayer estuvo soberbia siguiendo al chef, se salvó de chiripa de la criba en dos ocasiones.

“Quiero pedir perdón a mi familia, amigos, al equipo de MasterChef y a todos los que han creído en mí más que yo misma. Pero sabéis lo que os digo, que el giro de la película era que Manu se llevara la chaquetilla porque se lo merecía más que nadie y me sobraban los motivos para frenar y dejar que me adelantara. Siento no haber sido más competitiva, y ambiciosa, soy así... cómo habéis visto, tímida, algo rebelde y muy sensible... y payasita, y sobre todo no puedo con las mentiras y antes de ofender a un compañero o creerme mejor que nadie, prefiero reírme de mí misma y ofrecer un show. Lo vuelo a decir, la televisión es mentira”. Patricia, nada más que añadir. Gracias por tu sinceridad y por tu sentido del humor.