Los investigadores solicitan ayuda a Inditex para resolver el caso de la muerte de Esther López

Tratarán de desvelar más detalles de las fibras halladas por los investigadores como el año de fabricación, el lote o el punto de venta de los pantalones a los que corresponden

Carteles para buscar a Esther

EFECarteles para buscar a EstherEFE _ Carteles para buscar a Esther

El misterio sobre la muerte de Esther López sigue sin resolverse. Los investigadores tratan por todos los medios reconstruir los últimos momentos de la joven de Traspinedo (Valladolid) que desapareció el pasado 13 de enero. La Guardia Civil ha recurrido a la multinacional gallega Inditex para determinar en sus laboratorios si las fibras halladas bajo las uñas de la víctima son del pantalón de la marca Zara que llevaba Óscar S. en la madrugada del 12 al 13 de enero, noche en la que la joven despareció.

Los forenses encargados de la autopsia de la joven localizaron bajo sus uñas una serie de fibras que no correspondían con la ropa de Esther y, según determinó el Departamento de Criminalística de la Guardia Civil, dos de ellas se ajustaban con las características "físicas y de composición química" de pantalón "tipo chino" de color beige que vestía el principal sospechoso y la última persona que declaró haberla visto viva. No obstante, los investigadores no pudieron indagar mucho más allá tras reconocer que las fibras de algodón halladas tenían "escaso valor probatorio" y que, por lo tanto, no se trataba de una prueba concluyente, sino solo de un indicio.

Los laboratorios de Inditex tratarán de desvelar más detalles de las fibras como el año de fabricación, el lote o el punto de venta de los pantalones a los que corresponden las fibras, según han relatado fuentes de la investigación. Se trataría, por tanto, de acotar al máximo posible la búsqueda del responsable de la muerte de Esther.

El foco se sitúa desde hace varios meses sobre Óscar, en la diana desde el inicio de la investigación por ser la última persona que la vio con vida. El amigo de la víctima ha ofrecido versiones contradictorias que levantaron las sospechas, unas sospechas que varios indicios refuerzan. Precisamente por eso, el principal sospechoso sigue en libertad: la juez del caso, Soledad Ortega, ha rechazado el encarcelamiento del sospechoso al considerar que de lo actuado hasta el momento no hay prueba suficiente que justifique tal medida.

Uno de esos indicios son los restos de ADN hallados en el maletero del vehículo de Óscar, minuciosamente analizado, y que los investigadores atribuyen a la joven de Traspinedo. Uno de los pelos hallados en el interior del coche se ha obtenido una secuencia de ADN mitocondrial que se corresponde con Esther o que "puede pertenecer a una persona relacionada biológicamente con ella por vía materna". Hay que recordar que, según los investigadores, pocas horas después de la desaparición de Esther, el investigado lavó el coche en profundidad.

Las lesiones en una mano de Esther las pudo ocasionar un tenedor de postre

La Guardia Civil apunta la posibilidad de que las lesiones "redondeadas y superficiales" halladas en el dorso de la mano derecha de Esther las pudo causar un tenedor de postre. Dichas lesiones, tal y como se desprendía del informe pericial elaborado por el equipo de Reconstrucción de Accidentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ERAT), no serían compatibles con las producidas o derivadas de la dinámica de accidente o atropello mediante el modelo de vehículo utilizado por el investigado.

Los investigadores se refieren así al vehículo Volkswagen T-Roc de Óscar S, la persona que le acompañaba la noche de autos en su turismo y a quien la Benemérita ha venido situando en los últimos meses como el principal sospechoso de la desaparición y muerte de la joven por, entre otras razones, el hallazgo de ADN de ella en el maletero.

La principal hipótesis barajada hasta ahora por la Guardia Civil es que Esther López de la Rosa, desaparecida el 13 de enero y cuyo cadáver fue localizado casi un mes después en un arcén de la carretera a escasa distancia del pueblo, murió al ser atropellada por un turismo y que éste bien podría ser el que aquella noche conducía Óscar S.M, que además, supuestamente, fue la última persona que la vio con vida.

Los forenses concluyeron que la víctima fue atropellada cuando deambulaba por el sentido derecho de la carretera en dirección a la localidad, de espaldas a los vehículos, y que el impacto fue "a media o baja velocidad", sin que el golpe, fundamentalmente a la altura del glúteo izquierdo, tuviera entidad suficiente para causar su fallecimiento, producido a posteriori por una posible conjunción de factores que desembocaron en un "shock" multifactorial. Y es que, en el fallecimiento habrían influido las drogas y el alcohol, tal y como desveló el informe toxicológico que se le realizó, y el frío, ya que esa noche se registraron temperaturas bajo cero.

Ahora bien, una de las incógnitas iniciales se mantiene a día de hoy: "No se puede descartar que el lugar del atropello haya sido distinto del lugar donde se encontró el cuerpo", aseguraron los forenses, tras lo que aclararon que en el supuesto de que el cuerpo hubiera sido movido, se habría hecho en las primeras horas después del fallecimiento.

Y es que, de haber recibido atención médica, Esther estaría viva probablemente.