“Guatafac”: el juego misógino que normaliza los abusos sexuales, el incesto o la prostitución

Una alerta en un chat feminista ha puesto sobre la mesa la normalización de la violencia sexual contra niñas y mujeres

GUATAFAC

GUATAFAC

La llamada de atención la hizo Irene_no_se_detiene al comprobar que en la librería de enfrente del colegio de su hija se vendía Guatafac, un juego machista de 480 cartas a partir de 16 años que se publicita entre otras rimas como el divertimento “de fiesta y que tu suegra detesta” y que da rienda suelta a la violencia contra las mujeres.

El mensaje de Irene surgió de la indignación al advertir al dueño de la papelería de su contenido y que respondiera que no era para tanto. “Es un juego de cartas donde la temática es: te corres en la cara de tu hermana, follas a tu madre o drogas a tu amiga”. La denunciante de inmediato corrió la voz entre sus compañeras, así como con otras madres con las que tiene relación y con las que está haciendo todo lo posible para que al menos el juego “deje de estar expuesto en el escaparate” ya que el vendedor lo sigue teniendo a la vista de cualquier persona. “No es que sea un juego de adultos, es un juego que reproduce las temáticas de los vídeos pornográficos que ven ahora los chavales. La ignorancia no puede tener cabida”, dice.

Jugar a la degradación

Un juego que a Laura Strego (escritora, ilustradora y apasionada a los juegos de mesa), le provoca “desazón” por la normalización y banalización “de la violencia sexual que se cuela hasta en nuestros pasatiempos, en nuestro ocio”. Y es que para dicha artista “si bien hay juegos muy irreverentes, para gente con humor muy negro, Guatafac se distingue por dirigirse a menores de edad, así como por buscar la respuesta "sexy" y porque perpetua la idea de que es normal bromear constantemente con lo que significa nuestro cuerpo. En nombre del humor se establece que, si no ríes algo que te afecta, no tienes sentido del humor, y al final el estigma cae sobre la persona ofendida. Casualmente, la mayoría de las veces somos las mujeres”.

Una opinión que comparte Iría Marañón, filóloga y autora del best seller Educar en el feminismo. “El juego simbólico en la infancia y adolescencia ayuda a comprender, a entender las normas y las reglas de comportamiento del mundo adulto, construye su pensamiento y prepara para la vida. De esta manera podemos imaginar qué tipo de mundo están construyendo quienes juegan con un juego tan misógino y que normalizan este tipo de comentarios que aparecen en las cartas. Si además le ponen la capa del humor, ya tenemos la coartada perfecta, porque a través de esta excusa hay vía libre para ejercer violencia. Es parecido a la pornografía, tras el escudo de la ficción, nos cuelan violencia hacia las mujeres”.

Además, esta coeducadora resalta que “ahora muchos jóvenes crecen sin saber lo que son las consecuencias de sus actos, normalizan situaciones de violencia hacia mujeres y niñas porque la sociedad no las condena como debería. Por lo que es la tormenta perfecta para que pase desapercibido. Lo más peligroso es que van a normalizar situaciones de violencia hacia mujeres y niñas. Un juego así hace que luego cueste más identificar la violencia en la vida real. Muchos jóvenes ejercen violencia pensando que son normas de conducta adecuadas, y han llegado a estas conclusiones porque la sociedad en pleno, a través de juegos, ficción o influencia del entorno, les ha trasmitido este mensaje”.

Por su parte Mónica Alario, autora de Política sexual de la pornografía, “banalizar con este juego la violencia que sufrimos y reducirla a algo cómico es algo que solo se puede hacer desde el privilegio más absoluto. El contenido de las cartas es violencia contra las mujeres. Hay referencias constantes al porno y se hace humor, se banaliza la violencia contra la mitad de la humanidad que somos las mujeres. Entrar en la página web o en sus redes es un blanqueamiento absoluto de esta violencia. Hay banalización de delitos penales muy graves”.

Normas del juego

Guatafac _ Normas del juego

El tutti-fruti que podemos encontrar en Guatafac pasa por la exaltación de la pornografía, la incitación al incesto, la violación, la pederastia o el racismo: “Enumera los atributos más exuberantes de tu madre”, “Di tres razones para jugar a los médicos con tu primo/a”, “Cita tres razones para follar con un abuelo/a”, “Di tres motivos por los que preferir Nickeoldeon a Redtube” o encuentra “Tres razones para acostarte con una mujer embarazada”.

A estos enunciados podemos añadir otras opciones como “Di tres cosas que te negarías a hacer como trabajador/a sexual”, “Tres razones por las que preferir los pechos pequeños a los grandes”, “Cita tres métodos anticonceptivos que sean tan efectivos como un bukkake”, “Nombra tres webs de porno o tres palabras del porno que conozcas”.

También hay cartas como las que piden enumerar “Tres razones que encuentres para prostituir a tu querida abuelita” o nombrar destinos conocidos por la explotación y los abusos sexuales a menores como Tailandia o donde la prostitución es legal como Ámsterdam. “También hay una carta hablando de hacer turismo en Siria. Les debe parecer muy divertido reírse de un país en guerra donde se masacra y viola a su población”, añade Strego. Tampoco falta entre las cartas la que pregunta por “las tres razones para cambiar de sexo”.

Este collage de machismo para Alario es el resultado de “la socialización de género la cual se ha encargado de borrar la línea que debería separar sexo de violencia, de socializar en la normalización y la erotización de diversos niveles de violencia contra las mujeres, en la deshumanización de estas, en la dominación masculina y la sumisión femenina”.

Guatafac cree es perfecto para enseñar a leer a menores

Así las cosas, los creadores creen que su juego es perfecto para enseñar a menores a leer. “Aprenderán expresiones tan indispensables y educativas como "raspar el fondo", "aliento de mono" y "dinero fácil". ¡Los profes van a estar encantados, van a ser los más listos de la clase!”, dicen en su web. Además, animan a que les manden ideas para elegir entre “las más flipantes y bastas a boleo” ya que para ellos “sería un absoluto placer que la próxima versión tenga un pedacito de todos vosotros”.

También bromean con un tema tan serio como el alcohol. “¿Deberíamos asociar el alcohol con GUATAFAC, así como los hielos en un botellón? ¡Claro que no! ¿Alcohol? ¿Qué es eso, los Reyes Magos? Se recomienda disfrutar y jugar con todo tipo de refrescos: limonada, gazpacho, laxante o té”, para luego en sus instrucciones señalar que “cada vez que sumes un punto eliges un jugador y este bebe. Si pierdes, bebes”, así como animan a encontrar las cartas mezcladas con pacharán. “Hay un bonus en el que dice que una de las tarjetas está impregnada en Pacharán y que para ello no hay nada mejor que chupar las cartas para descubrir cuál. Algo que cuanto menos es poco higiénico y saludable”, añade Strego

Para hacerse virales los dueños de este juego piden ser etiquetados en las historias de Instagram o en otras redes sociales a cambio de enviar a quienes lo hagan “una pequeña sorpresa”. Y no solo eso, piden material de contenido sexual a menores de edad: “Si es una foto obscena puedes enviarla por correo”, dicen. “Algo que cuanto menos roza lo ilegal. ¿Qué hacen con ese material? ¿Dónde va a parar? El almacenamiento de esas fotos sensibles puede ser una tapadera para otras cosas”, subraya Mónica Alario.

Guatafac en los medios

Guatafac en los medios

La ayuda de los medios de comunicación

Pero ¿cómo un juego como este ha tenido tal boom? La respuesta está en el departamento de comunicación con el que cuenta la marca, su eco en los medios de comunicación y la falta de perspectiva feminista en los mismos. Basta ver algunos ejemplos como Esquiere, La Cope, As, Marie Claire o el Diario de Sevilla que han hecho reportajes o entrevistas.

En ABC por ejemplo entrevistaron a sus creadores “Pablo y Toño, dos estudiantes de un máster de negocios” resaltando que decidieron crearlo para amenizar “una noche de copas en su casa con un juego improvisado: se inventaron unas cuantas preguntas cachondas y gamberras”. En 20 minutos hablan del “irreverente juego de mesa de humor con versión imprimible gratuita para amenizar la cuarentena”. Para Marca este y otros juegos son “cañeros, cachondos e irreverentes para animar tus fiestas en casa”. Un carrusel de adjetivos supuestamente inofensivos al que se apunta Ser Padres resaltando que “es uno de los juegos más aclamados del último año (…) aunque en su versión original contiene preguntas algo picantes para niños pequeños”.

Por su parte El País -que hace unos meses lo presentaba con el titular de “Los mejores juegos de mesa para parejas. Cinco propuestas para mejorar la comunicación, fortalecer la relación y compartir momentos de diversión”-, al ser contactado por este medio para conocer su opinión confiesa su error al no comprobar el contenido del mismo. “Hemos desactivado en cualquier sitio que pudiera aparecer en el periódico su mención. También hemos hecho requerimiento a la empresa para que no use nuestro logo sin permiso como estaba haciendo. Hemos activado un protocolo para detectar antes qué lleva un producto para evitar que vuelva a ocurrir”, apunta su portavoz.

El juego se puede adquirir tanto en tiendas físicas como virtuales tales como Amazon, Carrefour, El corte inglés, FNAC, Game y en plataformas para menores como Drim o Toys R Us. Desde Zacatrus, otra de las plataformas donde se vende, hemos comprobado que no conocen el contenido del mismo. “No veo en la web dónde afirmamos lo que comentas sobre el juego. Para nosotros, Guatafac es un juego para adultos, mayores de 16 años, con el que puedes pasar ratos divertidos y reírte de mil formas”, nos responden.

Una estrategia de RSC de lavado de cara

Otra de los métodos de la marca para venderse pasa por unirse a causas sociales. “Es un juego eco-social friendly” del que “a nuestros seguidores les gustará saber que se fabrica con materiales 100% reciclados gracias a Cartamundi, imprenta europea que imprime cada set”, dicen.

Además, manifiestan que “el 1% de los beneficios anuales de las ventas se destina a fondos para FEDER". La entidad de Enfermedades Raras tras conocer por la llamada de La República el contenido del mismo ha roto de inmediato cualquier relación con la marca y puesto en marcha un protocolo para que no vuelva a sucederles error tal. “Somos una entidad comprometida con los valores de convivencia y la no discriminación por motivos de sexo, raza, nacionalidad, edad, nivel socioeconómico, religión, preferencia política u orientación sexual”. Por ello, y tal y como recoge su código ético, manifiestan que tras lo ocurrido solo “colaborará con otras entidades o personas que guarden una coherencia con nuestra misión y lo hará sobre una base de valores compartidos, en áreas y objetivos comunes, y para el bien de la sociedad. Desde FEDER rechazamos profundamente cualquier discriminación que atente contra los derechos fundamentales de las personas”.

La marca, ya fue denunciada en su día por el CERMI ante la Fiscalía por “denigrar a las personas con displasias óseas” ya que tenía cartas como las de "cita posibles 3 usos de un enano" y “nombra 3 razones para cocer a un albino”. Denuncia ante la Guatafac entonó su mea culpa con una nota de prensa y diciendo que “gracias a la fundación ALPE y el CERMI, me he dado cuenta de que las cartas no corresponden a la finalidad del juego y resultan hirientes y ofensivas. Me gustaría decir que antes de ponerme en contacto con la fundación ALPE, ya había tomado conciencia sobre esto y tomé la decisión de reemplazarlas desde este enero de 2021, ya que modificamos regularmente las 480 cartas del juego para seguir mejorándolo. Por lo que, dichas cartas están presentes solamente en las versiones anteriores a enero de 2021, pero no lo volverán a estar jamás en las siguientes”.

La explicación que daba el creador del juego para usar la cita sobre displasias óseas hacía referencia “sobre todo a la cultura pop (Juego de Tronos, Austin Power, El Señor de los Anillos, World of Warcraft...) y no tenía absolutamente ninguna intención de discriminar a las personas con acondroplasia en las respuestas dadas por los jugadores. Cuando escribí estas tarjetas tenía 24 años y aunque la edad para nada es una excusa, reconozco que era terriblemente inmaduro y no fui consciente del daño que estas tarjetas podían causar. Tuve una profunda falta de juicio y estoy verdaderamente arrepentido”.

Un arrepentimiento que no ha cambiado en el juego en cuanto a catalogar a quienes participan por sus capacidades. Tal y como se lee en las propias instrucciones hablan de formar “un mazo pequeño en el centro de la mesa con las cartas hacía abajo. El jugador/a con el coeficiente intelectual más bajo se llamará Maestro/a del Guatafac”.

“Un juego que incita a delinquir tiene que ser denunciado”

Sea como fuere para la jurista Raquel Segovia este juego “es una incitación a delinquir y, por tanto, decir que lleva a cometer un delito no es exagerar nada. Se puede entender que existe una provocación clarísima. Esta provocación se encuentra recogida y tipificada en el artículo 18 del Código Penal. Estaría más que justificada la intervención de Fiscalía, incluso, de Fiscalía de Violencia contra la Mujer, no se deben dejar estos temas como meros divertimentos. La diversión y el juego hay que entenderlos con respeto. Los romanos se divertían en el circo cuando se comían los leones a los humanos, esto, hoy, sería impensable, pues este juego, incitando a la violencia y degradación de la mujer, no se adecúa a la ética, pero tampoco a las normas convivenciales”.

Responsabilidad de la que Guatafac se desentiende amparándose en que si sus cartas molestan “se retiran para próximas producciones” y diciendo que tienen total exención. “Este juego es un simple pasatiempo de humor cuyas cartas han sido diseñadas con el único propósito de que os divirtáis y paséis un buen tiempo. No existe orientación política o ideológica tras este juego ni intención de que las preguntas y o respuestas que podáis dar resulten ofensivas”. Además, añaden que “si te molesta algo antes de gritarlo a los cuatro vientos danos la oportunidad de arreglarlo enviando un mail o Instagram”.

Así las cosas, para Segovia, “lo que debe hacerse es proceder a identificar la procedencia del juego y actuar. Las cartas son deplorables y se refieren a actos vejatorios e incluso lesivos con los que los responsables deberían ser castigados”, finaliza.

Sobre el autor de esta publicación