El fuego de Ávila mejora, casi sin foco activo, y el de Boiro evoluciona favorablemente tras quemar 2.200 hectáreas

A pesar de la mejoría en Ávila, los técnicos tienen temor a posibles reproducciones de la llama como consecuencia de las elevadas temperaturas y la orografía

Incendio en Ávila

EFEIncendio en Ávila

El incendio forestal que afecta desde el pasado viernes al monte de Santa Cruz de Valle (Ávila) y otros municipios cercanos está aún sin control ni estabilización y, aunque la situación ha mejorado en las últimas horas y no hay casi foco activo, los técnicos tienen temor a posibles reproducciones de la llama como consecuencia de las elevadas temperaturas y la orografía.

Así lo ha planteado este lunes en declaraciones a los medios de comunicación el jefe de jornada del operativo, Carlos Mendiguchía, acompañado del delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández, quien ha considerado que se trata del primer día de balance positivo, tras varias jornadas en las que las condiciones han dificultado las labores de extinción.

Con el frente del fuego a unos 5 kilómetros del municipio de Pedro Bernardo y sin riesgo de que las llamas lleguen hasta el núcleo de población, los desalojados de una urbanización más cercana al fuego seguirán sin retornar como medida preventiva y para facilitar la aplicación de técnicas de contrafuego que realiza el operativo en las inmediaciones.

No obstante, el delegado territorial ha remarcado que el incendio "sigue sin estar controlado ni estabilizado", pese a que el jefe de jornada ha reconocido que "no existe casi foco activo".

Sin embargo, ambos han coincidido en que las elevadas temperaturas, con una previsión de entre 37 y 38 grados al sur de la provincia de Ávila, y la posibilidad de que sople el viento hacen necesario que el operativo se mantenga activo y alerta para prevenir posibles reproducciones.

En este sentido, el control del incendio no se espera hasta antes de una semana, en palabras de Mendiguchía, quien pese a esto ha reconocido que es "relativamente optimista" sobre la evolución del fuego si la situación actual persiste.

El delegado territorial ha apelado a la prudencia a la hora de acometer la extinción, dadas las cambiantes condiciones que se encuentran los profesionales, y ha puesto el ejemplo de esta pasada noche, cuando un grupo de unos treinta miembros del operativo se han visto "sitiados" por las llamas, aunque no ha habido heridos.

La Junta de Castilla y León mantiene la estimación de cerca de 1.000 hectáreas de monte arrasado por las llamas, aunque se trata de estudios preliminares que se concretarán cuando los técnicos puedan trabajar sobre el terreno para delimitar la superficie.

El fuego de Boiro, el único activo en Galicia

Por su parte, el que el pasado jueves se originó en Cures, en Boiro (A Coruña), y se extendió a los municipios colindantes de Ribeira y A Pobra es, tras calcinar 2.200 hectáreas, el único activo entre los cuatro que permanecen sin apagar en Galicia, según señala la Xunta en su balance de este lunes. Este fuego, que afecta a parte de la sierra del Barbanza, está perimetrado y sigue evolucionando favorablemente hacia su estabilización, indica Medio Rural en el análisis de los datos recabados hasta las 8:00 horas de este 8 de agosto.

Otro de los fuegos que inquietaban, el de Xustáns, en Ponte Caldelas (Pontevedra), que ha quemado 380 hectáreas, está estabilizado. En Saiar, en Caldas, se encuentra controlado un incendio con 450 hectáreas devastadas.

En Verín (Ourense) está igualmente estabilizado un fuego que ha arrasado con 600 hectáreas y que se inició en una decena de focos diferentes simultáneos entre sí.

En esa provincia, a las 00:56 surgió un pequeño incendio en Calvos de Randín, dentro del parque natural Baixa Limia-Serra do Xurés, pero a las 3:40 ya estaba apagado y el saldo es de 0,1 hectáreas de monte raso.

La comunidad gallega inicia semana batallando contra llamas sin sofocar que suman 3.630 hectáreas.

La evolución de los incendios empieza con los fuegos activos, que después pasan a estabilizados, siguen a controlados y concluyen cuando están extinguidos.

Medio Rural recuerda que está a disposición de la ciudadanía el número de teléfono gratuito 085, al que deben llamar en caso de detectar algún fuego forestal.

Además, existe un teléfono anónimo y gratuito, el 900 815 085, para denunciar cualquier actividad delictiva incendiaria de la que se tenga sospecha o conocimiento.