Sucesos

El detenido en Ceuta por el asesinato del pequeño Mohamed confiesa el crimen

El arrestado, de 34 años y que tiene antecedentes policiales por agresión sexual y robo con intimidación

El detenido en Ceuta por el asesinato del pequeño Mohamed confiesa el crimen

EFEEfectivos de la Policía Nacional en el lugar donde se localizó el cuerpo sin vida del pequeño en Ceuta.

El único detenido como presunto autor del asesinato de un niño de 8 años cuyo cuerpo fue encontrado el pasado 19 de diciembre en un terraplén próximo a su casa en Ceuta se ha reconocido culpable del crimen, si bien la investigación todavía no está cerrada y el caso permanece bajo secreto de sumario.

Fuentes próximas a la investigación han informado que el arrestado, de 34 años y que tiene antecedentes policiales por agresión sexual y robo con intimidación, ha reconocido en las dependencias policiales su culpabilidad, si bien no ha trascendido si podría haber intervenido alguna persona más en la muerte del pequeño.

El hombre fue detenido al mediodía del miércoles a la salida de su domicilio en la barriada de Los Rosales, próxima al lugar donde se encontró el cuerpo, y pasará a disposición judicial en las próximas horas.

El cuerpo del niño Mohamed Abdeselam, de 8 años, fue localizado a primeras horas de la mañana del pasado 19 de diciembre en un terraplén próximo a su vivienda particular con varias heridas.

Desde ese momento la Policía Nacional, a través de la Policía Científica, ha mantenido varias líneas de trabajo sin descartar ninguna hipótesis sobre el fallecimiento del niño.

La autopsia reveló que el menor había fallecido de forma no accidental, siendo necesaria la intervención de dos forenses para recoger restos en el cuerpo del niño, que fueron enviados a Madrid para su análisis.

El pequeño, que cursaba 3º de Primaria en el colegio Severo Ochoa, tenía dos hermanos de 18 y 21 años y una hermana de 14 años.

El cadáver fue hallado en un descampado con terraplén con basura alrededor en una zona de monte muy próxima al lugar donde el niño vivía, cerca del Hospital Universitario de la ciudad, en el entorno de la barriada de Loma Colmenar.

Esa misma madrugada la familia había presentado una denuncia en la Jefatura Superior de Policía por la desaparición del menor, que había salido de casa para disputar un partido de fútbol con unos amigos.