El año en que tampoco ganamos la batalla a la violencia de género y la homofobia sigue matando

El año que termina ha dejado innumerables tragedias humanas y materiales, incendios y, lamentablemente una vez más, una larga lista de víctimas de violencia de género

El año en que tampoco ganamos la batalla a la violencia de género y la homofobia sigue matando

EFEEl año en que tampoco ganamos la batalla a la violencia de género y la homofobia sigue matando

2021, el año que iba a traer la normalidad, un año cargado de esperanzas para millones de personas, ha sido un capítulo más. A pesar del vertiginoso cambio que la humanidad ha sufrido desde que el coronavirus llegara a nuestras vidas, hay algunos aspectos que, por desgracia, siguen normalizados en una sociedad que trata de avanzar. El año que termina ha dejado innumerables tragedias humanas y materiales, incendios y, lamentablemente una vez más, una larga lista de víctimas de violencia de género. También la homofobia sigue matando, Samuel Luiz perdía la vida a causa de ello en un año en el que la crónica negra y los sucesos siguen presentes en el día a día. El clima, por su parte, trae la parte positiva del balance anual y las promesas de los grandes líderes para detener la deforestación y poner en marcha la maquinaria para frenar un avanzado cambio climático.

Alfa, Delta, Ómicron....este año el Covid-19 ha amenazado el planeta a golpe de variante. A pesar de que la pandemia sigue sumando muertes, este año la humanidad cuenta con un poderoso arma: la ansiada vacuna. ¿Pfizer, Moderna? ¿Quizás AstraZeneca? ¿O ha sido Janssen?, preguntas obligadas tras cada pinchazo, ese que nos ha liberado un poco más y que nos permite plantar cara a un virus que se ha cobrado ya la friolera de 89.000 muertes en España, donde los contagios superan ya la barrera de los 5 millones. Araceli Hidalgo se convertía en la primera española en recibir ese pinchazo liberador, aniversario que ha celebrado este 27 de diciembre, y a día de hoy España tiene al 80% de la población vacunada.

El año se estrenó, a su pesar, con "Filomena". El paso de este temporal de nieve dejó cuatro muertos y el caos en numerosas ciudades, entre ellas la capital. Fueron muertes accidentales como las que provocaron algunos incendios o las que causó la carretera, pero desgraciadamente hay un puñado de muertes provocadas por el odio, para el que lamentablemente, la humanidad no cuenta con vacuna.

Álex solo pudo sumar 9 años de vida. Hace apenas tres meses un hombre en libertad condicional acabó con su vida en la localidad riojana de Lardero. El pequeño se encontraba jugando en un parque disfrazado para Halloween cuando Francisco Javier Almeida, dos veces condenado por agresión sexual, se llevó al pequeño a su casa. "El hombre que vigila" se lo llevó, alertó una niña de 11 años. Álex fue hallado en el rellano de las escaleras en brazos de su depredador, muy grave, y perdió la vida allí mismo.

Una angustiada madre tinerfeña denunciaba el pasado 27 de abril la desaparición de sus dos hijas a manos del padre de ambas. Anna, de un año, y Olivia, de seis, fueron a pasar el día con su padre, Tomás Gimeno, y nunca más volvieron. Gimeno llamó a la madre de las pequeñas para advertirle de que nunca más volvería a verlas y una intensa y desesperada búsqueda daba comienzo para terminar con el peor de los desenlaces.

El Ángeles Alvariño, el buque oceanográfico del Instituto Español de Oceanografía, centró su búsqueda frente al Puertito de Güímarel, donde se perdió la geolocalización del teléfono móvil de Gimeno. El 10 de junio, dentro de una bolsa y a mil metros de profundidad, se halló el cuerpo de Olivia. Los de su hermana y su padre no han sido hallados a día de hoy. El juez resume el caso: Gimeno habría presuntamente dado muerte a las niñas y arrojado sus cuerpos al mar en un plan preconcebido que tenía como fin provocar a su expareja el mayor dolor que pudiera imaginar.

Samuel Luiz, de 24 años, ha sido otro de los nombres que ha marcado la crónica negra de este año. Al grito de "maricón" varias personas le propinaron una brutal paliza de cerca de 6 minutos a las puertas de una discoteca en el paseo marítimo de A Coruña.

"Deja de grabar. A ver si te voy a matar, maricón". Esa es la frase que pronunció uno de los detenidos al creer que Samuel le estaba grabando con su móvil. Más tarde se conoció que horas antes el grupo de Samuel y el de los agresores mantuvieron una fuerte discusión. Siete jóvenes fueron detenidos y tres de ellos están en prisión. Su muerte ha sido calificarla como un "crimen de odio" y las calles se llenaron de manifestaciones contra la homofobia.

Isaac, un apasionado de la música rap, tenía 18 años y padecía síndrome de Asperger y fue asesinado en pasado 14 de julio en túnel de la calle Comercio de Madrid. Cuatro jóvenes, tres de ellos menores de edad, le persiguieron y le asestaron varias puñaladas. Un amigo, Eneko, con el que hablaba por teléfono en el fatal momento, esclareció con su testimonio el caso. Isaac fue víctima de la venganza de una banda latina a la que, según las pesquisas, no quiso unirse.

Suben más de un 5 % las víctimas y las denuncias por violencia machista

La otra gran pandemia silenciosa

Sus nombres acompañarán en el recuerdo a los de las 43 mujeres que han muerto hasta ahora víctimas de la violencia machista. El primero de ellos solo tardó 17 días en llegar. El 17 de enero de 2021 moría en Vallecas (Madrid)  Laura Plaza de la Flor, de 82 años, a manos de Paco. C. G., de 84, que le asestó varias puñaladas tras las que intentó quitarse la vida de la misma forma. A pesar de la naturaleza machista del crimen, los mismos vecinos apuntan a que se trató de una "muerte piadosa" y señalan el hartazgo como principal causa. Según explican, la mujer vivía postrada en un sofá: "Nadie les hacía ni caso. Esto de violencia machista no tiene nada, es desesperación mutua".

La última, el día de Navidad, cuando una mujer de 25 años perdía la vida presuntamente a manos de su pareja por un disparo en la cabeza en un domicilio de Elche (Alicante) y que deja huérfanos un niño de 9 años y una niña de 3.

Los niños huérfanos se elevan durante el presente año a 30 y a 336 desde 2013, según el Ministerio de Igualdad, que ha confirmado que no existían denuncias previas contra el presunto agresor, que sigue siendo objeto de búsqueda por la Policía Nacional y aún en paradero desconocido.

El 2021 se ha saldado con 43 asesinatos machistas e iguala al año anterior, según los datos del Ministerio de Igualdad. Es la cifra más baja desde el año 2003, desde que se tienen registros. Y lo es, además, por segundo año consecutivo. En 2020 fueron asesinadas 43 mujeres por sus parejas o exparejas. La cifra total desde el 2003 es de 1125.

Casi ocho de cada diez mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas este 2021 no había presentado denuncia previa, un drama que el Ministerio de Igualdad quiere cambiar y para ello en 2022 tiene previsto una serie de actuaciones de forma que las mujeres confíen en el sistema y puedan estar protegidas. Sólo 9 de las 43 mujeres que han muerto a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de año habían presentado denuncias previas, pero no recibieron ayuda a tiempo.

La creación de una 'ventanilla única' da respuesta a alguno de los problemas que señala el movimiento feminista: la cantidad de burocracia. Igualdad pretende facilitar los trámites para que las mujeres, "en una sola visita y con un solo papel", puedan tener acceso a los derechos que tienen como víctimas.

Además, y para facilitar la detección de los casos, Igualdad y Sanidad se acordó promover la formación de los sanitarios para que ayuden en la identificación de casos de violencia machista, especialmente en el ámbito rural.

Para ello se ha aprobado un cribado universal para que todas las mujeres que acudan al médico de cabecera puedan trasladar la situación de violencia que estén sufriendo.

El Ministerio de Igualdad comenzará a partir de 2022 a contabilizar en España diferentes tipos de feminicidios y no solo exclusivamente aquellos asesinatos que se han producido en el entorno de la pareja o expareja. De esta manera, España se convierte en el primer país de la Unión Europea en poner en marcha un Observatorio sobre Feminicidios, que contabilizará cinco clases de feminicidios: en la pareja o expareja, familiares, sexuales, sociales y vicarios.

Este nuevo recuento responde al cumplimiento del Convenio de Estambul pero también al del propio Pacto de Estado contra la Violencia de Género. "Seremos el primer país de Europa en contabilizarlos de forma oficial", ha asegurado la titular de Igualdad, Irene Montero, que ha dicho que el objetivo es detectar el alcance de la violencia más extrema contra las mujeres y "desplegar los mejores recursos".

  • Feminicidio en la pareja o la expareja: El asesinato de una mujer en los términos previstos en la ley contra la violencia de género.
  • Feminicidio familiar: Asesinato de una mujer por hombres de su entorno familiar y esta categoría a su vez diferenciará entre el feminicidio general -aquel de una mujer por un hombre con relación de parentesco por consanguinidad o afinidad- y el crimen de honor -el crimen de un mujer a manos de un hombre de su familia, por la creencia de que ésta ha causado desprestigio a la misma.
  • Feminicidio sexual: El de una mujer sin relación de pareja ni familiar vinculado a las violencias sexuales incluidas en el proyecto de ley Orgánica de garantía integral de la libertad sexual -la conocida como la ley del solo sí es sí-. Esto quiere decir que se subdividirá en feminicidios por agresión sexual -cuando el agresor no tiene relación íntima ni familiar-; el vinculado a la trata con fines de explotación sexual, explotación sexual, prostitución u otras actividades con connotación sexual estigmatizadas por género; el vinculado la a mutilación genital femenina, y también al matrimonio forzado.
  • Feminicidio social: El asesinato de una mujer por una agresión, de carácter no sexual, a manos de un hombre con el que no tenía ninguna relación íntima ni familiar, como por ejemplo un desconocido o un compañero de trabajo.
  • Feminicidio vicario: El asesinato de una mujer o de sus hijos menores de edad por parte de un hombre para causar daño a otra mujer en este caso se recogerían exclusivamente mujeres y menores -niños y niñas. Este sería el caso, por ejemplo, de Laura del Hoyo, asesinada junto con su amiga Marina Okarinska por el exnovio de esta última, Sergio Morate, en agosto de 2015 en Cuenca.

Casos tan conocidos como los asesinatos de Laura Luelmo o Diana Quer entrarían a formar parte de esta estadística que, en 2021 sumaría 76 feminicidios si se tienen en cuenta las cifras de la plataforma 'feminicidio.net' (que incluye también asesinatos por robo y por violencia económica), cuya directora Graciela Atencio, ha colaborado con el Ministerio para la elaboración de las categorías.

La Audiencia Provincial de Huelva condenaba recientemente a la pena de prisión permanente revisable por un delito de asesinato con la agravante de reincidencia a Bernardo Montoya por la agresión sexual y el asesinato de la joven Laura Luelmo en el El Campillo (Huelva) en diciembre del año 2018, todo ello tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular.

Ya sea por la pandemia o por cualquier otro motivo que los expertos en criminología puedan esgrimir, lo cierto es que las tasas delincuenciales están alcanzando mínimos históricos. Un descenso de la criminalidad que se traslada también a los homicidios y asesinatos consumados. Hasta septiembre de este año, según datos del Ministerio del Interior, la cifra era de 206 frente a los 242 de un año antes.

Pero la crónica negra del año no se resume solo en lo que ha pasado en esos 365 días. También recoge lo anterior, aquellos crímenes aún no del todo esclarecidos, aquellos que sobrecogieron a la mayoría de los españoles que hoy, con más tiempo en casa y a golpe de mando, rememoran en forma de serie televisiva.

Ejemplo de ello son los casos de las niñas de Alcàsser, Marta del Castillo o Rocío Wanninkhof, tan mediáticos ahora como lo fueron en el año en el que ocurrieron. Quizá esta nueva "presión mediática" ha "removido" la investigación en alguno de ellos.

Uno de los casos que más repercusión ha tenido en los últimos años vivía recientemente un nuevo capítulo. Juana Rivas, la 'madre coraje' de Maracena (Granada) recibía un indulto parcial por parte del Gobierno de Pedro Sánchez  el pasado 16 de noviembre, felicidad que se vio empañada poco después tras la negativa del titular del Juzgado de lo Penal 1 de Granada, Manuel Piñar, de dejar en libertad a la de Maracena por, supuestamente, representar un "grave peligro para sus hijos" apuntando a supuestos "indicios de abusos sexuales a uno de los menores cuando estaban bajo su custodia".

Miles de personas atraviesan la frontera de Ceuta

El debate de la migración sigue latente año tras año. El año que se despide, lo hace con una de las mayores crisis que se recuerdan. En solo dos días, 17 y 18 de mayo, más de 10.000 inmigrantes cruzaron la frontera de Ceuta, en medio de la mayor crisis diplomática entre Rabat y Madrid de las últimas décadas, desencadenada por la decisión de España de ofrecer asistencia médica al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, enfermo de covid-19.

Nunca antes habían entrado de forma irregular tantos inmigrantes, las cifras multiplicaron en 48 horas por cinco el anterior récord, que ostentaba Canarias, con 2.188 personas desembarcadas entre el sábado 7 y el domingo 8 noviembre de 2020 en sus puertos, sobre todo en Arguineguín.

La imagen más negra de la jornada: cientos de niños se jugaron la vida cruzando a nado con botellas vacías como flotadores mientras los gendarmes no hacían nada para frenarlo. Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el Ejército español y las ONG firmaron la parte positiva, con rescates que evitaron tragedias mayores en una jornada inédita hasta ahora.

La gravedad de los episodios y la pasividad de Marruecos ha marcado en 2021 el debate sobre la situación migratoria, relegando casi a un segundo plano una realidad terrible: nunca antes habían muerto tantas personas intentando llegar a España en patera, tres al día.

Las principales rutas utilizadas para acceder a España desde África han repetido casi al detalle las cifras de 2020, con Canarias consolidada como una de las principales puertas de entrada por mar a Europa ( 20.752 de los 37.385 que han desembarcado en las costas españolas) y cierta pujanza del flujo de las pateras desde Argelia.

De acuerdo con los datos de Interior recogidos por EFE, este año han llegado a España por vía marítima 37.385 inmigrantes, el 55 % por la Ruta Canaria (20.752), el 43 % por el Estrecho y el Mediterráneo (15.996) y el resto por las costas de Ceuta y Melilla (637)

Este año no se ha repetido la crisis humanitaria en la acogida que en 2020 provocó imágenes como la del muelle de Arguineguín con más 2.500 personas pernoctando hacinadas sobre el suelo, cada vez hay más mujeres (según Cruz Roja su número se ha multiplicado por 2,6) y, sobre todo, las muertes se han disparado por una suma de factores que añade riesgos a una ruta que, ya de por sí, es de las más peligrosas del mundo.

Según datos de la Organización de Naciones Unidas para las Migraciones (OIM), hasta el 4 de diciembre habían perecido en el mar intentando llegar a España 1.255 personas, la cifra más alta desde que hay registros; de ellas, tres de cada cuatro, en Canarias (937).

La ambición medioambiental, más viva que nunca

El año que ahora finaliza ha permitido recuperar la iniciativa para formalizar nuevos acuerdos ambientales, cristalizados la mayor parte de ellos en la COP26 que se celebró en Glasgow durante el mes de noviembre.

Como resultado, el compromiso para detener y revertir la deforestación de aquí a 2030, en un documento sellado durante por los gobiernos de un centenar de países en cuyo territorio se concentra el 85 % de los bosques del planeta. Entre ellos, figuraba Brasil, cuyo ministro de Medioambiente, Joaquim Leite, también prometía a nivel particular que su país eliminará para 2028 la deforestación ilegal, un problema que afecta a la mayor reserva boscosa del planeta: la Amazonía.

Otros 45 países acordaron en la misma cumbre tomar medidas para avanzar hacia una agricultura y una gestión del suelo más sostenible mientras varias instituciones financieras y empresas agroalimentarias anunciaban inversiones en programas de ganadería y producción de soja para evitar la deforestación en Suramérica.

A pesar del retraso en la convocatoria y desarrollo de la COP26, tal y como indica EFE, sólo 8 países -entre ellos, España- de los casi 200 participantes llegaron con "los deberes hechos", es decir, con sus objetivos climáticos plasmados en una ley.

Sin embargo, Glasgow fue escenario de iniciativas interesantes, incluyendo el compromiso de EEUU -que ha vuelto a la "arena ambiental" con Joe Biden en la Casa Blanca- y China, dos de los países más contaminantes del mundo, para "reforzar las acciones climáticas" y alcanzar a lo largo del actual decenio los objetivos del Acuerdo de París.

Esta declaración conjunta de Washington y Pekín fue recibida con satisfacción pero sus intenciones reales de colaboración han quedado en entredicho a las primeras de cambio, tras el anuncio a primeros de diciembre del boicot diplomático norteamericano a los Juegos de Invierno organizados por China, dentro del ambiente de "guerra fría" que parece haberse instalado entre ambas capitales.

Más allá del acuerdo final de la COP26, descafeinado a última hora por la sorpresiva intervención de la India que, con una sola palabra, cambió su sentido final -"reducción" en lugar de "eliminación" del carbón como fuente energética- los convenios sectoriales fueron rubricados por grupos de países y regiones, no de manera global.

Lo que sí se apreció en 2021 es el creciente interés del sector financiero en todo lo relacionado con el medioambiente, materializado en la firma de hasta 450 entidades de 45 países para invertir 130 billones de dólares -112 billones de euros- en la transición hacia una economía descarbonizada en 2050.

Además, este año ha reimpulsado la "ola verde" en el sector económico donde, desde grandes multinacionales hasta pymes, han presentado propuestas y planes públicos para mejorar su impacto ambiental y su huella de carbono compitiendo por conseguir certificados tanto de gobiernos como de entidades privadas en un proceso que, según las organizaciones ecologistas, tiene más de "lavado verde" que de compromiso real.

2022 será un año decisivo para saber si los hechos corroboran las intenciones y se hacen realidad los buenos deseos o los problemas reales vuelven a quedar sumergidos, aprovechando que la próxima COP27 se celebrará en la localidad egipcia de Sharm el Sheij, un conocido balneario y paraíso de buceadores recreativos.

Borrascas históricas, incendios de sexta generación, la patente emergencia climática

Año tras año los expertos han venido avisando de que fenómenos extremos azotarán cada vez con más frecuencia al planeta a consecuencia de ese cada vez más irreversible cambio climático. Borrascas históricas, incendios de sexta generación y el incremento de periodos de temperaturas extremas ha sido indiscutibles protagonistas del año que se despide.

Filomena, el temporal más intenso en los últimos 50 años en España, daba la bienvenida al 2021 sepultando bajo la nieve una superficie de cerca de 256.000 Km2 y que mantuvo durante días paralizado a gran parte del país.

Sin embargo, no fue la única catástrofe: los incendios de 'sexta generación', con capacidad para alterar las condiciones meteorológicas, también se han hecho presentes, como el de Sierra Bermeja (Málaga), con 10.000 hectáreas calcinadas, que puso de manifiesto que los fuegos evolucionan hacia fenómenos "virulentos", vinculados al cambio climático, difíciles de apagar y de controlar.

Otros, como el de Navalacruz (Ávila) se engloban dentro de los 20 grandes incendios forestales (GIF) y el cuarto más importante en la historia de España desde que se tienen registros, y que dejó más de 22.000 hectáreas calcinadas.

Otros factores, como el aumento de días de verano, hacen patentes esa emergencia en la que se encuentra el planeta. España ha tenido este año casi 5 semanas más de verano que a inicio de los años 80, con agosto de 2021 con récords de temperatura más altas jamás registrados hasta la fecha en puntos de la geografía española.

Tampoco se pueden olvidar en este 2021 los efectos provocados por las grandes Danas o gotas frías en el sur y este peninsular que sugieren, tal y como explica la Agencia de Meteorología, que en los días de precipitación más intensa llueve ahora más que en décadas pasadas.

Pero a pesar de todos esos episodios en los que el agua ha sido el protagonista, las precipitaciones siguen por debajo de lo normal y la dura sequía sigue presente. El otoño está siendo más seco, con una situación preocupante para las cuencas hidrológicas.

En la actualidad, las cuencas más deficitarias son la del Guadalquivir, la cuenca del Guadiana, la de Guadalete-Barbate, la del Segura y la Mediterránea Andaluza. La situación ha llevado a España a aprobar la primera Ley de Cambio Climático de su historia que propone reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 23% -sobre 1990- de cara a 2030.

La degradación del Mar Menor volvió a ser uno de los asuntos mas destacados del año con la aparición en agosto pasado de toneladas de peces y crustáceos muertos por falta de oxígeno, una situación que se repite en el tiempo y que en esta ocasión superó incluso la catástrofe de 2019.

El Gobierno ha presentado para regenerar esta laguna salada, la más grande de Europa, un Marco de Actuaciones Prioritarias con actuaciones a corto y medio plazo para reducir la carga contaminante, atajar el regadío irregular y re-naturalizar la cuenca mediante soluciones verdes.

Los Fondos de Recuperación Europeos, utilizará un 40,29% de los 70.000 millones que recibirá el país, para contribuir a los objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático, así como a alcanzar antes de 2050 la neutralidad climática.

El 2021 se despide con un resultado muy mejorable. ¿Conseguiremos mejorar las marcas para el siguiente?

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