De 35 a 906 suicidios e intentos de suicidio de menores al año en la última década

El perfil más común es el de una mujer adolescente de entre 13 y 17 años, de familia migrante, con antecedentes de fuga, que se autolesiona y ha sido víctima de abuso sexual

De 35 a 906 suicidios e intentos de suicidio de menores al año en la última década

EFEImagen de archivo de una adolescente en un instituto

Los intentos de suicidio de menores de edad atendidos por la Fundación ANAR se han multiplicado por 25,9 en la última década, pasando de 35 en 2012 a 906 en lo que va de 2022, según se desprende del Estudio sobre Conducta Suicida y Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia en España (2012-2022), realizado por ANAR.

El informe revela que, en estos 10 años, la Fundación ANAR ha recibido 600.000 peticiones de ayuda y ha ayudado a 9.637 niños, niñas y adolescentes, 3.097 de los cuales llamaron habiendo iniciado ya el intento de suicidio. Los casos atendidos por ideación suicida también se han multiplicado por 23,7.

El perfil más común de los menores que presentan una conducta suicida es el de una mujer adolescente de entre 13 y 17 años, de familia migrante, con antecedentes de fuga, que se autolesiona y ha sido víctima de abuso sexual. ANAR advierte de que padecer alguna discapacidad o formar parte del colectivo LGTBIQ también aumenta el riesgo porque están más expuestos a discriminaciones y exclusiones.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2020 en España se produjeron 314 suicidios de menores de edad. Aunque durante la realización del presente estudio, el INE no ha publicado aún los casos referidos a 2021, la Fundación ANAR atendió, solo ese año, a 748 menores de edad que en el momento de la llamada estaban intentando terminar con su vida.

Infografía sobre el suicidio juvenil

Fundación ANAR - Infografía sobre el suicidio juvenil

"Las estadísticas de suicidio de menores de edad serían aún más escalofriantes en España si ANAR no hubiese salvado a esos casi 750 niños, niñas y adolescentes y a los 1.961 más que atendimos desde nuestras Líneas de Ayuda cuando ya estaban planificando su suicidio", ha subrayado el director de Programas de la Fundación ANAR, Benjamín Ballesteros.

A lo largo de diez años, ANAR ha ayudado a 9.637 menores de edad que expresaron conductas suicidas, ya fuera ideación o intento de suicidio y el 63,8% de estos casos atendidos se ha concentrado en los últimos tres años, coincidiendo con la pandemia del coronavirus.

En concreto, el número de casos con conducta suicida ha experimentado un crecimiento del 1.921,3% en la última década y del 128% solo en el periodo posterior al Covid-19, entre 2020 y 2022, algo que ANAR atribuye a la situación de crisis sanitaria producida por la pandemia que ha supuesto una ampliación de los riesgos psicosociales (aislamiento, maltrato intrafamiliar, hacinamiento, abuso de las tecnologías, barreras asistenciales a la salud mental y pobreza).

El perfil del menor con conducta suicida

El 57% de las llamadas a los teléfonos de ayuda de ANAR las realizan niños y adolescentes si bien han crecido las de amigos o conocidos e incluso educadores, que suman ya el 45%.

Cuando la consulta la realiza una persona adulta en el 85% de los casos se trata de un familiar y en el 71%, de la madre.

La edad del niño o adolescente con conducta suicida se mueve en un intervalo de 13 a 17 con una media de 14 años en el caso de ideación y de 15 cuando es tentativa.

El nivel de estudios en un 62,6% de los casos es alumnado de Secundaria, un 14,8% está en Primaria y un 13,9% cursa Bachillerato.

Destaca que el rendimiento es bajo en el 56% de los casos, igual que la satisfacción escolar (66,7%). No ocurre lo mismo con los menores de 10 años donde se observa un rendimiento y satisfacción alto.

Crecen las consultas de menores de familias migrantes

Las consultas por conducta suicida de menores de familias migrantes prácticamente se han duplicado en los últimos años pasando del 24% en 2019 al 41% este año.

De hecho, una adolescente de 13 a 17 años, de familia migrante, víctima de agresión sexual, con antecedentes de fuga y autolesiones es uno de los perfiles más frecuentes y cuando entra en contacto con ANAR ya ha iniciado el intento de suicidio.

Nueve de cada diez menores que presenta esta conducta vive con algún familiar, el 47,6% con ambos progenitores y un 28% solo con su madre. A lo largo de estos años, el porcentaje de familias monoparentales se ha ido reduciendo, mientras que ha ido aumentando el de familias migrantes.

Acoso escolar, ciberbulling y agresión sexual

El acoso escolar y el ciberbulling son el problema que más predomina entre los menores con ideación suicida, seguido del maltrato físico y psicológico y la agresión sexual por alguien cercano a la víctima.

También la violencia de género padecida en el entorno puede tener un efecto traumático generando miedo, terror e impotencia.

En el 70% de los casos, los menores sufren estas situaciones diariamente y un 68% lleva más de un año con el problema que en el 86% de los casos es de gravedad alta.

Pese a este escenario, solo el 44% de los niños ha recibido tratamiento psicológico.