Nace Fusión, un jamón ibérico único y singular

Desde 1910 y a lo largo de tres generaciones, la familia Castro y González ha tenido como misión crear productos ibéricos naturales y compartir su pasión por el entorno natural del cerdo ibérico. Desde Guijuelo sus productos son el fiel reflejo del entorno del que proceden: la dehesa.

Ahora, además de sus elaboraciones tradicionales, es decir, Bellota y Selección, Castro y González aumenta su oferta y lanza un nuevo producto gourmet, Fusión. Se trata de un jamón ibérico singular, que nace de la fusión de dos climas y de dos provincias, Salamanca y Huelva. Por ello, podría decirse que este jamón explora nuevos caminos para lograr la diferenciación. Además, este nuevo producto ibérico se presenta en una edición limitada y numerada de 1.500 piezas.

Fusión es el resultado de tres elementos básicos: la cabaña propia, la dehesa y la combinación de los climas de Guijuelo y de la Sierra de Huelva. Porque a la cuidada genética de los cerdos de raza ibérica de Castro y González, hay que sumar el medio natural en el que los animales pasan su último año de vida alimentándose exclusivamente de las bellotas de encinas centenarias, de pasto y cereal que encuentran en la dehesa.

Posteriormente, el jamón se sala y cura durante 12 meses en el clima frío y seco de Guijuelo, a más de 1.100 metros de altitud. Después, y una vez que han aprehendido todo el sabor de la dehesa se trasladan a la Sierra de Huelva, donde permanecerán 24 meses más y donde la influencia del Atlántico hará evolucionar el producto, haciéndolo más elegante, más profundo, más complejo.

Llama la atención su grasa, que va de un color blanco roto al rosáceo, y presenta una consistencia blanda, untuosa y fresca, y con recuerdos a bosque mediterráneo.

A la vista, el jamón presenta un color oscuro que es fruto de las temperaturas más elevadas que se producen en la Sierra Norte de Huelva, lo que provoca que sude más y, como consecuencia, avance su curación.

Por último, también el aroma se hace más intenso y profundo debido a la humedad y al calor de la Sierra de Huelva. Por el contrario, la curación lenta y las temperaturas bajas que se dan en Guijuelo permiten obtener un sabor más profundo e intenso.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *