El Nacimiento, una manera de reivindicar la Navidad

Hace unos días pasé andando por la Plaza de la Independencia, popularmente conocida por la Puerta de Alcalá. Para los que no vivan en Madrid les cuento que, tradicionalmente y durante la época de Navidad, se colocaba un Misterio debajo de uno de los arcos de la Puerta, profusamente decorada con luces. Pero con la obsesión de celebrar una Navidad laica, que nunca he entendido muy bien lo que es, desde hace dos años el Ayuntamiento de Madrid ya no lo pone. La verdad es que tenía bastante prisa, pero al cruzar hacia el Retiro, algo me llamó poderosamente la atención y me paré. Había gente, bastante gente, niños, personas mayores, familias… y todos estaban colocando pequeños Misterios, la mayoría muy sencillos.

Quizá a muchos esto les puede parecer una estupidez, pero a mí me conmovió. Lo cierto es que, por mucho que se empeñen, estoy convencida de que nada ni nadie puede borrar un sentimiento que para muchos madrileños y españoles está muy arraigado en sus vidas desde su infancia. Y no me estoy refiriendo a una cuestión de creencias religiosas, que también lo es, hablo de nuestra cultura y de las tradiciones. Porque a nadie se le escapa algo tan obvio como que la Navidad es la Navidad porque se celebra el nacimiento de Jesucristo, y sin este hecho no se habría celebrado nunca.

La verdad es que nunca he ocultado que me encanta y también las muchas cosas buenas que ofrece, además del tan traído y llevado ‘espíritu navideño’, como la gastronomía, los dulces típicos de esta época del año, los villancicos (mis favoritos son los gitanos, y si es ‘Los peces en el río’, mejor; y los estadounidenses, cantados por Bing Crosby o Frank Sinatra, también mejor), las reuniones familiares y de amigos, los regalos (sobre todo hacerlos), el cambio que experimentan las calles de las ciudades sobre todo por la noche, los escaparates de las tiendas, incluso las películas, desde ‘¡Qué bello es vivir!’ hasta las películas de serie B que ponen las tardes de los fines de semana en la televisión…

Así como el año pasado hablé en este post del árbol de Navidad, este año lo voy a hacer del Nacimiento o Belén. Sea cual sea su tamaño, es el elemento decorativo sobre el que giran todos lo demás en esta época del año como las coronas y los calendarios de Adviento, las flores de Pascua, el acebo, las guirnaldas, los papeles para envolver los regalos, los centros de mesa, las luces, los árboles de Navidad…

Haciendo un poco de historia, San Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana, representó el primer belén en el pueblo italiano de Greccio. Durante la Nochebuena de 1223 los vecinos se reunieron en una gruta para la representación viviente del nacimiento de Jesucristo.

Desde entonces los franciscanos italianos siguieron haciendo escenificaciones que fueron el origen de la tradición los Nacimientos.

En España fue el rey Carlos III quien introdujo la moda de los belenes que más tarde se extenderá por toda Europa durante los siglos XVII y XVIII.

Está claro que más allá del hecho religioso, el belén es, por un lado, una representación artística, en ocasiones de gran valor, y también una exaltación de la cultura rural y del mundo del campo y de los pastores, donde se recrean las montañas, los ríos y los que trabajan la tierra con sus manos. En las casas, montar el Nacimiento ha sido siempre una actividad especialmente divertida para los niños. Y desde luego en mi casa lo era. Recuerdo que se ponían dos, el de los mayores y el que se montaba especialmente para mi hermana y para mí.

Para los más rezagados, además del ‘DIY’ (‘Hazlo tú mismo’), que también tiene su punto para los más apañados, o buscar ideas en las revistas de decoración que están ahora mismo en los quioscos, aquí van algunas sugerencias y direcciones útiles en Madrid para montar en casa un espectacular Portal de Belén.

Para empezar, el más que antiguo Mercadillo de la Plaza Mayor. Con la llegada de la Navidad, se convierte en un gran mercado lleno de coloridas casetas donde se encuentran todo tipo de figuras para el Belén, instrumentos musicales navideños, juguetes y artículos de broma.

Ya en el siglo XVII la plaza de Santa Cruz acogía un mercado navideño donde adquirir frutas y hortalizas, además de adornos y regalos. En el siglo XIX se estabiliza la ubicación en dicho espacio y se dicta una normativa para regular la venta. Desde ese momento, la Plaza Mayor será el mercado de venta de pavos, turrones y dulces, mientras que la Plaza de Santa Cruz se centraba en puestos de figuras de Belén, zambombas, juguetes, o artículos de broma.

Otra buenísima opción es Leroy Merlín (Parque Empresarial Megapark Plaza Norte 2, Parque Comercial Megapark, Plaza del Comercio, s/n, San Sebastián de los Reyes Tel. 91 659 04 00), que tiene cientos de figuritas de todo tipo: personajes, maquetas o accesorios de distintos tamaños.

Y, por supuesto, en todos los centros comerciales de El Corte Inglés e Hipercor, Alcampo y Carrefour, donde siempre hay un despliegue espectacular de decoración navideña.

Sin olvidar a los distintos viveros y centros de jardinería donde se encuentran los elementos fundamentales para montar el Nacimiento como Los Peñotes Centro de Jardinería (Carretera de Burgos, Salida 12-A Autov. Norte A-1 KM 13,800 28108, La Moraleja, Alcobendas Tel. 91 662 08 95); Casla Centro de Jardinería (Padre Damián, 22 Tel. 91 457 48 47); o Viveros Shangai (Padres Dominicos, 42 Tel. 91 383 85 50).

¡Feliz Navidad!

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