Dehesa de Los Llanos, la cuna del queso manchego más premiado del mundo

La finca Dehesa de Los Llanos (Ctra. Peñas de San Pedro, km. 5,5 Tel. 967 243 100) está a menos de 5 kilómetros de Albacete. Su extensión de más de 10.000 hectáreas permite obtener los ingredientes necesarios para la alimentación de su propio ganado ovino formado por más de 5.500 ovejas manchegas, del que se obtiene la excepcional materia prima para la elaboración del Queso Manchego Artesano Dehesa de Los Llanos.

Este exquisito queso se elabora con leche cruda que respeta su personalidad y que refleja fielmente el entorno donde se produce. El hecho de que sea leche cruda permite conservar los fermentos naturales, lo que hace que el queso pueda desarrollar matices propios, imposibles de lograr con otro tipo de fermentos. Para conseguir esta leche, las ovejas se alimentan con los mejores forrajes, granos y plantas aromáticas que se producen en la misma finca, lo que confiere al queso un toque único y especial.

Además, la corteza es totalmente natural. Los quesos se voltean y cepillan con aceite de oliva virgen procedente también de la finca. Así se elimina la capa de moho natural que recubre la corteza que, formada por la propia pasta del queso, es absolutamente natural, es decir que no contiene parafinas ni pinturas añadidas.

En Dehesa de Los Llanos se comercializan tres tipos de queso según su tiempo de curación: Media Curación, Curado y Gran Reserva.

Queso Manchego Artesano Media Curación. Se trata de la más joven de las tres curaciones de Dehesa de Los Llanos.

Tiene tres meses de curación mínima, una textura cremosa y es de color blanco marfil.

El aroma puede recordar a natas, mantequilla y yogur. Su sabor es agradable y elegante.

Queso Manchego Artesano Curado. Sus seis o siete meses de curación le otorgan un color de pasta marfil-amarillo.

Este queso es aromático, y su sabor es intenso, muy elegante y de final largo.

Queso Manchego Artesano Gran Reserva. Es el único queso español que ha conseguido ser calificado el Mejor Queso del Mundo en el World Cheese Awards de 2012. Sus nueve meses de curación le aportan un color amarillo pajizo, un sabor y aroma intensos, una textura escamosa y una gran persistencia en boca.

¿Y dónde está el secreto de estos quesos únicos? Pues hay que buscarlo en una elaboración cuidadosa (cada pieza pasa al menos diez veces por las manos del artesano y recibe un tratamiento personalizado según sus características) y un proceso de maduración donde la tecnología consigue aunar las características de un queso artesano (sabor, aroma, textura y nutrición) con el rigor de los procedimientos que garantizan su calidad y sanidad, con los que se consigue elaborar un queso gourmet.

Y para quien quiera descubrir algo más, en la Dehesa de Los Llanos también producen alimentos de la Tierra de Castilla, como nueces, perdiz escabechada, miel de lavanda y romero, aceite de oliva virgen extra de la variedad arbequina y vinos con la etiqueta Mazacruz.

La distribución del suelo de la Dehesa de Los Llanos se divide en 3.500 hectáreas dedicadas a cultivos de secano, fundamentalmente forrajes para su ganadería ovina. Otras 1.500 hectáreas son de regadío. Además, 50 hectáreas se dedican a viñedos en los que se cultivan las variedades de uva tinta como cabernet sauvignon, syrah, tempranillo, merlot, petit verdot y graciano; y las blancas, sauvignon blanc y verdejo.

Y para terminar, un poco de historia. El origen de la Dehesa de Los Llanos se remonta al siglo XVII, fecha en la que una comunidad de monjes franciscanos, que se dedicaban a la agricultura y a la ganadería, se asentaron en los mismos terrenos en los que se apareció la imagen de la Virgen de Los Llanos, patrona de la ciudad de Albacete y en donde se edificó una ermita.

Tras la Desamortización de Mendizábal que se produjo en 1836 y que, como se sabe, consistió en sacar a subasta pública, previa expropiación forzosa por parte del Estado, los bienes y tierras que hasta entonces no se podían enajenar (vender, hipotecar o ceder) y que se hallaban en poder de la Iglesia y sus órdenes religiosas, el marqués de Salamanca adquirió la finca manchega.

A finales del siglo XIX, la propiedad pasó a manos del marqués de Larios, que amplió la extensión de la Dehesa de Los Llanos comprando algunas de las tierras colindantes hasta llegar a las más de 10.000 hectáreas actuales.

A principios de la segunda mitad del siglo XX, cuando falleció el marqués de Larios, el terreno pasó a ser posesión de Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios y Príes,​ VIII marqués de Paúl, que fue el responsable de incluir la Dehesa de Los Llanos en una sociedad familiar, Mazacruz, creada en 1994 y orientada a nuevas líneas de negocio como la bodega y la fábrica artesanal de queso manchego.

El actual propietario de Dehesa de Los Llanos y quien ostenta el título de marqués de Paúl es Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios y Altuna.

 

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