A Huesca le llueven las estrellas Michelin

Postre de cerezas|FacebookEsta semana os voy a hablar de algo que me resulta gratamente sorprendente. Para la mayoría y cuando se piensa en una provincia como la de Huesca, lo primero que se le viene a la cabeza es el Pirineo, la montaña, la nieve, el esquí y sus famosas estaciones, los balnearios y centros termales, los deportes al aire libre… en definitiva, el aire puro, sin olvidar por supuesto las magníficas muestras de arte Románico y Gótico. Por todo ello, Huesca y el resto de Aragón, bien merecen una visita.

Además de todas estas maravillas de la naturaleza, de un tiempo a esta parte, Huesca capital se ha puesto de moda desde un punto de vista gastronómico y mucho más después de la lluvia de estrellas con la que la Guía Michelin ha regado en los últimos años a la capital aragonesa. La última de ellas en este 2015. Lo que me parece algo muy destacable, teniendo en cuenta que Huesca ronda los 50.000 habitantes y que es una ciudad del interior no muy turística.

Así que la finalidad de mi post de esta semana va dirigido a que la gente se anime a descubrir Huesca, una ciudad agradable, con mucho encanto y en la que se come de maravilla.

Aquí van las tres direcciones que de verdad merece la pena conocer: el Bar/Restaurante Tatau Bistró, la Taberna de Lillas Pastia y el Restaurante Las Torres.

Vieira Tatau Bistró|FacebookVoy a empezar por el último restaurante en recibir este año una Estrella Michelin, el Tatau Bistró (Plaza San Lorenzo, 4 Tel. 974 04 20 78), una propuesta gastronómica divertida y cargada de matices, con reminiscencias de rock & roll y tatuajes. En este peculiar bistró, a cuyo frente están Tonino Valiente y Arantxa Sáiz, aunque ellos lo definen como un bar/restaurante de tapas, la filosofía es muy clara: Tatau Bistró es el bar al que a ellos les gustaría ir como clientes. En todos los aspectos, desde la cocina hasta el servicio, pasando por el ambiente.

Quizá y visto desde fuera se podría precisar algo más: un bar que ofrece alta gastronomía en pequeño formato, con una firme apuesta por un producto elaborado en el momento y un recetario que desde la tradición admite curiosas interpretaciones.

No tienen una carta fija, su ‘carta’ es viva, va cambiando según mercado y según sus inquietudes. Disponen de una pizarra donde van apuntando los platillos del día.

Las estrellas de este último mes han sido las lechecillas de ternasco con espardeñas y berenjena ahumada, la coca de sesitos de ternasco con atún rojo o el ragôut de lentejas verdes del Pui con conejo de campo en tres cocciones.

Para el mes que viene Tonino Valiente ya está barruntando las propuestas que plasmará en la pizarra, puesto que para la nueva temporada apostarán por platos más frescos.

Tampoco se puede hablar de un precio medio, ya que al tener una carta viva, varía mucho en precio, los hay de dos euros y los hay de 18. El precio medio por platillo se puede decir que ronda los siete u ocho euros de media. Al final la cuenta  puede variar mucho, ya que solo depende de lo que uno elija y la oferta es variada.

Además, es habitual encontrar propuestas temáticas o de degustación, vinculadas también al tapeo. Y como dato curioso, cada tres meses se renueva por completo la vajilla, como queriendo apoyar la idea de un establecimiento vivo y en permanente evolución.

Café en texturas Lillas Pastia|FacebookLa Taberna de Lillas Pastia (Plaza de Navarra, 4 Tel. 974 21 16 91) abrió sus puertas en 1995, bajo la dirección del cocinero Carmelo Bosque. Este año el restaurante ha renovado la Estrella Michelin que ya poseía.

Para los que les divierte ‘la petite histoire’, este restaurante toma su nombre de uno de los personajes de la ópera ‘Carmen’ de Bizet, en concreto del posadero.

Lillas Pastia se encuentra en la planta baja del edificio más significativo del Modernismo de Huesca, el Círculo Oscense, o Casino, lo que le confiere un ambiente singular y acogedor. Bajo la dirección del arquitecto e interiorista Jesús Moreno se incorporaron elementos decorativos y de iluminación en los que participaron artistas de reconocido prestigio nacional.

Convertido en un auténtico templo de la trufa, ofrece cocina de autor basada en productos de temporada y una actitud de respeto a la tradición a través de la renovación.

En Lillas Pastia se puede disfrutar también de un interesante menú cerrado al precio de 35 euros más IVA, incluye bebidas, y otro de degustación de trufa a 60 euros más IVA, aunque no incluye las bebidas.

Restaurante Las Torres|EFEY para terminar este recorrido tan apetecible, Las Torres (Calle de María Auxiliadora, 3 Tel. 974 22 82 13) que está regentado por los tres hermanos Abadía. Este restaurante ofrece cocina tradicional de autor, aunque más bien diría innovadora y sin complejos, pero enraizada en la cocina tradicional de Aragón, con especial predilección los productos de temporada de su propio huerto y de caza, y una carta siempre sorprendente en la que destaca, sin duda, su menú degustación a un precio de 50 euros.

Para los hermanos Abadía el arte se convierte en cocina y la cocina en pasión, y eso se nota en todo. Fundado en 1989, el restaurante acaba de renovar su Estrella Michelin en 2015 lo que le corona como uno de los mejores restaurantes de la capital donde la tradición oscense se fusiona con la innovación.

El ambiente es cálido y agradable, lleno de armonía y belleza, entre paisajes maravillosos y decoración intimista hacen vivir una experiencia para goce y disfrute de los sentidos.

Desde que abrió sus puertas, su cocina ha evolucionado hasta conquistar los paladares más exigentes. Imprescindibles las alcachofas con hígado de pato y mostaza, un clásico de la carta que no pasa de moda, el sushi de foie e ibérico y  melón con tomate de Huesca, el pollo al chilindrón (con su salsa solidificada) y hamburguesa  de ternasco, o el toque especial de su casquería.

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