Personajes influyentes

Nadie puede negar el hecho de que el sexo tiene el poder de cambiar la vida de las personas, pero también tiene el poder de influir en el curso de la historia. LELO, la reconocida marca de juguetes eróticos de lujo, hace un sugerente repaso de los encuentros sexuales de algunos de los personajes más influyentes que no sólo han derivado en un cambio de la percepción actual de las relaciones sexuales, sino que también han desembocado en grandes mitos eróticos universales.

Cleopatra: Una de las mujeres más poderosas de la Antigüedad, su inteligencia, capacidad de seducción y su poder, la convirtieron en una femme fatale. Sedujo a dos emperadores romanos, Julio César y Marco Antonio, y ultrajó a la Antigua Roma con su sensualidad desenfrenada y su influencia política. Sextus Propertius la llamó la “Reina ramera”, y Dio escribió que era “una mujer de sexualidad y avaricia insaciables”. Las malas lenguas afirmaban que tenía a decenas de amantes drogados con afrodisíacos encerrados en un templo, que mantuvo relaciones con cien hombres en una noche y que aprendió sus habilidades de seducción en un burdel.

El Rey Eduardo II: Se cree que es el primer monarca gay en la historia de Gran Bretaña. Su mandato fue un desastre marcado por las enemistades con sus barones, golpes militares fallidos e incluso una guerra civil. Su caída se debió, en parte, a sus intensas relaciones con Piers Gaveston y Hugh Despenser, a los cuáles les otorgó un gran poder político. De hecho, los barones se burlaban diciendo que Gaveston era un “segundo rey”, mientras que a Despenser le llamaban “la Reina”. Finalmente, el Rey fue derrocado y encarcelado y sus amantes fueron ejecutados.

Rasputín: Grigori Rasputín era un monje y un místico que se convirtió en confidente cercano de la zarina rusa Alexandra, quién creía que este podía “curar” a su hijo hemofílico. Rasputín predicó que la única manera de acercarse a Dios era buscar el perdón del pecado, por lo que él se dedicó a pecar cuanto pudo, inculcando a sus discípulos un mensaje: “Yo no os degrado. Yo te purifico”. Además, tenía un harén de una noble rusa y se rumoreaba que mantenía relaciones sexuales con la propia zarina. La desvergonzada sexualidad de Rasputín fomentó el odio público hacia el “monje loco” y avivó los fuegos de la rebelión. Tras su asesinato la familia real rusa fue derrocada y asesinada.

Reina María Luisa de España: Monarca de España al inicio de la revolución en Francia, los revolucionarios acusaban a la monarquía de ser desviados sexuales corruptos, algo contra lo que la Reina María Luisa hizo poco por silenciar, siendo la causa de su derrocamiento en 1808. A pesar de estar casada con el rey Carlos IV de España, escandalizó a Europa al rodearse de un harén masculino de guardaespaldas y elegir a los mejores para ser sus amantes. Enfureció al gobierno español al instalar a su amante favorito, Manuel de Godoy, como primer ministro de España. Cuando los reyes fueron enviados al exilio, María se aseguró de que su amante viniera con ellos, y los tres vivieron juntos hasta la muerte de María en 1819.

Enrique VIII: El Rey Enrique VIII destacaba por su gran corpulencia y atractivo físico. Se casó seis veces, una de ellas con Catalina de Aragón, y disfrutó de innumerables amantes. Una de ellas, Ana Bolena, no aceptaba ese rol de amante e hizo algo a lo que Enrique no estaba acostumbrado: lo rechazó y se negó a tener sexo con él durante siete años. Enloquecido por la pasión y el amor, Enrique rompió con el catolicismo romano, se autoproclamó líder de la nueva Iglesia de Inglaterra y se divorció de su esposa. El panorama político y religioso de Gran Bretaña cambió radicalmente para favorecer que el Rey pudiera finalmente estar con Ana, aunque el monarca ordenó su ejecución tan sólo 4 años después de casarse.

JFK y Marilyn Monroe: El “Cumpleaños Feliz” de Marilyn Monroe al presidente Kennedy el 19 de mayo de 1962 pareció confirmar los rumores de que ambos eran amantes, algo que sigue vigente en la actualidad. A pesar de los rumores de una aventura, tan solo se encontraron un par de veces en sus vidas. La mayoría de los historiadores indican que ambos tuvieron sexo la noche del 24 de marzo de 1962, en una fiesta en la casa de Bing Crosby’s Palm Springs. Lejos de ser una gran historia de amor, parece que ambos estaban contentos con una breve pero intensa relación sexual. Susan Strasberg, amiga íntima de Marilyn, comentó en sus memorias que “estaba bien acostarse con un presidente carismático y a Marilyn le encantaba el secreto y el drama de ello, pero Kennedy no era el tipo de hombre con el que quería pasar su vida, y ella lo dejó muy claro”.

Los Reyes Católicos: A pesar de la imagen idílica que se tiene de esta pareja, ambos tuvieron una vida amorosa oculta. Isabel la Católica era una mujer de inmensas dotes sensuales y una fuerte sexualidad, algo que chocaba frontalmente con la moralidad y religiosidad de su época, causándole un profundo sentimiento de culpa. Fernando sí que tuvo escarceos amorosos, e incluso antes de casarse culminaba las noches de batalla con intensas sesiones de cama. Tras enviudar, se casó con Germana de Foix, una amante que nunca llegó a quedarse embarazada. Creyendo que había perdido su vigor sexual, Fernando utilizó brebajes de cantárida, una mosca que contenía un vasodilatador que provocaba la hinchazón de las vías urinarias. Murió como consecuencia de los daños que le provocó el consumo permanente de esta sustancia.

Felipe IV: El Monarca español con más descendencia de la historia (13 vástagos legítimos, hasta un total de 46), destacaba por su promiscuidad y adicción al sexo. Su reinado estuvo marcado por su actitud despreocupada hacia sus obligaciones reales, dedicándose a vivir una sexualidad plena desde su adolescencia. No obstante, su activa vida sexual fuera del matrimonio le llevó a mantener infinidad de idilios con mujeres de cualquier condición social, dando lugar a la leyenda sobre el número de hijos fuera del matrimonio, ya que las cifras oscilan entre los 20 y los 40 descendientes.

 

“Afortunadamente, la percepción de la salud sexual y el placer femenino cambió en el Siglo XX, algo que ha permitido que en la actualidad las mujeres disfruten de su sexualidad libremente”, señala Alberto Gooding, responsable de comunicación de LELO en España. “En LELO creemos que el placer no se basa únicamente en alcanzar el orgasmo, sino que es una experiencia mucho más completa que te hace sentir satisfecho y liberado, por lo que todos nuestros productos están diseñados con el objetivo de convertir la estimulación en una experiencia para todos los sentidos”, añade Gooding.