Lorca, la correspondencia personal

Anoche hice un intensivo de teatro. Una, que tiene suerte. A las 20h Lorca, la correspondencia personal. En la sala grande del Lara, que yo adoro, con sus butacas de madera y sus cortinajes y tapicería de terciopelo rojo y sus molduras doradas. Una joya.

Si aman a Lorca, su poesía, su dramaturgia y su figura tanto como yo, no pierdan la oportunidad de asomarse a la intimidad de las cartas que el granadino escribió. Retazos de su día a día, detalles de cómo pensaba y experiencias compartidas con sus padres y sus allegados. 

Un dúo de actriz Gema Mararranz y actor Alejandro Vera que indistintamente asumen el papel de Lorca, desarrollan un intenso texto, valioso y genial y dual como lo fue el autor. Hay momentos de máximo dramatismo, se habla de su homosexualidad y se destapa la necesidad que había en su época de ocultarla con argucias… Una producción distinta de lo que he visto: adaptaciones teatrales de Bodas de Sangre, de la casa de Bernarda Alba o la película La novia.

La escenografía y el diseño de producción de este montaje son francamente excepcionales, un pulso ganado a base de diseño funcional e inquietante, con sorpresas sin artificios superfluos y elegancia indiscutible. Espectáculo recomendado por la Red de Teatros, Lorca, la correspondencia personal aterriza en Madrid capital por primera vez, tras una gira nacional aplaudida por público y crítica. El espectáculo en palabras del propio Juan Carlos Rubio, que firma dramaturgia y dirección, es ” Un recorrido vital tanto por el hombre como por el artista,  a partir de lo que salió de su pluma.” Para llevar a cabo este montaje, el director de escena se ha rodeado de un equipo de élite con colaboradores como el galardonado con el Premio Max Curt Allen Wilmer en la escenografía o Miguel Linares en la música. No puedo dejar de destacar y alabar la increíble voz y calidad interpretativa de Alejandro Vera, a pesar de lo mucho que me distraía notar la mano de mi acompañante avanzando desde mi rodilla. La descarga de endorfinas en la oscuridad, la sensación de flashback a la época de hacer manitas en el cine… y con Lorca de fondo. Gloria bendita. 
Como afirma Antonio Fuentes, director del teatro, El Teatro Lara no podía dar la espalda al AÑO LORCA. El estreno de Lorca, la correspondencia personal es también una clara apuesta por abrir nuestra programación a un tipo de teatro fuera de las líneas comerciales imperantes, con la calidad a la que nuestro espectador está acostumbrado y llevadas a cabo por compañías con una trayectoria profesional solvente. Creemos que es necesario que los madrileños disfruten de este espectáculo emotivo de gran fuerza visual y viene avalado por la firma de Juan Carlos Rubio y la producción de Histrión Teatro. Una exquisitez para nuestra bombonera del Lara.” Y es que si algo ha caracterizado al Teatro Lara, desde que Antonio Fuentes está al frente, ha sido el apoyo constante a compañías de teatro que buscan la estabilidad de su producción, sigue siendo un escaparate de directores y dramaturgos que el espectador medio agradece conocer y que sin este escenario a lo mejor su producción no verían la luz.
En la Sala Cándido Lara a partir del 21 de mayo todos los martes a las 20:00