BesARTE, mimARTE y follARTE

  BesARTE, mimARTE y follARTE es una comedia negra sobre las ambiciones, amores y contradicciones de ocho artistas (y una publicista), que trabajan en un bar de Madrid, mientras se les desbordan las alcantarillas, llenando la ciudad de mimos, traumas, risas y mierdas. Lejos de las alfombras rojas, de las entregas de premios, de los photocalls, de la anorexia o la vigorexia, del dinero, de la fama, del petardeo, existe una realidad de artistas que no llegan a fin de mes, que transitan el arrabal de lo socialmente aceptado, currando en cosas de mierda, mientras llega esa gran oportunidad, que cada día está un poco más lejos. Desde la realidad y el desconsuelo, nos acercamos a unos extraterrestres que se follan a tope a una camarera; a un escritor que se enamora de una bruja adolescente; o al demonio, que tienta a una juvenil versión femenina de Fausto. BesARTE, mimARTE y follARTE… más que una obra de teatro; una forma de vida.
BesARTE, mimARTE y follARTE es, con diferencia, la obra de teatro con el guión más punky, a la par que genial, y con los diálogos más transgresores, hilarantes, ácidos y controvertidos que jamás he presenciado… y saben ya ustedes que he visto de todo.
Un elenco de nuevo actrices y actores que intercambian frases, sentimientos y consejos como ráfagas de metralla, revelando un proyecto profundamente consciente del momento actual, de la mezcla de contradicción entre la profunda soledad y la vida con la multitud, de intimidad y extrema exposición, de autoestima pero necesidad de aprobación externa, de frustración ante la eterna búsqueda de un espaldarazo profesional que en determinados sectores (la interpretación, el cine, la música… en definitiva en cualquier disciplina artística donde, además de talento, necesitas un componente suerte y donde dicha suerte está en manos de alguien que nunca eres tú y que te trata como un proxeneta rumano…).
La sencilla escenografía nos sitúa en la terraza de La Bruja, un bar donde varios amigos, todos con vocación artística, trabajan como camareros. Las historias de cada uno se entrelazan y las drogas, la música y el sexo, como en el viejo lema de los 70’s, hacen el resto.
La dirección del elenco es sencillamente magistral, en un auténtico alarde de saber utilizar la coreografía de los movimientos y la presencia en escena, al servicio de la trepidante dinámica de las tramas y los constantes giros. Impredecible, hilarante, magnífica.
Los nueve participantes realizan un trabajo excepcional, arriesgado y muy creíble, exento de sobreactuación (algo que en teatro a veces, echo de menos). Frescura, veracidad y multiplicidad de registros de cada uno: todos transitan del drama al humor; un humor casi siempre negro, que el público no dudó en agradecer con constantes carcajadas, y en reconocer, con cinco minutos de aplausos al terminar.

La nueva tragicomedia de Ramón Paso en la Sala Lola Membrives, comenzaba hoy su andadura en la sala off del Teatro Lara y yo tuve la suerte de presenciarlo. He asistido al estreno de mi obra de teatro favorita. La mejor que he visto ever.

Reparto 

Ana Azorín, Inés Kerzan, David Degea, Ángela Peirat, Jordi Millán, Ainhoa Quintana, Guillermo López-Acosta, Laura Auzmendi y Luisa Maciá.

Autor y director
Ramón Paso