El cuento de la criada

Seamos sinceros, El Cuento de la Criada es espeluznante. Una historia que se desarrolla en un futuro próximo, en una zona de los antiguos Estados Unidos de América, ahora conocida como República de Gilead, y que protagoniza Defred, una mujer forzada a desempeñar labores reproductivas a raíz de la infertilidad generalizada que sufre la sociedad.

A ella también la han rebautizado para indicar a qué hombre pertenece (De-Fred). La han separado de su marido, de su hija y de la vida que conocía antes de Gilead. La han encerrado en la casa de un rico Comandante y su mujer, Serena Joy, con el único objetivo de que conciba un hijo. En este nuevo mundo, a los hombres de mayor rango se les asignan Criadas como Defred para que engendren a los niños que sus mujeres no pueden tener. También les asignan Marthas, mujeres encargadas de las tareas domésticas. A los hombres de menor rango, cuando se les permite tener contacto con una mujer, es con las Econoesposas, que deben cumplir el papel de Esposas, Criadas y Marthas.
Una rata en un laberinto es libre de ir a cualquier sitio, siempre que se quede en el laberinto.
La estructura de Gilead se conforma así sobre una estricta división del trabajo por sexos y sobre le mantenimiento sin fisuras de los roles de género. Todo el mundo es vigilado, clasificado y adoctrinado en los principios de un régimen político que funciona como una secta. Los líderes de este régimen, Comandantes como Fred y otros hombres igualmente poderosos, tratan de legitimar su poder sobre Gilead con lecturas ultraconservadoras del Viejo Testamento acerca de los hombres, las mujeres, la maternidad, el sexo fuera del matrimonio y la homosexualidad,
El sexo por placer está vetado (al menos para las mujeres y los hombres de clase baja) y el espacio de las muejres se circunscribe a los límites del hogar. No están autorizadas a tener un empleo o propiedades, ni a leer o escribir. Sus cuerpos son ahora propiedad del Estado: cualquiera que contravenga los roles sexuales ”decretados” será castigado convenientemente. Gilead es un estado totalitario. Mantiene una estrecha vigilancia sobre cada aspecto de la ciudadanía, llegando a ocuparse de los ciclos hormonales de las mujeres y sus funciones corporales básicas, ejerciendo de este modo un control absoluto sobre la sexualidad y la reproducción.
Sin embargo, no proviene del artículo sino que se trata de un extracto del maravilloso y más que recomendable libro que estoy devorando: EL CUENTO DE LA CRIADA. ENSAYOS PARA UNA INCURSIÓN EN LA REPÚBLICA DE GILEAD.
Coincidiendo con el estreno de la esperadísima tercera temporada de la serie más impactante de la actualidad, ERRATA NATURAE publica un nuevo volumen de su popular colección sobre series de televisión sobre la controvertida ficción que proviene de la novela homónima escrita por Margaret Atwood.