Un domingo cualquiera

<<Imagine un mundo al revés. Un mundo en el que al hombre se le diga que la virginidad es un “tesoro” que hay que guardar, que “al paño fino en la tienda, si le cae una mancha ya no se vende”, y que en ese contexto se considere la fimosis masculina algo tan sagrado como el himen femenino. Todos los hombres tenemos de jóvenes algo de fimosis más o menos acusada, que en ocasiones puede llegar a ser patológica y de solución quirúrgica. A nosotros desde pequeñitos nuestras mamás nos manipulan el pene para ver si el prepucio es lo suficientemente amplio y, en caso de no serlo, se trata de agrandar o incluso se nos lleva al médico, que lo trata como una patología. ¿Por qué entonces no se trata así también el himen?

En un comportamiento lógico, las mamás deberían también manipular los genitales de sus hijas para ver si la entrada de la vagina es lo bastante amplia y, de no serlo, agrandarla o incluso llevarlas al médico que abriría quirúrgicamente el himen, de tal modo que, al llegar el coito, fuera lo más placentero posible.

Sigamos imaginando el mundo al revés: las mujeres solteras a correrse juegas: “Mari Pili se folla a todo lo que tiene pantalones y corre menos que ella. Es que es muy mujer, es una gran hembra”. El hombre, en cambio, en casa esperando a la mujer de su vida. “No te mires, no te toques, consérvate puro para ella, para la mujer de tu vida”, etcétera”. ¡Dios mío, qué aberración!>>
Si a esta lectura [fragmento del magnífico trabajo de la sexóloga Shere Hite, donde responde a las cartas de los lectores sobre sexo] le suman ustedes que acabo de ver el documental de HBO sobre las niñas raptadas por los terroristas BOKO HARAM, se pueden hacer idea del estado en que me hallo… o igual es la resaca de haber asistido ayer a la mejor fiesta que existe.
Lo admito, me lo canté todo, me lo bailé todo y me lo bebí todo… Ayer fue el concierto Love the 90’s en el WIZINK center, un espectáculo que combina música en vivo, con actuaciones en directo de los grupos y cantantes que más vendieron durante esa década, una iluminación y unos visuales a la altura del mejor espectáculo internacional, un escenario increíble… Es un concepto entre fiesta y concierto y festival que supera las expectativas de cualquiera, que irradia una energía divertida y muy, muy adictiva.