En cueros

Como bien saben, no tengo una sola idea buena, ni barata, así que aquí me tienen, empezando la semana con un desequilibrio presupuestario solamente comparable con el alimentario que arrastro desde 2009. Evidentemente, la expresión “en cueros” puede no significar lo mismo para todos… Les confieso que estoy con la mano temblorosa en el ratón y a puntito de sucumbir a las diversas tentaciones (que para eso están, por otro lado), del universo leather y BDSM -aunque a mí sólo me interesa por la apariencia y por la parafernalia; soy así de superficial, y de buena chica en el fondo-.

Fetichismo es el concepto que subyace a la estética Fetish. Considerado una parafilia en su significación más profunda, la estética fetichista está absolutamente normalizada y ha pasado de ser íntima a llevarse para comprar los tomates cuánto daño ha hecho la globalización, las ni-ni’s instagramers y ese toque ordinario que supura ya absolutamente todo El fetichista puede ser de diversos tipos: obsesivos, parcialistas, con irracional atracción hacia algo o alguien…, y Kink (Persona con gustos “raros” o “inusuales”y/o personas con ideas excéntricas). Existen clubes y fiestas temáticas y hasta Selena Gómez se ha subido al carro.

Con un maravilloso equilibrio entre el placer y el dolor, la autoridad y la sumisión, la ofensa y el castigo, la desobediencia y sus consecuencias, la privación de movimientos, la autoridad y la posesión, en estas horas de precios reducidos, pueden ustedes gastarse ahorrarse hasta el plazo de la hipoteca en la web de AMANTIS, donde han tirado la casa por la ventana y ofrecen descuentos que me ponen muy nerviosa. La ansiedad consumista, que es muy mala.

En este enlace aparecen diversas prendas que, aunque las que hablan en femenino renieguen, sí que aportan un chute extra de empoderamiento. Látex y cuero en ropa interior y complementos, fustas, mordazas, correas, látigos, arneses, inmovilizadores, cuerdas… Como lo que la garrula de 50 sombras de Grey hacía en la ferretería con las bridas, pero en plan bien. En plan muy bien (hay toda una colección de productos especiales inspirados en la saga). No dejo de sorprenderme cuando echo un vistazo a la cantidad de inventos, de artilugios y aparatos que se han diseñado recientemente -hablo de los últimos dos mil años, pero también del año pasado-, para todo lo que tiene que ver con atavíos y juguetes sexuales. La foto del cacharro que encierra el pene con un candado aún permanece en mi retina, y miren que yo he visto ya una serie de cosas…