Musas y Guerreras

Hace años que descubrí a esta artista urbana, pionera del arte callejero del graffiti, una disciplina en la que Miss Vann destaca por méritos propios. Imagino que a base de tesón, de no rendirse, ha conseguido dejar una impronta identificable y tener un sello propio. Miss Vann es una marca en sí misma... a pesar de haber elegido abrise paso en un universo masculino donde nadie se lo puso especialmente fácil.

Su estilo sexy y tierno a la vez fue identificable y único desde el comienzo, aunque está en permanente evolución. Amé a primera vista aquellas muñequitas con cara regordeta y boquita de piñón y reseñé su trabajo en la revista de Pachá Madrid. Algo después, hace también muchos años -cuando en mi tarjeta de visita ponía que yo era la responsable (Gerente) de El País Televisión-, supe que Miss Vann exponía en una galería de Arte independiente que me fascinaba por su programación y por el tipo de artistas que seleccionaba, sin pensarlo, pedí una entrevista y me pagué de mi bolsillo unos billetes de avión a París, ida y vuelta en el mismo día para poder asistir a la inauguración de la exposición y conocerla.

Amén de que me tuve que levantar a las cinco de la mañana, de ir cargada casi veinte horas como una mula con la cámara, las baterías, los cables y el micrófono y que casi me roban en un pasillo del metro de Pigalle -hasta la hora de la convocatoria para la prensa, me hice un tour al más puro estilo guiri-, resulta que cuando por fin logro encontrar la galería, la tía no quería hablar con nadie. Sí, tal cual. No le apetecía dar entrevistas a ningún periodista de los allí acreditados... Esquiva, cortante, a su aire. Estaba como poseída, colocando pelo y pelo y pelo largo, cabello larguísimo y rojizo, por todas partes…

La galerista Magda Danysz y el novio que Miss Vann tenía por aquel entonces (ignoro si ahora gasta un recambio o si le dura dura), se apiadaron de mí, y me consiguieron una entrevista breve, arrancaron unos minutos ante mi cámara. Me explicó el motivo de las cabelleras rojizas que lo envolvían todo; de hecho, en el centro de la sala principal se erguía una especie de confesionario de iglesia y de aquella torrecita de madera salían metros y metros y metros de cabellera rojiza. Desbordaba todo aquella melena rojiza, los cuadros en las paredes con sus muñecas de cabellos larguísimos rojizos… La melena como esclavitud femenina, la sumisión por el cabello, la sensualidad de lo profundamente femenino encarnado en el pelo largo. Algo así recuerdo. Hace muchos yos de todo aquello.

Aún conservo como oro en paño el catálogo que me dedicó.
Años atrás, me hice con una prenda de Fornarina solo porque ella había ilustrado una colección. Y por fin, hace un par de años me pude pagar una de sus ilustraciones, una edición limitada pero nada demasiado caro, no era un cuadro, ojalá… Y aquí estamos de nuevo: Miss Vann en Madrid presentando ”Musas y Guerreras”.

Opening : 28th of February – 17h
Collectors meeting : 2nd of March at Fousion Gallery Solo Booth – 13h

COAM Colegio de Arquitectos de Madrid
Calle de Hortaleza, 63 – 28004 Madrid