Destroyer

Erin Bell es una detective de Los Angeles incapaz de perdonarse sus errores del pasado. Con los años, su prioridad es reconducir la difícil relación con su hija adolescente. Cuando el líder de una banda criminal en la que ella se infiltró de joven regresa a la ciudad, Erin encontrará su última oportunidad para redimirse y garantizar un futuro mejor para su familia.

 

En destroyer, Kidman hace un típico desdoblamiento, a base de esfuerzo de caracterización, y de flashbacks que van y vuelven con la historia de esta señora, una policía infiltrada (y no, ahora no va con ironía y no me refiero al Bótox, una toxina que yo considero fundamental en la sociedad, un avance, un imprescindible que debería pagar la Seguridad Social, en definitiva, una mejora en la calidad de vida que pocos valoran suficientemente).

Amén de un amor fatídicamente truncado, la señora en cuestión tiene una relación entre pésima y horrible con una hija adolescente que merece tal somanta de hostias que se me abren las carnes de pensar que lo de “vete al rincón de pensar”, en vez de zapatilla al canto, ha creado monstruos. Pero claro, esto no es un blog de Madres Perfectas ni de Malas Madres que van de mega guays, sino el mío, y yo no tengo ni tendré hijos. 

Imaginen un maniquí del HUMANA con una peluca sacada de la basura y cortada como la de los Clics de Famobil andando por ahí con un pistolón. Imaginen una tez cetrina, ojeras marcadas de color violáceo. Imaginen a una tipa escuálida y desmejorada, con un caminar perdido que denota falta de equilibrio y quizá una copa o diez de más, uñas de luto. Imaginen que fueran ustedes capaces de olvidarse del lifting abominable practicado indebidamente a alguien muy yonqui de los arreglos estéticos, pero que quiere ser actriz seria y resulta que para ello precisa de la gesticulación facial; vaya, qué contrariedad. Imaginen también poder ver la peli traquilitos sin estar analizando la caracterización que se aprecia desde Leganés. Imaginen que este papel le va a dar un Oscar a Nicole Kidman, porque yo, no me lo quiero ni imaginar.

La protagonista zascandilea entre su pasado (escenas donde sí que la tunean rollo saludable, que para eso invierte ella en tratamientos y quirófanos), y su presente, para mayor confusión del espectador; pero no olviden que se valora mucho esto de jugar con la estructura temporal, y se aclama la destreza de los directores que hacen malabares con los planos, ya en sala de montaje. En determinada escena del presente, podrán ver ustedes a Nicole Kidman, muy hecha unos zorros, haciéndole una paja a un tipo que está en cama, moribundo, conectado a su máquina de oxígeno,... a cambio de información. Sí, tal cual. Y si quieren saber mi opinión, a mí me dio mucho asco. Masturbatio in extremis de antiheroína, podría decirse. Muchos irán al cine solamente por ver este momento, lo sé.
Repito que por ahí van diciendo* que este papel le valdrá un Oscar a Nicole Kidman. Tampoco es novedad que premie la Academia que los actores y actrices se tatúen el cuerpo, se afeen, engorden o adelgacen 30kg. En fin. A mí, al terminar de verla, solo me salió eso. En fin.

La película recibió grandes críticas tras su paso por los Festivales de Telluride y Toronto, y gracias a su interpretaciónsu protagonista Nicole Kidman fue nominada en la categoría de Mejor Actriz Protagonista en la 76ª edición de los Globos de Oro. Muchos medios han destacado su actuación y la sorprendente transformación física para su papel de dura policía californiana.

DESTROYER. UNA MUJER HERIDA, película de Karyn Kusama ("The invitation", "Girlfight", series de TV "Billions" y "The Man in the High Castle"), es un thriller policíaco con elementos de cine negro y de acción ambientado en la ciudad de Los Ángeles. Su protagonista, la detective Erin Bell (Kidman), es una policía que debe enfrentarse a los errores de su pasado cuando un peligroso criminal llamado Silas regrese a las calles de la ciudad.

Nicole Kidman está acompañada en el reparto por Sebastian Stan ("Yo, Tonya"), conocido sobre todo por su papel de El Soldado de Invierno en las películas del Universo Marvel, y el británico Toby Kebbell ("Kong: La isla calavera", "El amanecer del Planeta de los Simios"), como el peligroso criminal Silas.

*

La prensa ha dicho de DESTROYER. UNA MUJER HERIDA: 

 

 

“Kusama tiene visión, y encuentra en Kidman una cómplice que destruye
los límites comunes de lo que una actriz puede hacer en pantalla"
Variety

 

"Kusama recorre con pulso el territorio del neo-noir de la mano de esta mujer 

determinada a acabar con su némesis, caiga quien caiga"

Fotogramas

 

"Un noir competente y disfrutable"
Cinemanía

 

"Cita ineludible para los fans del género"

Sensacine

 

"El trabajo de Nicole Kidman es prodigioso"

DeCine21

"Kusama mantiene un fascinante enfoque temático (...).
La película tiene una complejidad estructural que se va volviendo cada vez más clar
a"
Indiewire

"¿Es la mejor interpretación de la carrera de Kidman? Podría serlo perfectamente.
Sólo eso ya es una razón para ver “
Destroyer”. Pero hay más, como la intriga de la película
y sus intensas escenas de acción"

The Wrap

"Kidman está impresionante” 

The Hollywood Reporter

 

"El mejor trabajo que Nicole Kidman ha hecho"

Coomingsoon.net

 

Se estrena DESTROYER. UNA MUJER HERIDA, película protagonizada por Nicole Kidman,
este viernes 22 de febrero.