Los disfraces

Las mujeres del Harén Real se encuentran tan estrechamente vigiladas que no pueden ni verse ni citarse con ningún hombre. Por ello sus deseos jamás quedan satisfechos puesto que su único esposo les es común a todas ellas. Por ese motivo, se entregan entre ellas al placer de un modo muy distinto, tal como a continuación se explica:
Visten con ropas masculinas a las hijas de sus nodrizas, a sus amigas o a sus sirvientas y, entonces, satisfacen sus deseos por medio de bulbos, raíces y frutos que tienen forma de linga -afortunadamente, ya existen cacharros muy eficaces, limpios y seguros para estas lides-. También suelen acostarse con una estatua, que representa la figura del hombre, que tiene la linga visible y en erección.
Algunos monarcas, compadecidos, toman o se aplican ciertas medicinas que les permiten gozar de varias esposas durante una noche, aunque por propio deseo no lo hubiesen hecho.
[…] No obstante, con la complicidad de sus sirvientas, las mujeres del Harén Real reciben en sus apartamentos, con bastante frecuencia, a hombres disfrazados de mujeres>>.
Habiendo tirado la casa por la ventana organizando una fiesta de disfraces para terminar el fatídico 2018, no podía comenzar este año de mejor modo que citando un fragmento de KAMA SUTRA, que data del periodo Gupta, entre el 240 y el 550 d.C., aunque según voy leyendo no puedo evitar pensar que puede aplicarse a Madrid hoy, en pleno siglo XXI: un mundo súper marica donde los heteros están pillados o muy mal de la cabeza. Pero a ustedes igual les suena a chino todo esto. Para que se ubiquen, simplemente les invito a pensar en la dinámica que establece la Ley de la Oferta y la demanda.
El consagrado libro del sexo goza de plena vigencia, con las imprescindibles adaptaciones a nuestro siglo, por las que nunca daremos suficientes gracias a los departamentos de I+D de las empresas farmacéuticas, los juguetes eróticos, las de telecomunicaciones y demás. Ya he hecho mención de las novedades en el ámbito de los muñecos y muñecas con apariencia humana: textura piel, realistas hasta asombrarnos. Les invito a que reflexionen ustedes hoy sobre la utilización de disfraces sirve para destruir la rutina que se instala cada vez antes en las relaciones sexuales; pero también son catalizadores que estimulan la imaginación y combinan la erotización de la mente con la diversión más genuinamente desenfadada. Ustedes verán pero yo recomendaría ver menos porno y más fantasear.
Aprovechen ustedes las horas en que se aplican descuentos. Quien avisa…