No te dejes enredar (I)

Dejé pendiente una parte interesantísima del capítulo dedicado a las apps de cruising, donde recoge la lista de seres a evitar (o el modo de tratar con ellos sin sufrir las consecuencias…) que, por cierto, es más larga que la de los Reyes Godos o que la polla del sr. Esquivel. Permitan que les desvele los certeros consejos que proporciona uno de los libros de consulta imprescindibles de toda marica en el mundo hispanohablante: “Quiérete mucho maricón”, de Gabriel J. Martín. Por cierto: chicas y señoras, lean porque nos viene muy bien entrar en la mente del asesino. Y señores lectores heterosexuales: vean un descarnado reflejo de sus esqueletos.

<<No te dejes enredar.

En el mundo de las apps no es difícil encontrarte con situaciones o personas que saquen lo peor de ti, así que te pido, en beneficio de todos, que seas constructivo y mantengas tus buenos modales. Hay una regla de cortesía que muchos no parecen entender. Cuando uno tiene una vida con sus amigos, su trabajo, etcétera, quedar con alguien supone un cierto esfuerzo: tienes que organizarte, destinar una tarde a esa cita… ¿y si, después de tomarte la molestia de organizar tu agenda, te encuentras con un chasco? Un chasco porque sea lerdo o porque no tenga nada en común contigo o porque sea estúpido. Por eso hay gente que prefiere conversar y saber qué se va a encontrar en la cita. Otra opción es que te esfuerces un poco en describirte en un perfil que hable de ti sin necesidad de que entables largas conversaciones. Si tú no te molestas en generar interés, no esperes que los demás quieran perder una tarde en conocerte, ¡no eres tan especial! También es importante no perder la urbanidad y saber contestar a los demás. Por eso, mi más “sabio consejo” es que conozcas a la fauna que se mueve entre las apps de cruising. Te ayudará a conseguir tus objetivos sin acabar quemado.
Obsesivos. Y no me refiero a los obsesionados con el sexo que tratan de quedar con todos los hombres que les aparecen en la pantalla de la app. Me refiero a los que se obsesionan contigo, te fríen a mensajes, te vigilan si estás conectado y a qué horas. Los que tienen ese perfil suelen anticipar sucesos y al segundo “ ola” por tu parte, ellos ya se imaginan que os vais a casar [pero, las lerdas, queridos lectores, somos las tías, claro…]. Por eso se frustran si, al tercer “ ola”, no respondes a sus expectativas y te lo recriminan. Tal vez necesitan atención, tal vez necesitan encontrar novio, tal vez no están equilibrados. Sea por la razón que sea, no es bueno relacionarse con personas que son tan controladoras. Si es así a través del móvil, imagínate cómo será en la vida real.
Armarizados. No seré yo el que recrimine a nadie que se tome su tiempo para salir del armario, pero sí quien le diga a los habitantes de ese mueble si no creen que sería buena idea que se decidiesen a vivir de una manera mucho más naturalizada. A muchos hombres en proceso de asumirse les viene muy bien usar las apps para conocer gais y darse cuenta de que sus prejuicios sobre los demás homosexuales (homofobia interiorizada) están errados. Así que soy muy favorable a que alguien en proceso de asumir su homosexualidad use las apps. Pero si te fijas, siempre digo “en proceso de”, ya que la clave no es que ese hombre esté o no dentro del armario, sino que aún estándolo, quiera seguir avanzando hasta vivir su homosexualidad cien por cien naturalizada. Si te encuentras con un “decapitado” (en que no enseña la cara en las fotos porque no quiere que se sepa que es gay), igual resulta ser un hombre encantador después de conversar con él, así que lo mejor es que lo sondees acerca de cómo quiere plantearse el futuro. Si la respuesta es: “Estoy haciendo mi trabajo interno para salir por completo del armario”, vamos bien. Lo mismo que si te dice: “No, si yo estoy fuera del armario en todas partes, pero si le llega a mi jefe que ando puteando por aquí, igual no le gusta. Él es muy gayfriendly siempre que seamos gais de esos que se casan y follan con la luz apagada, ya me entiendes”. Porque simplemente prefiere proteger su faceta lúdico-sexual. Pero si la respuesta se parece a: “Nadie puede obligarme a salir del armario”, ¡sal corriendo! Porque ese hombre te complicará la vida. En cualquier caso, si es sólo un polvo, tampoco hay que complicarse la vida profundizando, ¿no? Pues eso, mientras no olvides los límites, igual hasta lo ayudas a cuestionarse su modo de vivir su homosexualidad y lo conviertes en tu “buena obra del día” (estoy viendo irónico, ¡que yo soy el primero que quedo sin inmiscuirme en sus vidas!).
Emparejados. Hay parejas que ponen una foto de los dos en la app y dicen “Somos un pack”, genial. Son parejas permeables, que tienen sexo con otros hombres o con otras parejas, que van de frente por la vida. Te invitan a un café y te proponen una sesión de sexo morbosa con los dos. Esta gente es maravillosa y puedes contar con ellos para pasarlo bien y para tener conversaciones de las que aprender. Pero también los hay que usan las apps para ponerle los cuernos a sus novios/maridos. La mitad de las veces no te enterarás y con que te digan que están solteros pero que no buscan pareja, tema zanjado. Pero alguno puede que sí te lo diga, y que salga con eso de “Estoy sintiendo algo por ti que no siento ya por mi pareja, es que no sé qué hacer… Dame tiempo y veámonos”. ¡Corre, huye, esfúmate, vuela… y hazlo YA! En las parejas que llevan mucho tiempo es normal que decaiga la pasión, aunque no la intimidad. Muchos buscan la pasión fuera y lo hacen de la manera equivocada: poniendo los cuernos. Si encuentran a alguien que les genera cierto interés (tú), sienten esa primera parte del encaprichamiento propio del estado inicial del enamoramiento y lo confunden con amor. Te enredan en su historia y te piden que es des tiempo. Un tiempo en que ellos se debaten entre si dan o no el paso mientras tú esperas, esperas, esperas… y desesperas. Las situaciones pueden ser múltiples pero, sinceramente, el nuevo suele ser el que se lleva la peor parte. O incluso en el caso de que te lleves el maromo que, en lugar de hablar pone cuernos y se va con otros (no dirás que no te he advertido). [*No puedo dejar de sonreír en este momento: los gayers están con este tipo de reflexiones ahora, ¡AHORA!, OMG! Nosotras llevamos siglos sabiendo y sufriendo este tipo de cosas: si un tío es infiel (y tú lo sabes porque te lo estás tirando y luego regresa a su casa con su novia o su mujer, lo va a seguir siendo contigo, por muy maravillosa que seas o… que te creas que eres)]. A veces, lo mejor es incluir en tu perfil una frase como “Si le estás poniendo los cuernos a tu novio ni me importa, ni me preocupa, ni me interesa (y, además, por ese orden), pero a mí no me enredes”. (continuará)