Testículos

Podríamos llamarlo bajada de pantalones... o coitus interruptus. O una llamada de teléfono de alguien que de verdad manda; porque aquí está claro quien manda. El caso es que la sentencia, ese fallo histórico emitido ayer por el Tribunal Supremo haciendo responsables a los bancos del pago de los impuestos inherentes a las hipotecas, ha quedado congelado en solo 24 horas.
Bastaron minutos para que los programas de televisión se hicieran eco del enorme paso; por fin, muchos celebraban que se quebraba el axioma y coreaban: "La Banca NO siempre gana". Los informativos, los telediarios y los espacios de divulgación dedicaban sus emisiones en directo a especular acerca del alcance del fallo: sí, un fallo histórico pero un fallo de mierda, si me lo permiten. No pueden resolver en una instancia judicial como es el Tribunal Supremo, sabiendo que están cambiando el curso de la macroeconomía, sin haber previsto y descrito taxativamente cómo ha de interpretarse dicho fallo, a qué casos es de aplicación, quién es el auténtico sujeto pasivo de ese impuesto, etc. En definitiva: era su deber haber especificado al milímimetro a qué hipotecas afecta y cómo va a instrumentarse la devolución, que debería ser automática, sin obligar a cada particular a incoar un procedimiento (enterrándose en documentos, otorgando poderes, contratando abogados, procuradores y demás; es decir: más dinero y más tiempo y más dolores de cabeza). Ante su fallo histórico pero de mierda: caída de varios puntos de la cotización en Bolsa de los bancos y paralización de la firma de las hipotecas, hasta un nuevo cálculo de los intereses a aplicar.

Congelado. Toma ya. Semejante tocada de cojones no es tema de este blog, lo sé yo y lo saben ustedes, pero los testículos sí y bien olvidados que están, ¿verdad?  En la era de la información, en la que hay acceso a cualquier dato, es muy común pensar que no queda nada por descubrir. Esto se aplica también al mundo de la sexualidad y los descubrimientos que se hacen acerca del funcionamiento de los órganos sexuales de hombres y mujeres, ya que se ha hablado mucho sobre el clítoris, el pene, pero… ¿qué se sabe sobre los testículos?

Pido ayuda a los expertos de LELO, la marca de juguetes eróticos de lujo,que me salvan de más de una y me descubren algunos de los datos más desconocidos sobre la parte más importante del aparato reproductor masculino.

“En la actualidad, el conocimiento sobre la sexualidad está principalmente focalizado en todos aquellos aspectos relacionados con las prácticas sexuales, centrándonos en algunos datos como la localización del punto G, la anorgasmia o las nuevas tendencias sexuales, entre otros”, indica su Responsable de Comunicación. “Sin embargo, la sexualidad es algo que trasciende mucho más allá de todo esto, y que busca el conocimiento y las respuestas a las preguntas más inesperadas”, concluye.

Como norma general, al hablar de órganos sexuales solemos hacer referencia exclusiva al clítoris (en el caso femenino) y al pene (caso masculino). Sin embargo, es necesario recalcar el hecho de que esto es una gran simplificación, ya que en el caso de los hombres apenas se habla sobre los testículos, a pesar de tener una función fundamental para la reproducción, así como contar con infinidad de datos curiosos.

El lado desconocido de los testículos

Como norma general, la sexualidad centra su estudio de forma mayoritaria en el pene -yo aquí les he familiarizado con el palabro falocracia desde hace años, conste-. No obstante, los testículos se configuran como otro ámbito de conocimiento repleto de curiosidades e información relevante. Conscientes de este hecho y con el fin de ayudar a disfrutar de una sexualidad más saludable y vibrante, LELO hace una recapitulación de los datos más asombrosos:

  1. Origen “frutal”: un primer paso para conocer verdaderamente todos los aspectos relativos a este órgano es saber el origen etimológico de su nombre. En este sentido, cabe destacar el hecho de que la palabra “testículo” proviene de la palabra azteca “ahuácatl”, que a su vez da origen a la palabra “aguacate”. Además, es cierto que ambas guardan similitud en cuanto a su forma.
  2. Función y tamaño: la función fundamental de los testículos reside en crear espermatozoides, más concretamente entre 100 y 200 millones de unidades diarias. Además, el esperma humano contiene de media 37.5MB de información genética. Asimismo, durante la eyaculación, en un periodo de tan sólo 3 segundos se traspasan 1.5 GB de información. En otras palabras, este intercambio de información es 1 millón de veces más rápido que la velocidad de conexión media a internet. Por otra parte, en cuanto al tamaño, no suele variar entre hombres, aunque el Récord Guinness del testículo más pesado es de… ¡60 kg!
  3. Realidad vs esculturas: En el 65% de los hombres, el testículo derecho siempre cuelga más y es ligeramente más grande. Sin embargo, como curiosidad, cabe destacar que en la mayoría de las estatuas griegas en que aparecen hombres desnudos, casi siempre aparece más grande el testículo izquierdo.
  4. Zona hipersensible: los testículos son una zona que posee muchas terminaciones nerviosas que transmiten tanto dolor como placer. Por tanto, es una zona hipersensible a caricias, cambios de temperatura o golpes.

De esta forma, una correcta estimulación de esta zona provoca altos niveles de excitación. La marca sueca, pionera en la investigación y diseño de juguetes eróticos de lujo, destaca su anillo de placer TOR 2, que está diseñado para ser llevado por el hombre durante la relación sexual con el fin de aumentar el placer, alargar las relaciones sexuales y llevar la intensidad de las mismas a otro nivel.

“La sexualidad es una de las ramas de estudio más interesantes debido a que siempre quedan cosas nuevas por descubrir y explorar. Por este motivo, desde LELO no sólo buscamos dotar a las parejas de conocimiento y recursos para la obtención de placer, sino que somos firmes defensores de que la sexualidad también consiste en conocerse a uno mismo en todos los aspectos”, recalca Alberto Gooding.