Para gustos, colores

Continuemos con las reflexiones de expertos referidas al juego de atracción física entre mamíferos humanos heterosexuales que han rebasado los cuarenta años.
<<Cuando un hombre te mira… Los hombres estudian, y con rigor, el aspecto físico de las mujeres. De todas. Ocurre continuamente. Esto acobarda a la mayoría de las mortales, dueñas de una silueta normal y corriente. Pero hay una cosa muy consoladora e importante que debemos comprender: los hombres varían mucho en cuanto a sus predilecciones. Lo que parece poco apetecible para uno, puede volver loco a otro>>. En otras palabras, el defecto para unos es la cualidad para otros. Y a las mujeres nos pasa lo mismo. Es perfectamente lógico que <<lo que para un hombre es un pecho fino, sea considerado por otro como una guitarra plana>>. Afortunadamente, para gustos colores.
También existe una paradoja relacionada con la atracción física. La química “mágica” es más importante de lo que se suele pensar. La atracción sexual es una fuerza muy poderosa, difícil de explicar, y que asocia factores tanto de personalidad como físicos. A un hombre puede gustarle una mujer que tenga un defecto criticado por otros.
"¿Es realmente importante que uno no sea fumador, por ejemplo, o que mida más de uno ochenta? -se pregunta R., un hombre de 45-. Yo me imaginaba que cualidades humanas como la sinceridad, la simpatía, el sentido del humor, la sensibilidad y el respeto era lo que cabría esperar…”.
Resulta muy digno de curiosidad conocer las distintas opiniones masculinas sobre las mujeres; las respuestas pueden ser fascinantes. Tras analizarlas, los expertos dicen haber detectado tres grupos o tipos básicos.
1.- El hombre marcado. ¿No han leído en libros de biología que un patito está programado para reconocer a su madre entre una bandada? ¿O sobre animales que precisan cierta incitación del sexo opuesto antes de aparearse? Muchos hombres son iguales. Sus requisitos para que una mujer les guste se convierten en convicciones fetichistas. Hay hombres de “pechos”, incapaces de reaccionar sino ante senos generosos. Hay hombres de “culos”, que necesitan un buen colchón. Otros, necesitan ver unas piernas bonitas… Hay hombres que sólo salen con rubias, o con morenas de una altura determinada. En determinadas webs y apps de contactos, las exigencias físicas son muy específicas. Así que, seas como seas, seguro que hay alguien interesado en ese rasgo que te caracteriza.
2.- El abstracto. Cuando se le pregunta qué parte de la mujer le gusta más, este tipo de hombre se queda perplejo y cuando, por fin reacciona, contesta: "Me gusta todo" o "No me fijo sólo en una cosa, sino en todo el conjunto". B., de 48 años, sostiene que “lo más hermoso del mundo es una mujer”.
A este tipo de hombre le gustan las mujeres en general y a casi todas les encuentra una gracia u otra. Los generalistas son buenos amantes, ya que nos aprecian por lo que tenemos y pasan por alto nuestras carencias. Las mujeres preocupadas por tener poco pecho, a veces creen que sus maridos mienten cuando dicen que no les importa el tamaño de la copa de su sujetador. Sin embargo, lo más probable es que sea cierto.
3.- El caza personalidades. En esta categoría están quienes miran más las cualidades de la mujer: "Sí, el físico es importante, pero lo que me atrae de ellas es su personalidad -asegura P., de 51 años-. El alma, el temperamento, eso es lo que cuenta".
Estos hombres suelen tener exigencias específicas, como el sentido del humor o la inteligencia. Al igual que los hombres motivados por cierto tipo de físico, no responden ante una mujer que no posea las cualidades concretas que les interesan.
Después de los cuarenta, la mayoría de nosotros somos realistas. Nos conocemos los suficiente como para saber que poseemos una cierta personalidad básica, que nos acompañará durante toda la vida. Podemos corregir nuestros defectos, pero nunca cambiaremos de forma drástica.
¿Supone esto un obstáculo?
Sólo si lo permitimos.