Aceptar y soltar

El camino de las lágrimas me sirve de nuevo para que, al decíselo otro, un experto, y no yo, un amigo que está retorciéndose y ciego perdido, vea su situación desde otra perspectiva. Cortar es traumático. Doler, duele. Pero se pasa. Y hay que pasarlo. No cabe malgastar toda una vida por un enganche yermo. […]