Chuparla bien

Llevaba semanas queriendo leer “Quiérete mucho, maricón”, de Gabriel J. Martín. Me lo recomendó alguien a quien admiro infinito y al que quiero mucho y que, justo ahora, está pasándolas bien canutas -mucho ánimo, cariño mío-. Al pasar por una de mis librerías habituales de la calle Hortaleza, lo veo en la vitrina y me paro en seco. Tengo suerte y tienen un ejemplar en la pila de libros del interior. Ojeo el manual de 530 páginas y me quedo atrapada por los epígrafes y títulos de los capítulos, frases que leo al azar, por ciertos listados que ofrece de vez en cuando. La decisión de compra la tomo por su índice, por los temas que aborda… Mientras hago cola para pagar (sí, yo me pago muchos de los libros que reseño) experimento una prisa enorme, noto que quiero dedicarle varias de esas jornadas de lectura maratoniana que yo me pego, y quiero hacerlo con urgencia. Amo ciertas frases: "la homosexualidad no se elige". "La homofobia es violencia ejercida por gente irracional”. "La regla del “si fueras hetero…”". “Secuelas de la homofobia: anestésiame el alma: vulnerabilidades a las drogas&Co.”. "Definirse sirve para poder realizarse como persona”. “Pasivofóbicos interiorizados y activos inseguros” (esto me lo voy a tener que leer despacito). Y, muy al hilo de este blog, lleno de bienintencionadas sugerencias de gasto superfluo y de endeudamiento injustificado, así como de impagables recomendaciones para la mejora de su rendimiento sexual, recuerden que viene Circuit, amigas elijo reseñar para ustedes, chicas y maricas: "Consejos de un escort para que la chupes bien”. Ahí vamos, de la mano de un tal Mario, que hace servicios con señores.

<<A) Tres consejos para hacer una buena mamada:
1.- Evita al máximo el roce de los dientes contra el glande. Esto es lo primero que debes intentar para que la mamada sea placentera.  Si los dientes orzan contra el glande todo el trabajo que lleves ocho lo tirarás abajo; por lo tanto, trata de proteger tus dientes con tus labios y con tu lengua para que en ningún caso exista posible roce, resulta muy desagradable para el que recibe la mamada.
2.- Abrir la boca bien para así permitir que el rabo entre lo más profundo posible. Ten en cuenta que el máximo placer se obtiene cuando existe trayecto hacia dentro y fuera de tu boca, y trata de evitar tener la boca solo entreabierta ya que pueden darse choques con los dientes cuando la metes y la sacas de tu boca. Cuanto más adentro puedas meter la polla en tu boca el placer será muchísimo mayor, trata de evitar comerte son la punta o, si lo haces, altérnalo con buenas embestidas hasta el fondo de tu garganta o el máximo que puedas, esto se va aprendiendo poco a poco.
3.- Trata de salivar y lubricar al máximo la polla que te comes, utiliza tu saliva para hacer que el deslizamiento en tu boca sea jugoso y suave.
A partir de estas tres reglas, trata de jugarlas y combinar tus propios movimientos. Otra cosa que debes saber es que mientras se chupa difícilmente se respira por la boca; por lo tanto, trata de abrir bien tu nariz y coger el aire que necesites por ella, aunque por supuesto puedes respirar por la boca entre las salidas y entradas de la polla. Combínalas a tu gusto, pero recuerda no ahogarte>>.
Yo creo que habré publicado sobre esto de hacerle sexo oral a un hombre, las felaciones, más de diez artículos y hay un capítulo entero en "Verdad y mentiras en el sexo". Y digo lo mismito y varios trucos más, lo que me demuestra que, pese a que ellos aseveran que para hacer buenas mamadas hay que tener una polla propia, yo tengo razón: para hacer buenas mamadas hay que tener en cuenta estas pautas, desde luego, pero, sobre todo, hay que querer hacerlas. Las ganas marcan la diferencia. A veces, las ganas no pueden superar la falta de higiene, tomen ustedes nota. Pero respetaré la rúbrica de esto, que es del escort de "Quiérete mucho, maricón".
En el próximo post, seguirá explicando trucos sexuales: “Consejos para realizar una buena penetración y de regalo, la joya de la corona: "Aprende a relajar tu culito".