Pesa vaginal

Cuando suena el timbre y el mensajero me entrega una cajita, siempre me emociono. Si lo que me alarga es un sobre y me pide que firme, un escalofrío me recorre; pienso en inspecciones de Hacienda, burofaxes de tarados, comunicaciones del seguro denegando la debida cobertura de un siniestro, esas cosas… Sin embargo, cuando se trata de una caja, sueño con una vida mejor. En fin. Esta vez, abro el paquete enorme, de cartón marrón basto pero con un lazo rosa en una esquina y encuentro una cajita arropada por un papel de seda igual de rosa. Por la ventana de la tapa, se asoma una bolita, también rosa, de silicona, suave, perfecta, con un cordel blanco y una funda de seda. Es una pesa vaginal -probablemente, uno de los pocos artilugios de entrenamiento que no he ido acumulando en casa-. Me la manda Intiminia y es perfecta para prepararse para la celebración del Día Mundial del Orgasmo Femenino. Como este año no voy a ir a Circuit, con el objetivo marcado en llegar fitted al próximo Orgullo, me voy a poner a entrenar los músculos PC como una posesa, como cualquier musculosa, como toda vigoréxica politoxicómana que se precie, pero en versión detox, íntima y muy, muy femenina y hetero. Porque lo de que Dios nos pille confesados está descatalogado. Mejor que nos pille entrenados.

Suelo pélvico fuerte, relaciones sexuales más intensas

Los ejercicios de Kegel son una gran herramienta preventiva respecto de los problemas de salud y sirven para mantener la musculatura pélvica tonificada.

Practicarlos, ayuda a alcanzar el orgasmo con mayor facilidad, frecuencia e intensidad.

Alcanzar el orgasmo conlleva numerosos beneficios: se produce más oxitocina (hormona de la felicidad), se queman calorías, el sistema inmunitario se refuerza…

Prepararse para el embarazo, recuperarse tras el parto, prevenir y superar la incontinencia urinaria… Éstas son algunas de las ventajas de practicar ejercicios de Kegel, pero también tienen una función muy importante en las relaciones sexuales.

Con motivo del Día Mundial del Orgasmo Femenino esa fiesta que mis abuelas, pobres, nunca celebraron, que tiene lugar el 8 de agosto, comparto con ustedes determinados datos de un estudio elaborado por Intimina, la empresa que ofrece la primera y única gama de productos específicos para el cuidado de la salud íntima femenina, porque no viene mal abordar -sí, lo sé: ¡otra vez!- la importancia de estos ejercicios y los beneficios que proporcionan los orgasmos.

El gran descubrimiento para las relaciones sexuales

Los ejercicios de Kegel, desarrollados en 1940 por el ginecólogo Arnold Kegel, consisten en contraer los músculos del suelo pélvico hacia arriba y hacia adentro durante unos segundos para fortalecer y tonificar la musculatura pélvica.

El conocido doctor solía recomendar a sus pacientes ejercitar su suelo pélvico durante la recuperación del posparto para prevenir problemas de salud futuros. Durante el seguimiento de sus pacientes, descubrió el beneficioso efecto secundario del tratamiento: las mujeres que hacían estos ejercicios con regularidad alcanzaban el orgasmo con más facilidad, frecuencia e intensidad.

Cuando se produce el momento del clímax se experimentan espasmos musculares, sobre todo, en la pelvis. Esto se debe a que las pierdes del útero, vagina, ano y suelo pélvico se ponen el contacto, generando placer en el abdomen y en el resto del cuerpo.

Fortalecer la musculatura con los ejercicios de Kegel permite alcanzar mejores orgasmos. ¿Cómo? Los músculos que se fortalecen al hacer los ejercicios de Kegel son los pubococcígeos (PC). Mantenerlos tonificados hace que las sensaciones durante las relaciones íntimas sean mayores, pudiendo alcanzar el orgasmo con más facilidad.

Practicar ejercicios de Kegel de forma sencilla 

Los ejercicios de Kegel pueden parecer, a simple vista, sencillos. Sin embargo, son algo más que apretar o relajar la musculatura. Para conseguir todos los beneficios y notar a corto plazo una mejoría en la zona, es recomendable ayudarse de unos ejercitadores.

Por ejemplo, existen pequeños pesos vaginales, en forma de esfera, que son una gran solución. Estos pesos mejoran el rendimiento al dar a los músculos un objeto sólido que sostener ya que es posible sentir el peso moverse y elevarse y saber que se está realizando la técnica correctamente. Es el caso de la Rutina de Kegel Lasalle. Este kit cuenta con tres ejercitadores de distintos pesos (28gr, 38gr y 48gr), fabricados en silicona de grado médico, que proporcionan la cantidad justa de resistencia para mejorar la fuerza del suelo pélvico.

Para todas aquellas que quieran ejercitar a fondo, existen entrenadores inteligentes de Kegel que usan la biorretroalimentación para registrar la fuerza del suelo pélvico cada vez que se realiza el ejercicio, seleccionando automáticamente una rutina apropiada basada en la fuerza resistencia y rendimiento. Es el caso del KegelSmart, un dispositivo innovador e inteligente, fabricado en silicona de grado médico, que reconoce la fuerza de la musculatura. Tras un reconocimiento, seleccionará el nivel de ejercicio que se adapte a las necesidades de la mujer, indicando la rutina a realizar con suaves vibraciones.

¿Quieres alcanzar orgasmos más placencetos? Ejercita tu suelo pélvico.

Es un hecho: tu suelo pélvico importa. Al igual que cualquier otro grupo de músculos, también pueden entrenarse, y lo mejor de todo es que ¡no necesitarás ir al gimnasio para hacerlo!

Y es que tener un suelo pélvico tonificado te ofrece muchos beneficios: prevenir la  incontinencia urinaria, llevar un embarazo saludable, recuperarse tras el parto… y ¡orgasmos más intensos!

El Ejercitador de Kegel Laselle de Intimina, fabricado en silicona de grado médico, es una buena opción y la más segura para empezar a entrenar tu suelo pélvico.

Sigue estos pasos:

  1. Conoce tu cuerpo

Inserta unos 2 cm. un dedo lubricado para notar tu musculatura pélvica. Apoya tu dedo en las paredes internas mientras aprietas y elevas ano, uretra y vagina para poder sentir la contracción de los músculos pélvicos. Los movimientos de los ejercicios Kegel son similares a los que se realizan para soltar y detener el flujo urinario.

  1. Introduce el ejercitador

Sujeta el cordón de extracción para mantenerlo fuera del cuerpo e introduce el ejercitador Laselle unos 2 cm. de la entrada vaginal, usando un lubricante de base acuosa para facilitar una cómoda inserción.

Si eres principiante, comienza en posición recostada, ya que de esta manera se ejercitarán correctamente los músculos con un menor esfuerzo. Para conseguir mejores resultados, usa los ejercitadores cómodamente mientras estás de pie.

  1. Comienza tu rutina

-   Contrae los músculos del suelo pélvico y eleva el ejercitador.

-   Mantén la contracción durante 2-10 segundos mientras respiras profundamente.

-  Suelta la contracción.

-  Descansa y relájate al menos durante el tiempo que has estado manteniendo la contracción. Es recomendable realizar 10 repeticiones