Pesa vaginal

Cuando suena el timbre y el mensajero me entrega una cajita, siempre me emociono. Si lo que me alarga es un sobre y me pide que firme, un escalofrío me recorre; pienso en inspecciones de Hacienda, burofaxes de tarados, comunicaciones del seguro denegando la debida cobertura de un siniestro, esas cosas… Sin embargo, cuando se trata de […]