Un corona para Claudia

Aunque no se lo crean, voy a hablar de reincidencia sin nombrar a nuestros políticos. En dos semanas he tropezado unas cuantas veces. Será por piedras… Lo del portero del Liverpool fue automático: ver su reacción, pidiendo perdón a la grada, llorando, con ese pelo… y enamorarme de Loris Karius hasta las trancas, fue todo uno. No me había yo repuesto de las críticas de madridistas absurdos que no aceptan que love is love, con o sin goles, cuando sucede el mayor acto heroico y erótico que he tenido el gusto: un Spiderman anónimo, un sin papeles de chocolate, salva a un niño escalando la fachada de un edificio, hasta el cuarto piso, sin escalas, sin cuerdas, a pulso y en menos de 30 segundos… Si lo hace todo igual… Así que yo, me muero del amor por el muchacho malinés ipso facto. Un vikingo, un superhéroe negro, no me vayan a decir que mi patrón es rígido.

Y hay más, pero no les voy a aburrir ya me aburro yo por todos. Ya les decía que la reincidencia es mi forma de vida estos días. Estoy en racha.
Hablando de enamorarse de la persona equivocada, les quería recomendar encarecidamente una obra: Una Corona Para Claudia, por si quieren verla esta tarde en la sala alternativa del Lara. Es divertida, emocionante, intensa… Desde su estreno hace dos años, la obra ha resultado ganadora del Certamen teatral Arte4 con premio a la mejor obra, mejor libreto y mejor interpretación femenina y nominada a tres premios Broadway World a mejor musical original, mejor musical de pequeño formato y mejor interpretación femenina.
La vi el otro día y he podido cruzar unas cuantas palabras con tres de sus protagonistas. Iker Azoitia, en su debut como guionista, director y productor de teatro de largo formato, con Jaime Riba en el papel de Adrián y con Laura Ledesma, que hace el papel de IFI.
– ¿De quién parte la iniciativa?
De mí -responde Iker-, compuse las canciones de un microteatro musical junto a Ricky Fan y a raíz de aquella primera experiencia, me vino Claudia y su historia a la cabeza y decidí lanzarme a hacer teatro de largo formato. Ensayamos durante aproximadamente 4 meses y medio dentro de la residencia del certamen teatral de Arte4 Estudio de Actores, que terminamos ganando en varias categorías.
– Es la cuarta temporada: ¿siempre en Teatro Lara, o habéis girado?
Estrenamos la obra en el certamen Arte4, hicimos la primera temporada en Sala Nada, la segunda en el Teatro Alfil y la tercera y cuarta nos hemos afincado en el Teatro Lara. Tenemos previsto empezar con gira en 2019.
Jaime, ¿Cómo definirías a tu personaje?
 Adrián es un chico que a pesar de tener mucho potencial tiene una gran inseguridad que no le deja brillar en una situación normal. Digamos que es el eterno segundón pero que poco a poco va tomando consciencia de ello. En resumen, Adrián es un chico muy empático y al que no se le puede dejar de querer.
– Adrián es alguien que va evolucionando…
Digamos que la mayor evolución que tiene Adrián es que se da cuenta de que debe empezar a pensar más en sí mismo y un poco menos en los demás.
-¿Cuál es la frase clave de tu personaje? 
Creo que es la primera vez que algo pensando solo en mí.
Se trata de teatro musical, ¿qué te resulta más complicado: interpretar, cantar, …?
Depende. La técnica del canto y su disciplina son muy complejas. A todo esto se le suma que además hay que interpretar. No vale sólo con tener una voz bonita o entonar. También hay que transmitir y eso es lo más complicado de todo.
– Hay una especie de pentágono amoroso que constituye el motor de la obra: todos se enamoran de la persona equivocada y que no le corresponde, al menos al principio.
Bueno, digamos que en un principio esto puede parecer que no es algo que se corresponde con la realidad. Pero yo creo que sí. Es algo que ocurre en el día día, todos nos enamoramos al fin y al cabo de una persona equivocada que poco a poco se va distanciando o acercando cada vez más a nosotros. Así que digamos que las situaciones que ocurren en la obra no dejan de ser situaciones que pueden ocurrir perfectamente en el día día y a cualquiera de las personas que vienen a ver la obra.
También tuve ocasión de hacerle un mini cuestionario Laura Ledesma, que encarna con un talento rotundo y fresco el personaje de IFI, alguien capaz de afirmar “Me encantaría enamorarme y no estar pensando en si sé dar, o si sé querer o si los demás son suficientemente buenos para mí porque no va de eso. ¡El amor no puede ir de eso!”
– ¡Como en la vida! Una de mis cosas favoritas de esta obra -explica Laura Ledesma/IFI- es cómo se habla del amor. Los personajes buscan esa inmediatez tan presente en nuestra sociedad actual, en la que hay poco lugar para el compromiso. El personaje de Pedro, por ejemplo, piensa que quiere a Adrián de una manera sana y coherente, pero todos vemos que ese amor ”millenial” está muy lejos de ser un amor cuidador. Y lo mismo pasa con IFI. Ambos quieren de una manera egoísta, sin tener muy en cuenta las necesidades del otro sin darse cuenta, por lo menos al principio de la obra.
Háblame de IFI, ¿quién es tu personaje?
IFI es una chica es absoluta busqueda de sí misma. Las cosas no salen como quiere, no encuentra su camino y vive en una constante pelea con su entorno debido a la frustración y el desencanto en el que se encuentra. Claudia aparece en su vida para darle otra perspectiva sobre las cosas y hace aflorar el lado más tierno de IFI. A lo largo de la obra, pasa de no saber muy bien quién es, a encontrarse y reconciliarse consigo misma poco a poco desde que conoce a Claudia.
Además de interpretar, en la obra se canta. Laura, ¿te cuesta más cantar que desnudarte en escena?
Depende del momento del texto y de la canción. Hay canciones más difíciles que otras a nivel técnico y eso siempre es un reto. Sobre todo en temas como ”Sonríe, Sirve y Cobra”, donde además de controlar la voz, no paramos de movernos. Desnudarse con el texto, por otro lado, para mí, siempre es un placer.
 – Iker, ¿qué supone esta obra para ti?
Lo único que me gustaría resaltar a nivel personal es la fuente de felicidad que supone para mí saber que estamos creando afición al teatro entre jóvenes y adolescentes. Creo que es necesario que se propongan personajes e historias con las que los más jóvenes puedan conectar; que sepan que pueden acudir al teatro a disfrutar, enamorarse, reírse, emocionarse y desterrar prejuicios o miedos que pudieran impedirles crecer a nivel personal.

SINOPSIS

Claudia es una joven florista que está a punto de perder el puesto que heredó de sus padres. Su vida pega un volantazo cuando conoce en su Bla Bla Car a un grupo de amigos que van rumbo a una acampada y que casi son más frikis que ella de series como “Juego de Tronos”, “Penny Dreadful” o “The Walking Dead”.

Una corona para Claudia se aleja del formato que conocemos por musical proponiendo una puesta en escena mucho más cercana e íntima con música en directo. La banda sonora está compuesta por 14 temas originales a piano y a guitarra, la mayoría de los cuales suenan en directo.

La obra es un canto a la confianza en uno mismo, al riesgo y al vuelo hacia lo que soñamos. Por eso sus personajes derrochan optimismo e inconformismo en una lucha sin tregua contra todo aquello que les impide crecer.

 

Reparto 
Eva Ramos, Laura Ledesma, Iker Azkoitia, Jaime Riba/Juan Jesús di Manuel y Ricky Fan

Equipo TÉCNICO

Autor, director, compositor temas originales y guitarra
Iker Azkoitia
Producción y producción ejecutiva
Iker Azkoitia
Coproducción
SerieTeatro
Composición de los temas a piano y piano 
Ricky Fan
Ayudante de dirección 
Laura Ledesma
Producción asociada
Hypnos Films y Sergio Lardiez Photography