Algunos trucos

Dejé apalabrado con ustedes que les proporcionaría algunos trucos o sugerencias para sus noches más tórridas, para algunos, la mayoría, cuando falla el aire acondicionado. Escribo para los elegidos, obviamente.
Hay errores muy lamentables -que abordamos hace no mucho- y otras maniobras que seguramente agradezca su pareja.
Hacerlo a cámara lenta.
Las embestidas supersónicas suelen entumecer a las chicas y dejan un poco escocidos a los chicos. Intenten ustedes los movimientos rítmicos y gráciles dignos de Nacho Duato.
Practicar los quiquis.
A las señoras también les gustan los aquí te pillo… Ya sea en un coche detenido en un callejón desierto, en un aparcamiento, en un ascensor, en un área de servicio, en la última fila del cine prácticamente vacío, en el recibidor de la casa justo antes de salir a cenar, en el hueco de la escalera del edificio al regresar del trabajo, en el sofá cinco minutos antes de empezar el capítulo des serie favorita… Bueno, mejor pensado, apunten ustedes esto: la televisión nunca debería anteponerse al sexo.
Quedarse a medio desvestir.
La desnudez no siempre es un requisito indispensable para el buen sexo. Y además, andar medio vestido siempre le da al tema un excitante toque de urgencia.
Entrenar los músculos.
Los señores pueden, y deben, mover su pene contrayendo los músculos pélvicos, mientras que las señoras pueden, y deben, ejercitar su musculatura pubococcígea para estrujar convenientemente el pene de su amante. Se lo llevo diciendo años.
Imitar a Elvis La Pelvis.
Mucha gente piensa que se empuja exclusivamente en una sola dirección: hacia adelante y hacia atrás. Imaginen que están ustedes bailando salsa y meneen sus caderas en todas direcciones, de un lado a otro coordinadamente o sin pauta (lo de sin pauta es un decir: a las mujeres les va mejor que la penetración lleve una misma cadencia, un determinado ritmo fijo para alcanzar el orgasmo).
Nadar en aguas poco profundas.
Siento ser yo quien les comente que el objetivo del coito no es ver quién llega al cérvix primero. Ya deben ustedes saber que la mayoría de las terminaciones nerviosas de la vagina se hallan en su tercio inferior (más cerca del exterior), al igual que el Punto G. Para ellas: imaginen que el pene acaba justo después del glande, y empujen sólo hasta la punta. Tampoco eso será un sacrificio enorme para ellos, ya que la mayoría de las terminaciones nerviosas del pene se encuentran precisamente en el glande, y el lugar más acogedor de la vagina se encuentra precisamente en la entrada, así que todo el mundo quedaría satisfecho. Aquí, como en los bares, la clave es "un tercio".
Jugar en equipo.
Señores: estimulen su clítoris con la mano, o guíen ustedes su mano para que sea ella misma quien se estimule, utilicen un juguete, la lengua… Hagan algo.
Señoras: Estimulen su escroto y sus testículos, el perineo y el ano (ojo, que algunos pueden hacerse los mega ofendidos, o estar verdaderamente molestos con semejante abordaje, y pueden verlos cogiendo el móvil e irse corriendo), utilicen un juguete, la lengua… Hagan algo.
Besar sin parar. Y punto.