Malas Hierbas

Quien me haya leído alguna vez sabrá que instintivamente huyo de lo tópico, de lo cateto y de lo escatológico. Igual no es una opción de éxito financiero, no hay más que ver que yo estoy medio pensionista en el INEM y Santiago Segura es muy multimillonario pero su discurso creativo, su sello de franquicia (Torrente), a mí, me repugna. No soy nada fan de ese tipo de entretenimiento y sí una activista detractora del caca-culo-pedo-pis y del “ni-nismo” intelectual tan contagioso. Alabo la sensibilidad aunque sea brutalmente expuesta y el ingenio, el humor inteligente. Prefiero un bofetón incómodo de aguantar en la butaca, a una nadería blanca llena de lugares comunes. A mí, un guión que logre sorprenderme, contarme algo que no sepa ya y llevarme adonde no me espero, me alegra el día. Entre otras cosas, últimamente valoro mucho, además de unos buenos oblicuos y una espalda bien ancha y bien trabajada, que algo o alguien sea capaz de hacerme reír; por ello, no puedo dejar de recomendarles la comedia de Carlos Be MALAS HIERBAS.

¿Hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar para no perder lo que más queremos?

La historia, por desgracia, no puede ser más actual. No voy a hacerles un spoiler de MALAS HIERBAS pero les adelanto que tiene que ver con la ambición desmedida, con la codicia, y con la infidelidad. La obra retrata certeramente esa incapacidad masculina de renunciar a nada, sumada a la innata tendencia que tienen los señores a hacer de la mentira una forma de vida. Podría ser un trío muy a lo Maite Zaldívar, Julián Muñoz y la Pantoja, sólo que sin copla chunga de fondo y radicado en Madrid.

MALAS HIERBAS nos habla del amor, la ambición y el poder, y también de lo difícil que es renunciar. Una comedia que honra lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros. Una obra divertida, llena de intriga y misterio, con giros inesperados, tortazos, mucho prozac y unos cuantos coñacs bien cargados.

Carmen Mayordomo, Joan Bentallé y Lidia Navarro dan vida a unos personajes con los que, inevitablemente, empatizamos de modo natural (y no me refiero al uso y abuso de benzodiazepinas y de alcohol, que también). Mención especial merece el trabajo de una Carmen Mayordomo que está absolutamente inmensa. Derrocha talento y genialidad.

Aprovechen a verla en el Teatro Lara.

Les dejo información oficial sobre la obra. Por qué ver MALAS HIERBAS

Aunque ‘Malas Hierbas’ es una obra original escrita por el dramaturgo Carlos Be, está inspirada en ‘La Muralla’ de Joaquín Calvo Sotelo y con ella queremos rendir homenaje a la que fuera una obra fundamental para la supervivencia del Teatro Lara hace ya más de medio siglo.

Cuando se estrenó ‘La Muralla’, el 6 de Octubre de 1954, el Teatro Lara no pasaba por su mejor momento y una situación económica insostenible estuvo a punto de obligar a su gestor a cerrar la sala. Fue el éxito de esta producción lo que permitió abonar toda la deuda pendiente y volver a posicionar el Teatro Lara como uno de los centros neurálgicos de la vida cultural madrileña.

Durante los 20 años que estuvo en cartel, con cerca de 5.000 funciones, se publicó el libreto de la obra alcanzando 16 ediciones y se realizó una adaptación cinematográfica.

‘La Muralla’ cuenta la historia de un heroico militar franquista que salva de la muerte a un oficial enemigo a cambio de apropiarse de sus cuantiosos bienes. Viéndose él en su lecho de muerte y lleno de remordimientos, decide devolver lo robado a los legítimos herederos de su enemigo. Dado que eso arruinaría a su familia, ésta se convierte en una muralla contra los deseos de redención del protagonista.

‘La Muralla’ trata fundamentalmente sobre la restitución de los bienes mal adquiridos y supuso una fuerte crítica social a la sociedad de su época. Un tema que sigue de actualidad para desgracia de todos y beneficio de unos pocos. Este es otro de los motivos que nos han llevado a producir ‘Malas Hierbas’, pero eso sí, desde una nueva perspectiva más acorde a los tiempos que vivimos y desde la comedia.

El efecto catártico que tuvo ‘La Muralla’ en algunos espectadores fue sorprendente, pues se habla de casos en los que se devolvieron importes significativos a sus legítimos propietarios tras acudir al Teatro Lara a ver la obra. Nos encantaría que ‘Malas Hierbas’ consiga remover también alguna conciencia pero, sobre todo, que la disfrutéis.