Mundo tronista

Jueves por la mañana.

11:45h. Muevo un sillón y veo que tengo una baldosa del suelo rota. Horror.

11:50h. Llamo al seguro con la intención de abrir un parte. Me informa la operadora de Mapfre que no lo cubre. Para variar. (Otro día dedicamos un post al maravilloso mundo de las pólizas, ese paraíso del Todo Excluido… Pase lo que pase, de la mano de tu aseguradora de confianza, comprobaremos que justo lo que te acaba de pasar a ti, no está cubierto. Todo menos pagar los recibos de la prima).

12h. Salgo de casa para hacer unos recados por la zona.

En mi mente, junto con un “no pises las mierdas de perro”, “ojo, que no te roben los de la plaza el bolso” y “cuidado no tropieces con los putos adoquines”, las dos ideas que se entrecruzan como un tema de JLo y PitBull: “tengo un seguro que no cubre y tengo una baldosa rota”; es decir: tengo un problema. Otro más.

Al enfilar una de las callecitas perpendiculares a la calle Embajadores, en la zona de Lavapies, veo que aparece, sale de un portal pitillo en boca, un chico con ropa de trabajo y lleno de yeso. Le pregunto si es albañil. Sí, tal cual, le pregunto lo evidente, sólo para verificar que no es, por ejemplo, electricista o fontanero, porque yo necesito resolver el asunto con un albañil. Me responde que sí. Le explico en menos de 20 segundos el tema: “He visto que se ha roto una baldosa en el suelo, ¿crees que podrías cambiarla? Tengo varias de repuesto. Es aquí mismo, en la calle de al lado”. “Sí, claro. Sin problema. Estoy en esta obra” -señala al interior del portal. “Vale, pues cuando puedas, un día de estos, te pasas. ¿Me dejas un número?”. Y me lo apunto en un ticket de compra de zumos del Día. Tal cual. No me lo grabo ni siquiera en mi teléfono. Mientras doblo el papelito y cierro el bolso, ya yéndome, le pregunto cuánto me cobraría, me dice que no preocupe y que puede coger materiales y herramientas de su trabajo. Me voy con la sensación de alivio. Mi héroe improvisado un veinteañero, medio pelirrojo.

Copio aquí todo el historial de chats (sin cambiar una coma y sin corregir ni la ortografía) para que ustedes mismos, juzguen.

20/10/17 11:44:18: ‎Los mensajes y llamadas en este chat ahora están protegidos con cifrado de extremo a extremo.
20/10/17 11:44:56: Eva: Hola, soy Eva. Ayer hablamos sobre cambiar una baldosa, en la calle de al lado de tu obra
20/10/17 21:14:49: Albañil : hola eva
20/10/17 21:15:05: Albañil : que tal?
20/10/17 21:15:16: Albañil : cuando tienes un guequito para que me pase y te la cambie?
20/10/17 21:15:50: Eva: Si puedes la semana que viene
20/10/17 21:16:25: Eva: Te llamo o escribo y coordinamos
20/10/17 21:16:35: Eva: Buen fin de semana
20/10/17 21:19:48: Albañil : vale, perfecto guapa cuando quieras me avisas y ya sabes
20/10/17 21:19:52: Albañil : (audio): por cierto no sé si te dije mi nombre me llamo A.
20/10/17 21:19:57: Albañil : (audio): y eso, buen fin de semana a ti también
21/10/17 12:59:57: Albañil : hola eva disculpa si te molesto pero me gustaria conocerte y eso, crees que es posible o nos limitamos a cambiar la baldosa y si te e visto no me acuerdo?
21/10/17 20:25:31: Albañil : ?
(Flipo en grado máximo cuando veo que entran estos mensajes. Así que abro el chat y pulso sobre su foto. Seguro que es un cielo de chico (no tiene ni 25 años) pero… En su foto, no sale su rostro lo que me inspira kilos de confianza, de siempre, en general. Disparada contra el espejo de un baño, muestra el torso desnudo y músculos y tatuajes en el pecho y las manos, documento irrefutable de que reúne todo lo que necesito yo ahora en el mundo cuando necesito un toy boy.Trato de capear y echar balones fuera:
21/10/17 21:13:26: Eva: Hablamos estos días
21/10/17 21:13:31: Eva: Estoy fuera
21/10/17 21:13:37: Eva: Pásalo bien
21/10/17 21:16:31: Adrián Albañil : vale guapetona
21/10/17 21:16:34: Adrián Albañil : igualmente

23/10/17 19:06:50: Adrián Albañil : muy buenas tardes eva

24/10/17 14:25:31: Adrián Albañil : eva? parece que estas muy liada
24/10/17 15:34:31: Eva: He solucionado lo de la baldosa. Muchas gracias y perdón por las molestias. Un saludo
(Sin ser cierto, sólo trato de quitarme a este tío de encima de modo educado. Sigo con el problema, pero prefiero buscarme la vida)
24/10/17 20:36:47: Albañil : madre mia solo por decirte que me gustaria conocertr
24/10/17 20:36:52: Albañil : pues nada
24/10/17 20:36:59: Albañil : adios
24/10/17 20:38:24: Albañil : deberias de habermelo dicho nada mas te lo dije no que ibamos a ablar
24/10/17 20:38:52: Albañil : me pareces muy atractiva porque no nos podemos conocer?
25/10/17 11:22:03: Albañil : nada no?
25/10/17 20:46:27: Albañil : por lo menos me podrias decir que no quieres nada y porque.. tengo sentimientos también
26/10/17 14:45:23: Albañil: ?
26/10/17 15:34:12: Albañil: (Audio): Parezco un mongolo y un pesado ¿sabes Eva?, pero no te cuesta nada decirme oye que no quiero, no quiero ni tomarme nada contigo ¿sabes? Y ya está. Yo creo que sería mucho mejor. Y todos contentos. Bueno, yo no estaría contento… pero bueno… Mucho mejor eso a que no me digas nada directamente.
28/10/17 15:05:07: Albañil: buenps dias eva tomamos algo y ablamos?
28/10/17 16:22:13: Albañil: buenos pues nadda no iba con malas intenciones ni responderme puedes
28/10/17 16:22:43: Albañil: adios y suerte

Vaya por delante que si publico esto es porque sinceramente no alcanzo, yo solita, a discernir si se trata de una cuestión de que el muchacho es corto y plasta y tiene un ego de tres pares y no acepta un no y está convencido de que “el que la sigue la consigue” y similares falacias, o si, tal y como yo barrunto, se trata del clásico alevín de psicópata controlador que impone al mundo sus propios delirios y, como no juegues conforme al rol que él ha diseñado unilateralmente para ti, en su mente, date por jodida.

Dejen que matice que no hubo ningún gesto de ligoteo por mi parte. No hubo tonteo, ni coqueteo en aquella conversación callejera de 20 segundos. No se dio nada más allá de verificar que su oficio era el de albañil y comentarle que tengo que cambiar una baldosa en el suelo. A todo esto, sucedió a las 12 de la mañana de un jueves, yo en vaqueros largos con botas planas, camiseta cerrada y cazadora de cuero y sin maquillar (lo aclaro porque ya habrá algún gilipollas que invoque el manido argumento machista de “la culpa es vuestra, que vestís como putas”). No hubo incitación, lo recalco. Pero, aún así, le molé y él se aventura a intentarlo, ¡bravo machote!, quien no arriesga, no gana. Lo malo es que, tira la caña -está en su pleno derecho- pero no capta que le doy largas, y después, no acepta el rechazo. E insiste: sigue escribiendo durante días, a pesar de mi silencio. Igual no sabe que la no-respuesta también es una respuesta. Lo dicho: o es retrasado o es uno de esos que creen que eres suya… por el hecho de que te ha visto por la calle y se la pones dura.

Conste que me encanta un piropo, aunque resulte poco feminazi afirmarlo en este mundo de referéndums imaginarios que nos ha tocado vivir. También me encanta seducir y que me seduzcan, pero para ello, me tiene que gustar el Fulano en cuestión. Pienso que es muy gratificante despertar deseo y atracción en alguien y que esta persona se atreva a manifestarlo (unas veces con más encanto que otras, todo sea dicho). Siempre puedes declinar la oferta, siempre cabe rechazar la insinuación (o recibir la negativa caso de no haber despertado el interés necesario en tu objetivo). O eso pienso yo. Pero esto… El mozo muere de la prisa. Es un ansioso patológico, o ¿cómo se explica si no lo de “hola eva disculpa si te molesto pero me gustaria conocerte y eso, crees que es posible o nos limitamos a cambiar la baldosa y si te e visto no me acuerdo?” que me suelta sin venir a cuento? ¿No éramos nosotras, de toda la vida de Dios, quienes nos quejábamos de que nos echan un polvo y si te he visto no me acuerdo? ¿Es “baldosa” el nuevo “mamada” y yo no me he enterado?

Lo de que me exija más respuestas, no lo acepto, y miren ustedes que monto aquelarres vespertinos, bien regados con licores, para desgañitarnos, mis aminemigas y yo, a base de criticar, maldiciendo y diseccionando a los tarados que nos juran amor y nos proponen planes exóticos, con el único objetivo de bajarnos las bragas y luego desaparecer… Soy la primera que se cargaría a esos infraseres que huyen, desertores postcoitales les llamo, como si nosotras quisiéramos algo más que sexo de ellos, tipejos que demuestran una total falta de empatía y de modales una vez han descargado el camión. Pero aquí no ha habido coito, queridos lectores. No ha habido nada. Y por culpa de la presión y de la ansiedad que demuestra, no quiero que lo haya. Si nos ceñimos a los hechos, aquí solamente hay un: “Perdona, ¿eres albañil? Tengo una baldosa rota”. Si resulta que quedamos, que cambia la baldosa, que charlamos mientras, que me tira la caña y yo sigo el juego, aún entendería la escenita reivindicativa vía chat. O no… Porque en la vida he estado yo tirándole a nadie el teléfono abajo, por más derecho que tuviera -me refiero tanto a relaciones de amistad femeninas duraderas, de años, como a historias con hombretones fornidos con los que he mantenido historias más o menos largas-; unas y otros, de un día para el siguiente, sin mediar bronca ni enfado y, por supuesto, sin dignarse a brindarme explicaciones, han decidido no volver a verme, ni a llamarme, ni a responderme. Quizá es muy joven y le falta esa mano de hostias que te va curtiendo a lo largo de los años, pero no me apetece correr el riesgo de indagar y averiguar el origen de su malísima gestión de la urgencia. Precisamente me asusta que me exija explicaciones, porque resulta que ya se las he dado. Falsas, porque aún no he arreglado el suelo y la baldosa sigue rota, pero le escribí y me despedí de él, di el tema por zanjado. El tío quiere que sea un “sí” y para obtener su cita conmigo no para de insistir. Mi “no” se lo pasa por el mismísimo forro de los… Así que me planteo, con uno que actúa así, ¿valdrá de algo pedirle que pare, decirle “no quiero” o “no” en la intimidad? El mozo apunta maneras. Sé que pude utilizar la opción de “bloquear” pero quise ver hasta dónde llega.
Resumen:
1.- La tesis de “los tíos sólo responden al no-contacto” que leí en un manual específico sobre conducta masculina, se corrobora. Son cazadores, y que nosotras tratemos de alterar la huella genética, por mucha alta tecnología que medie y mucha igualdad que consigamos en los papeles, no funciona. Si pasas de ellos, es cuando demuestran interés.
2.- Si fuera yo la que le esribe, sería una patética calientapollas desesperada por follarse a un chaval. Y el chaval, a su vez, pasaría de mí y me daría largas pero nunca me rechazaría abiertamente. Ellos juegan así: nunca matan a una fan; te dejan en el congelador hasta que una noche, borracho y colocado, saliendo de un garito, sienta ese picor en la entrepierna y no quiera irse solo a casa, y manda el mismo whatsapp a las archivadas mentalmente en “pendientes”… y espera a la primera que se despierta y le recibe. Un regalo.
Vaya por Dios, ¿a que me voy a perder un love story de esos de mandarme fotos de pollas en el chat flores, disfrutar de faltas de ortografía velas, los vivo con mi madre, vamos a tu casa, cari viajes exóticos y esos te juro que no me había pasado nuncapolvazos de dieciocho horas? Naaaa