Chica busca chico

Me encantan los índices, especialmente si ando con prisa o con la pereza subida, y este libro tiene uno. Me quedo paralizada, dudando entre lanzarme sobre: “¿Qué les pasa a los hombres?", su epígrafe: “¿Por qué nos temen?” y el capítulo: “Conoce a tu rival”, qué fuerte lo de plantear la relación entre mujeres empleando el término "rival”, donde Llum Barrera enumera, por este orden: a la rubia, la más joven, la amiga madre, la estratega, la “barbie calienta”, “la separada, la macrobiótica y budista y conectada con los astros, la Calimero, la amig@ mejor es un hombre y tu mejor amigo no gay.

Rescato la página dedicada a la supuesta rival: la separada, que últimamente abundan en mi entorno porque, como todo el mundo sabe, el matrimonio es para siempre.
<<Cuando una amiga se separa, lo que más te fastidia, además de lo traumático que haya podido ser, es que ya hay una mujer más en el mercado buscando pareja (Incuestionablemente Llum Barrera en su libro Chica busca chico cuenta con los referentes de sus amigas, su vida y sus experiencias. Y lo hace a su modo, con un hasta cierto punto envidiable simplismo y superficialidad. Obviamente, esta autora y yo manejamos escalas de valor ligeramente opuestas). Y somos muchas y ellos muy pocos (en eso, sí estamos de acuerdo, querida). Pero la aceptas de nuevo en la pandilla por solidaridad.
Tu amiga separada puede venir con tres actitudes:
1.- Negativa. Está a la defensiva con cualquiera de los chicos que se le acerquen. Y lo peor, pone cara de triste y amargada porque siente un profundo rencor hacia la especie masculina. Tú estás presentándole a tus amigos y ella les lee la cartilla a los dos minutos: “Mira, acabo de separarme, tengo un hijo que es lo más grande de mi vida y no voy a permitir que me engañen de nuevo. ¿Vale? Pues ya lo sabes, tú mismo”. ¡Y mis amigos se van, claro! Esa actitud no es la que os interesa en la pandilla, así que no la vuelves a invitar a salir contigo.
2.- Positiva. Esta decidida y quiere rehacer su vida. Sabe que su ex era un capullo y que ahora va a tener más suerte. Se integra en el grupo como una soltera más, jamás habla de su ex y, si tiene hijos, ni los nombra ni saca la cartera con sus fotos, que eso da mucho corte.
3.- Hiperpositiva. Es ese tipo de separada que tiene que recuperar el tiempo perdido a toda costa. Y va a tope, sale y se divierte como no lo había hecho en su vida. Pueden ser un peligro para tus planes de ligue, porque igual están un poco salidas, pero son muy divertidas. Mi amiga Begoña era la sombra a los 14 años. Se arreglaba al estilo Estefanía de Mónaco, en la época en que le dio por ser cantante. Después de tener varios novios, creyó encontrar al hombre de su vida y se casó. Nos empezamos a ver muy de tarde en tarde y ella estaba cada vez más gorda, más dejada, con las cejas sin depilar y el bigote asilvestrado. Hasta que un día me la encontré en el bar donde solíamos reunirnos de solteras y la vi guapísima, hortera sí, pero arregladísima como a sus 14 años, y se lo dije: “Sí, es que me he separado”. Y es que no hay mal que por bien no venga: ha tenido que separarse para volver a tener ganas de estar guapa y nos ha evitado tener que decirle: “Chica, estás hecha un trol. ¿Tu marido qué dice?”.>> Chica busca chico: Manual de ligue de una mujer desesperada.
Ante la profundidad de semejantes reflexiones, y lamentando que para imprimir esta ñorda  obra de topicazos y leyendas urbanas archirequetevisitadas, se sigan talando árboles, creo que me arrepiento de no haber elegido la opción de saber por qué, según esta señora, nos temen los hombres. Aunque quizá sea mejor no leer más...