Punto G

De nuevo, a la palestra uno de los clásicos, el equivalente en la sexualidad al Triángulo de las Bermudas en los mapas de navegación, el tan cuestionado Punto G. Y la explicación a tanto interés, creo yo que tiene que ver con su capacidad para provocar orgasmos de traca. A pesar de haberse negado su existencia y de que muchas no se lo han encontrado aún, lo cierto es que varios tipos de orgasmo implican el punto Grafenburg (punto G), vinculado además con una de las más candentes áreas de la investigación sexual, la de la eyaculación femenina. El punto G, una zona de sensibilidad en el interior de la vagina, se ha evidenciado como una fuente de orgasmo. Puedes tocar la zona, del tamaño de una moneda en la pared superior de la vagina, hasta que crezca y se hinche (quien no sepa inglés, en la ilustración se marca como G-spot). La mayoría de los sujetos experimentales comunican que la primera vez que lo hicieron la sensación fue extremadamente incómoda. Todas manifiestan que les da intensas ganas de orinar. Casi quema. Pero después, al seguir estimulándolo, muchas afirman haber sentido extremo placer. Las mujeres describen el orgasmo conseguido con estimulación del Punto de Grafenburg como diferente del gran orgasmo que parece comprender contracciones a la vez de la vulva y del útero. Los estudios de Perry y Whipple pudieron medir contracciones tanto en la vagina como en el útero durante orgasmos de las mujeres, cosa que nunca se había hecho antes pero cuando fue estimulado el punto G, algunas comunicaron una diferencia en el lugar de las contracciones, como si sólo interviniera la vagina.
Esto saca a relucir la afirmación según la cual no es una única zona la que lleva al orgasmo; no sólo el clítoris o la vagina. Como muchas mujeres creían antes de que las pruebas específicas vinieran a apoyarlas, los orgasmos proceden de cualquiera de todas estas estipulaciones. El punto G añade una más.
Algunos investigadores han descubierto, además, que determinadas mujeres pueden alcanzar el orgasmo presionando el punto G desde fuera, desde el exterior. La técnica consiste en presionar la zona exactamente por encima del hueso púbico, sobre la vejiga. Puedes notar que la vejiga ejerce presión sobre el punto. Algunas mujeres comunican haber experimentado un orgasmo tan sólo presionando la vejiga hacia abajo, con un movimiento continuado. Para palpar el punto por encima, se debe ejercer una profunda presión hasta que se note que el punto es estimulado. Después ocurrirá el efecto más sorprendente.
Toda estimulación del Punto G provoca la eliminación de un "exceso" de líquido acuoso. Ésta es la eyaculación femenina o squirt y es perfectamente normal. Algunas mujeres se han concentrado tanto en contener lo que siempre creyeron queque era su orina en el momento del orgasmo que, algunos estudios, consideran que envían el líquido a la vejiga, en una especie de eyaculación retrógrada. En el otro extremo hay mujeres que expulsan el líquido en el momento del orgasmo, a veces hasta a una distancia de más de treinta centímetros.
La práctica de ejercicios con la musculatura PC, los Kegel y demás, aumentarán la capacidad para emplear y disfrutar las sensaciones adicionales de esta glándula antes del orgasmo y durante el mismo.