Hombres tóxicos

Captura de pantalla 2017-05-09 a las 12.33.06Me reí mucho el otro día hablando con mi amigo Abel Arana sobre una categoría nueva, y demasiado extendida, de heterosexual: los flojers. De flojos, de flojera. Una plaga, dejen que les diga.

Pero a mí me preocupan mucho más los elementos que deberían señalizarse en la normativa ISO. Cabe analizar cómo atrapa a sus víctimas un hombre tóxico. Las damiselas en apuros son buenas presas para cualquiera de ellos. ¿Cuántas mujeres crecen interpretando el papel de “Soy tonta. ¡Ayúdame!” Tanto si son rubias, castañas, morenas o pelirrojas, esas mujeres han crecido creyendo que ser una “damisela en apuros” es la clave del éxito porque es una táctica que les ha funcionado a otras mujeres (por ejemplo, Blancanieves, la Bella Durmiente o Cenicienta). ¿Por qué no les iba a funcionar a ellas, entonces?

En la época de los caballeros andantes y del machismo galopante es posible que el papel de “damisela en apuros” les funcionara a la mayoría de las mujeres, porque los hombres creían que ellas eran el sexo débil y necesitaban de ellos para poder arreglárselas en el mundo. Pero las mujeres ya no somos el sexo débil de antaño; ahora igualamos o incluso superamos cualquier logro masculino. Por eso ahora es mucho más difícil encontrar a un hombre (sobretodo a uno evolucionado y emocionalmente sano) que venga a rescatarte o a salvarte. En algunos casos ni siquiera estabas buscando a un hombre que te rescatara, cuando de repente aparece uno. Como de la nada, aparece en tu vida como un tiburón que hubiera olido la sangre: un hombre tóxico, astuto e inteligente, que sabe identificar perfectamente el mal que te aqueja. Tal vez sea el corazón roto que te ha dejado un novio anterior, la muerte de un miembro de tu familia o una mascota, la recuperación tras luchar contra una enfermedad, la rabia por no haber conseguido un ascenso o porque te han dejado tras utilizarte solo para el sexo. O quizá lo que ve es tu inseguridad y tu falta de confianza porque has engordado o adelgazado o percibe que tu último cumpleaños te ha dejado sintiéndote menos joven y guapa. Si un hombre tóxico nota alguno de estos signos, sabe exactamente cómo despertar tu interés… Un hombre tóxico sabe cómo hacerte picar el anzuelo. Hará todo lo que haga falta para conseguir que confíes en él. Se pasará horas escuchando tus penas y se ofrecerá a ayudarte, incluso llegará a hacer algunas cosas que aliviarán tus preocupaciones. No te podrás creer la suerte que has tenido. “Al final ha cambiado la tendencia. ¡Qué buen hombre! Es como un ángel caído del cielo”, pensarás. Pero realmente no es el buen tío que te ha hecho creer. No es un ángel caído del cielo, sino más bien un demonio salido del infierno, algo que descubrirás con el tiempo. Solo te va a ayudar para que tú le ayudes a él después.  A continuación, voy a enumerar algunas de las motivaciones que puede tener un hombre tóxico para ser tan agradable al principio.

Está intentado recuperar su ego. 

Puede que tú seas el vehículo que ese hombre tóxico va a utiliza para conseguir potenciar su propio ego dañado. un hombre tóxico no es capaz de aceptar una derrota; si una mujer en su pasado le ha dejado plantado, necesitará reforzar su ego. Tal vez ella le dijo que no era su tipo. O quizá lo dejó por un hombre más guapo, más rico o más joven. Su ego no pudo aceptarlo y decidió que no iba a dejar que nadie más volviera a rechazarle. Asquee para tener el control de la situación se pondrá a buscar a la mujer que le dejó, volverá a intentar seducirla y le dirá que no puede vivir sin ella hasta que ésta, halagada, acceda a tener una relación con él de nuevo, lo que restaurará su ego frágil y maltrecho.

Está intentando aprovecharse de ti.

Es posible que un hombre tóxico quiera estar contigo porque tú eres la clave para que él consiga algo que no puede lograr por sí mismo. Intentará tener el control sobre ti para poder subirse al tren y aprovecharse de tu trabajo, de tu esfuerzo y, consiguientemente, de las recompensas. Lo que busca son los beneficios que le llegasen forma de crédito o de dinero (o ambos) inmerecidos.

Quiere sacar lo que lleva dentro y pagarlo contigo

Es posible que tú seas el perfecto sao de arena para un hombre tóxico, alguien en quien pueda volcar toda la agresividad y el odio que siente hacia las mujeres que en el pasado le han hecho daño. Si le han dejado, reflejará los problemas que le hayan quedado por ese abandono en ti, su siguiente víctima. Quizá fue su madre quien le abandonó (literalmente, dejándolo en adopción o de una forma más vaga, no prestándole mucha atención cuando era pequeño). Sea por lo que sea, no va a permitir que otra mujer le abandone. 

Cuanto más débil, más vulnerable, más insegura y más emocional sea una mujer, más cruel, más hostil se pondrá el hombre tóxico. Eso es porque siente que tiene el poder. Este tipo de hombre tóxico se puede volver incluso físicamente violento. Le encanta la posición en la que le has colocado: ahora mueve los hilos de la marioneta con lo que dice y hace y tú le respondes con tus reacciones. Tu debilidad y tu dependencia emocional hacia él le dan una falsa sensación de fuerza. Pero la verdad es que, aunque esté en una posición de poder, en el fondo no es fuerte, sino débil y frágil. Se está escondiendo detrás deuda posición de poder, ya que en la realidad no tiene ningún poder porque se enfrenta a sus problemas. Las consecuencias de esta historia son que alguna vez, si no haces exactamente lo que el hombre tóxico quiere que hagas, su ira profunda (que normalmente no tiene por qué tener nada que ver contigo) acabará por salir a la superficie. si intenta controlar tu vida y tú no haces lo que él dice, pronto se verá fuera de control y explotará (incluso físicamente).

Lillian Glass: Hombres Tóxicos.