¿Que te duelen los qué?

Captura de pantalla 2017-04-11 a las 18.38.35Años y años ha, leía y escuchaba serias amenazas contra quienes practicasen la masturbación, ese vicio solitario: desde la ceguera y la sordera a la aparición de granos, pasando por la conminación a arder en la hoguera del infierno. Y hace mucho tiempo también me creía lo del dolor de huevos que dicen experimentar los señores cuando, una vez iniciada la estimulación y alcanzada la erección, por la razón que fuera (interrupción, prisa, tener que irse, que a su pareja no le apeteciera realizar la penetración/sexo oral/masturbación/...) los preliminares no avanzaban, o cesaban, y ellos no alcanzaban el orgasmo. Como no eyaculaban, montaban una escena demostrando un mayor o menor grado de egoísmo y estupidez y hasta diría yo que daños en el córtex y siendo capaces, en ese momento de calentón, de invocar cualquier reproche y de ofrecer cualquier cosa.

Un clásico era quejarse, hasta con lágrimas en los ojos, de un horrible, colosal, insufrible dolor de huevos. Hay algunos capaces de cualquier cosa con tal de descargar el camión. Acorraladas por el sentimiento de culpa, tan judeocristiano, a algunas se les creaba tal grado de remordimiento que dejaban lo que fuera para volver a la tarea de conducirles a la descarga seminal. Otras no se dejaban embaucar, no hacían ni caso, sabedoras de que en la vida hay otras prioridades cómo vas a entretenerte en hacerle una paja durante una hora? ¡Que se te pasa el turno en la pelu! O llegas tarde a la clase de yoga, o a la reunión que comienza sí o sí... y que se trata de una mera argucia masculina. Te gritan: "¿Cómo vas a dejarme así?" o te imploran: "va, que no te cuesta nada...", para obtener satisfacción inmediata con cero esfuerzo, aunque sea a base de presionar a la otra persona que discrepa respecto de cuál es el momento ideal para dejar la estimulación e irse a comer torrijas, sin ir más lejos.

Querría poner sobre el tapete un dato que viene al hilo de esta cuestión y que constituye una verdad como un templo. Se habla, ya lo he dicho, del dolor de huevos que produce no eyacular tras haberse iniciado la excitación pero, queridos lectores, ¿han leído o conversado en idénticos términos sobre el dolor, la tensión, la ansiedad y la insatisfacción que nos deja a nosotras ese misma situación? El "y María se moja las ganas en el café", es también muy horroroso, créanme. Y tiene dos vertientes: la física y la emocional. Pero de esto no se habla. No se menciona. Nadie tiene la culpa. No, claro. Él descarga, tú sigues a medias y no importa. Él se corre, tú no terminas, y no importa. Tú no te enteras bien de lo que está pasando, cuentas uno, dos, tres, diez, ahhhh y ya, y toallita húmeda, y media vuelta y a dormir, en el mejor de los casos... o a huir del lugar del coito como si de la escena de un crimen se tratase. Y ahí te quedas maricarmen.

Como a mí no me hace nadie mucho caso, les diré que estoy avalada por un breve párrafo en un manual de sexo donde se hace expresa referencia este asunto putadón que es que un señor te sude encima, gima, la saque y tú, pues eso: minuto y medio más vieja y más aburrida... Copio la consulta y la respuesta del experto; vaya por delante que el experto tampoco merece un cum laude (ojo, no confundir con síndrome de congestión pélvica).

Paciente: "A veces no alcanzo el orgasmo con mi marido. Entonces, me masturbo para aliviarme la tensión que acumulo. ¿Crees que hago bien?
Respuesta del experto: "Es una solución parcial pero es una solución a la congestión de su pelvis; si ésta permanece, se sentirá muy incómoda y se sentirá peor".

Que te dejen mirando al techo tras haberse iniciado la excitación sexual nos provoca reacciones adversas, tanto físicas como emocionales, nos jode vivas, que lo sepan. Ustedes, insisto, protestan como plañideras y todo el mundo ha de solidarizarse con el dolor de sus testículos, pero, ¿se hacen cargo de que a nosotras esa insatisfacción, esa colección de orgasmos en grado de tentativa o de frustración también nos causa perjuicios? No es como para llamar al SAMUR, pero sí como para buscar alternativas. Léase: si dan con una que tiene demasiado trabajo y pocas ganas de líos, se apañará con sus manitas y un vibrador, que los hay maravillosos. Soy muy fan yo de la tecnología que se contrata mediante un único pago y en la que, por feas que se lleguen a poner las cosas, todo el drama es cambiar las pilas; nada de tener que llamar a un call centre ubicado en Pakistán o con redactar burofaxes... Pero, ándense con ojo, que si dan con una menos conformista, o con algo de curiosidad, o con oportunidades, se buscará la vida con alguien que se moleste en hacerla disfrutar. De nada.