Cuando ella no puede

Captura de pantalla 2017-01-26 a las 16.30.38Que levante la mano quien espere alcanzar el orgasmo cada vez que mantiene relaciones sexuales. Me parece fantástico. Una actitud optimista por sí misma les garantiza más orgasmos. Pero también es bastante ilusoria. El estado de ánimo en que se esté, lo que le sucede en su vida y en su relación en esos días, la cantidad y el tipo de estimulación que recibe, ..., todo esto puede afectar a si culminamos con un orgasmo o no y, lamentablemente, se encuentran fuera de nuestro control.

 

Si me masturbo yo sola, llego al orgasmo en un minuto. Sin embargo, con mi novio, necesito como mínimo 15 minutos. No sé por qué... pero siempre me ha pasado lo mismo.
Elena, 27, comercial de publicidad.

Nuestras inhibiciones nos impiden relajarnos lo suficiente como para que podamos llegar al orgasmo con nuestra pareja. La inexperiencia y no conocer bien nuestro propio cuerpo, tampoco ayudan precisamente. Pero de nuevo, el mayor obstáculo entre nosotros y el gran O es tener una pareja que sea un perfecto incompetente en la cama. Si su idea de preliminares es un simple: "¿Estás despierta?" las probabilidades de ascender en la órbita de el éxtasis erótico son bastante insignificantes.

Cuando las mujeres experimentan dificultad para llegar al orgasmo, ellas mismas deberían tomar cartas en el asunto. Lo primero, deben examinar la manera en que alcanzan el orgasmo habitualmente, en solitario. ¿Está usted enganchada a su vibrador? No es una broma ni una exageración. Es de lo más habitual. Para revertir esta respuesta orgásmica condicionada a la asistencia de un cacharro a pilas, incansable, de ritmos ajustables y modos de vibración seleccionados con un simple toque de botón, debemos volver a las manualidades. Sí, sí, cúrreselo y provoque el orgasmo con sus propios dedos. Así también podrá mostrarle a su pareja la forma adecuada de acariciarla y estimularla, lo que, obviamente, exige cierta comunicación e intimidad entre ambos, tanto dentro como fuera de la cama.

Hay una técnica que se denomina de "puente", cuando la mujer no experimenta dificultad en alcanzar el orgasmo mediante la masturbación. Durante la penetración, haga que él estimule el clítoris con sus dedos, o que la lleve al punto de excitación más alto mediante sexo oral y entonces, lleve a cabo la penetración y ella se estimule el clítoris con sus propios dedos. Algunos recomiendan la técnica de "finge hasta que ocurra" (fake it until you make it) en la que yo personalmente no creo y de la que soy profundamente detractora, salvo para las actrices porno y sus performances.

Algunas mujeres imponen barreras psicológicas y no logran pasar de cierto límite de excitación con sus parejas, quizá porque están preocupadas de perder el control o quizá porque temen llegar a una vinculación demasiado profunda. Si éste es su caso, pregúntese qué sería lo más grave que pasaría si llegase a tener un orgasmo con ese señor, ¿qué él pensaría que disfruta con el sexo? Oh, vaya... Igual tampoco es tan grave. Quizá tema enamorarse usted de él. Piense que, por un lado, él podría pensar lo mismo pero, por otro, si él no se enamora, usted sobrevivirá igualmente.

Según las estadísticas, sólo el 10% de las mujeres nunca ha alcanzado el orgasmo de ninguna forma. La mayoría de los terapeutas opinan, si excluimos a las que presentan problemas físicos, que toda mujer puede aprender a estimularse y alcanzar orgasmos con su pareja mediante terapia sexual. Por supuesto, requiere tiempo y paciencia, y una actitud relajada y abierta y, lo más importante, una pareja experimentada y sensible. Recuerden: el sexo se puede enseñar y aprender. Si considera que necesita ayuda profesional, búsquela. Por qué va a perderse una de las experiencias más gratificantes de la vida.
Por otro lado, deberíamos apuntar unas recomendaciones para que ellos, las parejas, las pongan en práctica.
1.- La estimulación del clítoris. Ha de ser constante durante todo el acto sexual, recordando dos cosas: la imprescindible lubricación y que aun siendo firme o alcanzando cierta velocidad, ha de ser suave, ya que es una parte extremadamente sensible.
2.- Mejore usted como amante. Quizá le ayude leer buenos manuales de sexualidad, ver tutoriales de cómo hacer ciertas prácticas (no es lo mismo que ver porno), pídale a su pareja que le dé pautas y le informe acerca de sus preferencias.
3.- Dele tiempo a ella. Las mujeres precisan mucho más tiempo que los hombres para llegar al orgasmo. Si sólo dedica unos pocos miserables minutos a masturbarla o al cunnilingus, mejor no se moleste en hacerlo. Póngase a ello y dígale que se tome el tiempo que necesite. (Por cierto, sepan ustedes que a la mayoría de las señoras, el mero hecho de escuchar que él está por la labro y que no hay prisa ni presión, les sirve para relajarse y alcanzar el orgasmo mucho antes).

Imagen de Ray Caesar