Sin mirar atrás

Era muy reacia al sexo con mi marido, con él no me apetecía. Ahora, con mi nuevo amante, no me canso, no tengo suficiente. Lo más irónico es que, técnicamente, mi marido era probablemente mucho mejor en la cama. Me siento culpable, como si, de haberme esforzado más con él, quizá no nos habríamos separado. […]