Ellos y el sexo

1470220_10200188964766218_890237339_n"Las mujeres no se dan cuenta de que el sexo es más que sólo sexo para los hombres".

Creo que estoy a punto de pedir una tena lady o de llorar de risa ante esta aseveración. La saco de una especie de artículo serio y súper bañado en credibilidad de una reconocida sexóloga que, lo digo en serio, sospecho que lo ha escrito tras haber salido de copas con el manager de algún tronista o, sencillamente, ha cobrado un soborno de alguna de las mentes que se lucran comercializando las apps de citas. Si no, yo no me lo explico.

El artículo enumera la lista de los errores que más comúnmente cometemos las mujeres en relación al sexo. Otra lista, qué le vamos a hacer... La señora argumenta, más o menos, que los hombres no van a lo que van y coleccionan amantes y desaparecen en cuanto te follan. No, no. Ella afirma: "los hombres a menudo tienen sexo para sentirse queridos". Y eso es súper cierto, dice, a pesar de que nos cueste aceptar que simplemente está buscando afecto cuando tiene una mano trepando por tu escote y la otra colándose bajo tu falda... Pero según ella, podría ser.

Argumenta la sexóloga que el sexo para los hombres es una forma básica y primitiva de dar, y un modo de sentirse aceptados tanto física como emocionalmente. Dado que muchos no verbalizan ni se hallan tan cómodos expresando sus emociones como las mujeres, tienden a emplear el sexo como modo de demostrar su amor y de intimar contigo. Así que, si nos creemos este argumento que yo creo que lo ha pensado Suso al regresar de la Isla cuando él en el fondo quiere decir un "te quiero", lo que hace es sugerir que le hagas una mamada os vayáis a la cama. Si se siente sobrepasado en el trabajo, echar un polvo contigo puede hacerle sentir bien de nuevo. Si se siente vulnerable tras un susto médico, por ejemplo, el sexo es algo que le demuestra que no va a tener que atravesar por todo ese duro proceso solo. Y digo yo que, igual si, en vez de pretender metértela hasta en el bolso como un mandril epiléptico, él te comentara someramente en qué devana sus sesos, lo mismo tú también generas una empatía y experimentas una confianza y una atracción que transforma el "paso de ti" en un "voy a tu casa, llego en 20 min".

Al final, todo esto se traduce en que cuando rechazas tener sexo con él, tú no estás diciendo que no solamente al sexo. Desde este punto de vista, lo que tú estás afirmando es un "no me gustas" o un "no te quiero" como si ellos sintieran algo por ti más allá de un impulso seudo pirotécnico. Concluye con un consejo: "Adopta una nueva filosofía: no digas no, di cuándo, y siempre deja claro que es un no al sexo, lo que no impide dar un abrazo o mantener una conversación cariñosa". Ya, claro.