Lubricantes

Captura de pantalla 2016-06-22 a las 09.24.27En honor a uno de mis más mejores amiguis cito sus sabias palabras: sin arcada no hay mamada. Ya les previne en su día que el muchacho es gaditano, exagerado y "muy puta, cari" él mismo dixit. Y es que, además de profundidad, en estas lides no se olviden de otro aspecto crucial: la lubricación. En el momento de practicar sexo oral, a diferencia de cuando peritan los edificios y locales, se valora muchísimo la presencia de humedad. Perdonen si abordo el tema de los lubricantes, de nuevo y a estas alturas, pero es que, a tenor de ciertas dudas y preguntas, capto y me preocupa que el asunto no está tan claro como las modernas hacen ver.

Una de las infinitas diferencias que tenemos las mujeres respecto del sexo débil es que nosotras traemos sistemas de lubricación interna de serie y bastante a la mano, los hombres no. Les cundirá mucho más esa escapada erótico-festiva si llevan un frasquito de lubricante en esa maleta llena de "porsiacasos" que nunca van a necesitar. Ahora bien, lean atentamente una consideración. En esto del lubricante, mejor pequen ustedes de tacañ@s. Una gota y listo. La razón es que la abundancia de lubricación, bien por los fluidos "normales" bien por el squirt, disminuyen esa fricción entre las paredes vaginales y el pene. Y el pene necesita, ansía, muere por la fricción. Ahí, precisamente, radica en gran parte el placer (de ambos). Será suficiente poner una gota en la palma de la mano y otra en el extremo de su glande, rodeando el prepucio, para que aquello no eche humo con tanto arriba-abajo. Ellos lo agradecen. De nada.

Otra consideración. Nosotras podemos experimentar falta de lubricación natural durante la fase de la menopausia, en las situaciones de estrés, debida a la ingesta de ciertos medicamentos o por falta de excitación o de confianza con la pareja sexual. Para evitar que la penetración duela o que se produzca cierta inflamación o picor postcoital, conviene usar un poco de lubricante. Hay varios tipos de lubricante vaginal, y pueden ser a base de agua, aceite, vaselina o silicona. Cada uno tiene sus cualidades; los que son a base de agua se lavan fácilmente pero duran menos, si son con base oleosa suelen manchar la ropa. Los que contienen vaselina, un derivado del petróleo, pueden romper un preservativo en segundos, además de alterar el pH vaginal y aumentar el riesgo de infecciones.

Tengo que avisarles de que el látex es muy sensible al aceite. Eviten emplear como lubricantes ciertos productos que lo contienen, como por ejemplo la nata y los distintos productos con chocolate para untar, porque pueden romper el condón. Es preferible comprar lubricantes con base agua o silicona (con mayor poder deslizante), porque son compatibles con los preservativos, y al no llevar azúcar y no dejan todo pegajoso. Aunque ahora crean que exagero, no vale la pena utilizar aceites de cocina (oliva, coco, sésamo, etc.) por el elevadísimo riesgo de que se rasgue el condón enseguida, por la probabilidad de contraer infecciones genitales y por las manchas que deja en la ropa y en las sábanas, dejen que se lo recuerde.

Dicho esto, otro asunto es que ustedes, tras informarse de sus contraindicaciones, decidan el lubricante que desean emplear para determinadas prácticas. Respecto de los productos naturales (sacados de la cocina o del baño), utilicen el sentido común. Qué miedo me da el "do-it-yourself" perpetrado por según quién. Normalmente todo lo que se puede comer será apto para ser untado en la piel. Dicho lo cual, aceptamos "pulpo" en caso de miel, helado, mantequilla, yogur, siropes.... siempre con la advertencia previa de su incompatibilidad con el látex. Pero no se les ocurra utilizar nada con limón, curry, etc. Los ácidos y los picantes, por ejemplo, no deben entrar en contacto con las mucosas. Si emplean alimentos deben lavarse bien cuanto antes, para evitar infecciones.

Respecto de los lubricantes artificiales, conviene saber que algunos incorporan en su composición una dosis anestésica (lidocaína, benzocaína) que provoca cierta insensibilidad. Puede ser el efecto buscado: al "adormilarse" la zona donde se aplica, puede alargar el tiempo de erección (retrasar la eyaculación) mientras se practica sexo oral, penetración o masturbación. Además, cuando empieza a ir remitiendo el efecto de la anestesia se desencadena una sensación bastante sorprendente. En todas las sex shops y boutiques eróticas online hay también lubricantes específicos para la penetración anal, imprescindibles para que los vecinos no oigan gritos, y cuyos objetivos son: dilatar, anestesiar y, obviamente, lubricar. Recuerden que el ano no lubrica de modo natural, por lo que debe elegirse un lubricante con base agua o silicona para que no interfiera con el preservativo (repito).

La nueva generación de lubricantes se desarrolla inversamente a la inteligencia de las generaciones ni-ni ofrece tal variedad de sabores que da más juego organizar una cata de de lubricantes que de ahumados, con eso ya se lo digo todo. Desde los que emanan olores a canela o vainilla, los que reproducen postres tipo tarta de queso con arándanos, los basados en champagne, ron y otras bebidas, y los aceites afrutados (fresa, melón, plátano, ...) para quienes huyen de los sabores artificiales. Parece una aberración decirlo en estos tiempos en que hay tres formatos de programa culinario en cada cadena de televisión pero hay lubricantes realmente deliciosos. Además de que las relaciones son infinitamente más placenteras y de que despiertan sensaciones inimaginables, estos productos pueden unir dos de los grandes pecados capitales placeres: el sexo y comer.

Disculpen que me opine encima: no siempre lo natural es lo mejor.