Aun así me caigo... ya es un hábito

1468661_10200188966646265_1691187679_nDejen que hoy responda a una pregunta que me han formulado acerca de conceder segundas, terceras... y ulteriores oportunidades, y que lo haga a través de un texto de Portia Nelson que rescato de un manual de esos que acumulo por todas partes como los errores, apilados rodeando zócalos, colocados en horizontal sobre los verticales saturando estanterías o escondidos bajo la cama y en los altillos, como el rencor y los miedos. Yo me lo aplico como si fuera crema, a ver si me entra por los poros que sufrir por lo ya sufrido es mal. En vez de tanta calavera, tanta fecha, tanta carpa japonesa y tanto tribal, más valía tatuarse el non bis in idem para tener bien presente que en vez de víctima hay que ser protagonista, que como seguro que decía Sun Tzu en El Arte de la Guerra "el poder no te lo dan, el poder se toma", y que en definitiva se saborea más una lección aprendida y ya llorada que un six pack abdominal, sea propio o en usufructo.

I
Voy caminando por la calle
Hay un agujero profundo en la acera
Me caigo
Estoy perdida... No sé qué hacer
No es culpa mía
Tardo siglos en salir.

II
Voy caminando por la misma calle
Hay un agujero profundo en la acera
Hago como que no lo veo
Me vuelvo a caer
No puedo creer que haya caído en el mismo lugar
Pero no es culpa mía
Tardo bastante tiempo en salir.

III
Voy caminando por la misma calle
Hay un agujero profundo en la acera
Veo que está ahí
Aun así me caigo... ya es un hábito
Mis ojos están abiertos
Sé dónde estoy
Es culpa mía
Salgo rápidamente

IV
Voy caminado por la misma calle
Hay un agujero profundo en la acera
Lo esquivo

V
Voy caminando por otra calle.

Portia Nelson, Autobiografía en Cinco Capítulos Breves