Sin hijos y sin novio

1234408_4607720010410_135850326_n"Las mujeres sin hijos también pueden sentirse bien", es lo primero que leo, ahí tropiezan mis pupilas. El epígrafe en negrita y cursiva me incita a blasfemar. No podía haber abierto el manual por otra página. Todo es causalidad. Quería el contrapunto a la información acerca de la pitopausia que mostré de la mano de "¿Hablamos de tu próstata?", y he elegido el libro "La Menopausia. Guía para disfrutarla" de la Doctora Isabel Serrano Fuster. Sin embargo, encontrarme con ese "t-a-m-b-i-é-n", con esa aseveración condescendiente y que incide y reincide en el patrón de infravalorar a las mujeres que no son madres, sin haberme puesto una dosis de refuerzo de antirrábica, ha provocado que mi primera reacción no pueda calificarse de amable; claro que tampoco merece nada distinto. Respiro hondo y sigo, como hice la semana pasada, que me até a la butaca para no salirme a la mitad de la última de Tarantino, de la última de Iñárritu y de la última de los Coen. Por mal que empiecen, hay cosas que mejoran según avanzan, a veces, casi nunca.
<<Algunas mujeres, solas o en pareja, excluyen para siempre y de manera libre la opción de tener hijos. Y os preguntaréis: "¿Y qué tiene eso de raro?". Aunque esa elección hoy en día parece absolutamente natural, no se debe olvidar que en el pasado y también aún en muchas sociedades actuales, el valor social que se da a la maternidad es tal que resulta impensable no tener hijos, a menos que exista esterilidad, lo que, por otro lado, todavía tiene connotaciones negativas.>>

Hace no tanto me insultó una tiparraca en mi propio muro de facebook. No la tengo como amiga y no la tenía entonces, pero nos conocemos hace años (igual un día cuento cositas...). Debe de ser que espía lo que publico y se metió en un debate, pero se metió en modo pelea. Ella es así, una feminazi recalentada. Entró a insultarme directamente, personalizando respecto de mí y mi persona, a pesar de que mi post era sobre un vídeo americano viral diseñado para crear controversia sobre si existe hipocresía respecto de si mostrar el escote se ve como "normal" vs si ejercer la lactancia en la vía pública era algo "normal" o "asqueroso" (literal la traducción de "disgusting"). Mi intención era dar mi opinión y establecer una discusión acerca de un tema controvertido. Enfatizo: en los comentarios no se particularizaba contra nadie en concreto. Sin embargo, ella se dio por aludida porque que se considera el ombligo del mundo por haber parido y muy superior a mí por el hecho de ser madre. Y aquí la hembraza entró con toda la artillería. Escribí una respuesta muy breve y zanjé el debate por puro hastío ya.

Sin embargo, llevo desde entonces dándole vueltas y he juntado un par de folios o seis que si los llega a leer, va a cualquier puente y se tira. Y no es que el mundo no vaya a ganar con su desaparición, qué va. No se la hago llegar por egoísmo, porque prefiero que siga limpiando el culo y los mocos y que se ocupe ella de criar a ese par de futuros casos de Hermano Mayor que decidió parir. Ojito que esto es el meollo: parir es opcional. Así que apechugando con lo que venga, sea bueno o malo; que a los demás nos da bastante igual que hayas parido, bastante hacemos que sufragamos vía impuestos toda esa historia de la maternidad y sus consecuencias, tan costosas para la Seguridad Social a la que yo contribuyo. Entiéndase maternidad en sentido amplio, porque genera gasto desde la mera concepción, la gestación, el parto, y luego ya, hasta que encuentran trabajo, o sea, que nos cuestan dinero hasta... forever. Porque salen de mis impuestos las infinitas pruebas de imagen y analíticas de toda índole, y las atenciones médicas, y la asistencia durante los nueve meses, y la epidural, y luego ya empezamos a pagarles las revisiones, las vacunas, el colegio, las ayudas y subsidios si proceden, etc, etc, etc.

Acabo de darme cuenta de que en mi profusa reacción defensiva ante su insulto, de los trescientos argumentos que tengo para defenestrar a esa gran hembraza, no tuve en cuenta una circunstancia: que es de un país latinoamericano. Y ahora no vayan a tildarme de racista y xenófoba porque no lo soy. Hay que ser consciente de un hecho: en los países en vías de desarrollo aún existe, inevitablemente, una mentalidad obsoleta machista subdesarrollada tercermundista atrasada que vincula la valía de una mujer con la procreación el hecho de que se saque niños del coño. En las sociedades de esas latitudes, está estudiado, menstrúan antes, desarrollan antes, practican sexo casi desde la niñez, no disfrutan de la escolarización y de la formación profesional y universitaria igual que en Europa, no tienen el mismo acceso a los medios anticonceptivos y es mucho mayor el peso del mensaje machista de la Iglesia católica respecto de la obligación de la mujer de ser sumisa y madre. Allí si eres madre ya has cumplido con tu misión en el planeta. Ya te puedes morir tranquila. Pero con muchas mujeres occidentales esto no va y encontramos que en esto lo único preñado es su pensamiento, preñado de subdesarrollo endémico. Por más que ésta en concreto se venda como "intelectual", no debe ignorarse que en su país aún llevan taparrabos. Según la teoría de seis grados de separación todos estamos a seis clics. Usted puede estar a seis grados de separación de Obama... o de Belén Esteban, ojito. Pues bien, en lo que respecta al papel de la mujer, opino que la pobre está a cinco del simio. Una putada eso de nacer en un hemisferio o paralelo determinado; manido pero real.

El fragmento prosigue:

<<Hace un tiempo pregunté a una amiga mía, que acababa de pasar la menopausia y que de manera voluntaria nunca ha tenido hijos, los motivos que en su opinión conducían a esa decisión y las cosas que ella creía haber ganado o perdido. Ésta fue su respuesta:

La decisión de no tener hijos puede deberse a varias razones, como por ejemplo no tener sentido maternal, miedo a la responsabilidad de la maternidad, no estar dispuesta a correr con la crianza en solitario o cargando con el máximo de entrega, conflicto con la realización personal y profesional y temor a tener que vivir los procesos ligados al embarazo y al parto.
Otras razones tiene que ver con la situación de pareja, aunque ése no ha sido mi caso... Quizá pertenezco a una generación en la que dábamos mucha importancia al compromiso social, y es muy difícil compatibilizar las dos cosas.

Respecto a lo que he ganado y perdido, probablemente un montón de cosas en ambos sentidos.... Por ejemplo, me he liberado de las preocupaciones de la crianza, pero también me he perdido las gratificaciones, estímulos y otros aspectos positivos de la convivencia directa con niños y adolescentes.

He tenido más libertad para hacer las cosas que deseaba, con menos problemas que las mujeres entregadas a sus hijos, que se dedican poco tiempo a sí mismas. Creo que no tener hijos da un carácter diferente a la pareja cuando se tienen problemas relacionales. Cuando hay que separarse porque el amor se ha acabado, es más fácil la ruptura.
Entre lo negativo también está la presión del entorno. Parece que la sociedad no entiende que se decida no tener hijos y constantemente, con indirectas, te sacan el tema... Es clásico aquel desagradable comentario de "no valdrá">>. Mejor no abundo en esto.

Muy relacionado con este tema encuentro un artículo que vincula la inteligencia de la mujer con su elección de permanecer soltera. Y sin novio. Hay fragmentos que merecen un cartel con neones y bombillitas. Parece un tópico pero, díganme, ¿hay un solo tópico que no venga a resumir una verdad como un templo de dimensiones catedralicias?

Y en esta etapa que mi psiquiatra señala para centrarme en los aspectos positivos y de no enconarme en el problema, les ofrezco otro artículo antiguo, de hace un par de añitos, que viene a ser la súper solución a este problemón de ser una mujer inteligente, sin hijos y sin novio en los tiempos que corren. La guinda para "una vida sin". Una vida sin problemas, quiero decir. Si necesitan voluntarias para probarlos, que me avisen: demos la bienvenida a los nuevos robots sexuales, un paso más allá de las real dolls. La industria nos trae a los servidores sexuales más eficaces. Que viva el I+D.