Segundas oportunidades

Captura de pantalla 2013-03-10 a las 12.49.07<<"Me separé de mi marido hace seis meses. Mis amigas me han arrastrado a sitios de singles unas cuantas veces pero... todo ha cambiado. Ya no conozco las reglas, el sexo es distinto y me siento muy perdida".

Recuerdo haber ido a un bar de singles especialmente horroroso una noche, codo con codo con mi marido, pensando: "Gracias a Dios que ya no tengo que pasar por todo esto otra vez". Unos cuantos años después, nos divorciamos y ahí estaba yo (sollozo), de regreso en el escenario de las citas. Las primeras veces que salí me sentí verdaderamente mal. Había olvidado cómo se hacían todas esas tonterías de presentarte e ir hablando con la gente, y todo el mundo parecía más joven, más guapo y mucho más centrado que yo. Parecía distinto porque yo era distinta. Antes de casarme, podía decirse que yo era la quintaesencia de la Reina de la Noche: era capaz de vacilarle a un tío, beberme un gin tonic, fumarme un cigarrillo y vigilar el bolso a una amiga, mientras bailaba en la pista. Tras la ruptura, me sentía tan fuera de onda como las bolas de discoteca de espejitos, ésas que han desaparecido por arte de magia de los techos de todo garito de moda que se precie...

Te sientes desplazada no porque el escenario haya cambiado, sino porque tú has cambiado. Tómatelo como volver a preparar ese plato de repostería tan espectacular, y del que ya te sabías la receta, después de años sin hacerlo. Te da cierto respeto porque te falta práctica. Estar soltera es muy divertido siempre que te sientas fenomenal, pero no mola nada si te sientes vulnerable -y todos lo estamos tras una ruptura-. La perspectiva de encontrar una pareja entre todos esos extraños y desconocidos parece tan poco probable...  Hazte un favor a ti misma y evita los sitios para ligar durante un tiempo. O evítalos para siempre, si quieres. Quédate con las fiestas y las copas con amigos, o sal a cenar a restaurantes en plan tranquilo, hasta que sientas que lo tienes todo bajo control>>.

Se trata de una consulta sacada de una revista americana de 1994 que acabo de rescatar de entre las montañas de papel que acumulo. Me permito añadir, como haciendo una regresión y como si esta lectora pudiera leerme, un par de cuestiones.

El país de las citas, las cosas parece que cambian muy deprisa pero se trata de cuestiones superficiales. Tus amigas podrían escribir una lista de las "nuevas reglas para ligar en el 2015" pero, si las examinas detenidamente, verías que no son sino versiones de las reglas que ya conoces. Lo que más ha cambiado, además de las aplicaciones para móvil y de las redes sociales, es el factor peligro. Si la última vez que enredaste tenías miedo a quedarte embarazada o, como mucho, a pillar un herpes. lamento comunicarte que, en este momento, estás enfrentándote al sida y a la hepatitis. La única nueva regla es: debes usar preservativo.

 

Respecto a cuándo es aún demasiado pronto para presentar a tu nuevo "lo que sea" a tus amigos, me permito comentar que, quizá, no sea una buena idea aparecer con la chica que conociste anoche en un bar en la cena que organizan tus amigos de toda la vida la misma semana que te has separado de tu mujer pero, por supuesto, sólo depende de ti decidir cuándo estás preparado. Simplemente, sé consciente de tus motivaciones verdaderas. Muchos de los que se tiran de cabeza a la nueva relación sólo están buscando desesperadamente un cuerpo caliente en su heladísima cama, o necesitan rebajar los niveles de pena y de soledad que se disparan tras cualquier separación. Si eso te ayuda, y tu nueva pareja es consciente de ello, perfecto, pero aún así, has de enfrentarte con ese asunto, y probablemente, eso se hace mejor en solitario.

El momento en que uno está listo para volver a las calles depende de cuánto tiempo estuvo con su pareja previa, de cómo de seria era esa relación o de la naturaleza de la ruptura. A muchas personas les cuesta años recuperarse de los horribles sentimientos (dolor, haber sido heridos, vulnerabilidad, enfado, culpa, ...). Otros, sienten que ya han pasado su etapa de duelo durante la propia relación terminada, porque emocionalmente, acabó años antes de que se produjera la ruptura material, y están listos para salir y para conocer gente en unas pocas semanas. Si la separación fue repentina, amarga y dolorosa, probablemente lo que te pida el cuerpo sea cerrar la puerta de tu madriguera y permanecer escondid@ un tiempo. Si tienes hijos, necesitarás dedicar tiempo a ayudarles a que superen la separación. En otras palabras, no existe una tabla oficial que pueda aplicarse por igual a todos los casos.

Hay que saber reconocer también la diferencia entre encontrar un amante y volverse a enamorar. No todas las personas con las que quedes y salgas han de ser analizadas y consideradas como posible candidato a sustituir a la antigua pareja estable. Si conoces a alguien divertido, puedes redescubrir el sexo sin más implicaciones, lo cual también está bien. No hay que sentirse culpable, simplemente, disfrutarlo.
Otro pequeño intento de consejo: durante la ruptura, probablemente, te has estado apoyando mucho en alguno de tus familiares o en tus amigos, y has compartido con ellos tus sentimientos, informándoles de cómo estás y de qué has hecho en cada momento del día. Si te sientes lista para volver a enrollarte con alguien, eso implica que también lo estás para valerte por ti mism@. Eso no obsta para que te tomes algo con algún amig@ y les comentes qué tal vas, cómo te encuentras y demás, pero sin sentirte en la obligación de facilitarles pormenores íntimos. recuerda: no necesitas ni su permiso ni su aprobación. Ya eres adult@.