Cabaret de los hombres perdidos

Captura de pantalla 2015-10-21 a las 17.23.20Yo, pero yo. Muerte. Indolentes. Porno gay. Anónimo 247. Mi canción. Destino. Piel. Convenio. Libre albedrío. Tinta. Cliente. Striptease. Heroína. Sin casa. Pintar de amarillo y rosa. Acabada. Vodka. Estreno.

 

Son sólo algunas de las muchas palabras que escucharán, en otro orden, durante la representación de El Cabaret de los Hombres Perdidos. Anoche me subí al tacón para asistir al estreno de esta obra de teatro musical. Como no llego a ser del todo rubia, invité al más guapo reguapo de los posibles acompañantes y, cosas de la vida, aceptó... Les adelanto que nos gustó a ambos y para variar, les ahorro divagaciones y valoraciones siempre bienintencionadas. Al grano: la obra es muy recomenadable. Vayan. Estará hasta el 8 de noviembre.

Ahora, con su permiso, comparto con ustedes algunas de mis sensaciones personales.

Dejen que comience por una simple reflexión. En España hemos pasado de hacer un guiño cómplice a lo LGTB, metiendo de vez en cuando un personaje de una lesbiana o incorporando un discurso más o menos homotolerante, a esta representación. Y en un Teatro público.

Hay además una cuestión sobre la que disiento y discrepo y a la que, desde la cantidad de años que llevo en el planeta, me opongo: plantean que la vida ha de ser blanca o negra. Me niego porque es incierto. La gama de grises es muy, muy extensa; y si no, pregunten a los de Titanlux... Pero supongo que así es como quisieron enfocar el argumento.

La segunda mitad mejora respecto de la primera en cuanto a intensidad, ritmo e interés. Paciencia.

Determinados detalles que recuerdan a Booggie Nights y hay toneladas de glam en un equilibrio difícil con ciertos momentos de elevada carga dramática.

Gran calidad vocal de los intérpretes.

Cuando la vean sabrán a lo que me refiero. Seré lo peor, pero jamás fui una spoiler cualquiera.

El equipo creativo está formado por Victor Conde (dirección), Christian Siméon (autor del libreto), Patrick Laviosa (música), Jorge Roelas (autor del texto), Marc Álvarez (adaptador de la música), Alicia Serrat (adaptador de las canciones), Amaya Galeote (coreógrafa), Juanjo Llorens (iluminación)y Daniel Bianco (escenografía).

El espectáculo está protagonizado por Ignasi Vidal  (Javert en Los Miserables, Bestia en La bella y la bestia) en el papel de Dédé, Armando Pita (Thenardier en Los Miserables, Lumiere en La bella y la bestia) como tatuador, Ferrán González (Mierda de artista, Pegados) como Lullaby y Cayetano Fernández (Pluto) como Dicky.

Cuando no sabes cómo continuar, cuál debe ser el siguiente paso. Cuando la vida te ha maltratado y crees que todo se ha terminado. ATENCIÓN. Lo único que no puedes perder es la esperanza. Queda un lugar al que puedes acudir. EL CABARET DE LOS HOMBRES PERDIDOS. Allí te aguarda el destino, con uno o más caminos, a elegir. El amor, lo sórdido, lo bello, lo divertido. La ilusión a corto plazo, los errores, el dinero fácil, la traición, los sueños hechos realidad y el ver cómo se desvanecen. La subida y la caída. La risa y el llanto. La música y el silencio. La vida y la muerte.

 

SINOPSIS

 

El cabaret de los hombres perdidos está a punto de cerrar. El ruido de una carrera alerta a los personajes que se hallan en el Tatoobar. Un muchacho es perseguido, alcanzado, golpeado. Aun así logra escabullirse y entrar en el cabaré. Todavía no sabe que esa persecución le ha llevado a una nueva forma de vivir. Dentro le están esperando el Destino, un tatuador y Lullaby, que le curarán las heridas y escenificarán cómo puede ser su futuro. El muchacho quiere ser cantante, pero la oferta que recibe es diferente.