Quien tiene boca se equivoca

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Hoy sucumbo a la moda y les ofrezco uno de esos listados tan útiles. No sé si se han dado cuenta pero los listados se han adueñado de las revistas femeninas, de las masculinas, de las deportivas, en definitiva: de todas las noticias y reportajes, de las portadas, de las cabeceras... Los listados son la quintaesencia de la sabiduría: el resumen de mucho tiempo y conocimiento en formato píldora. Incluir un listado equivale a ofrecer lo máximo a cambio del mínimo esfuerzo, en un brevísimo espacio y de modo rápido, que es lo como vivimos ahora. Han llegado a convencernos de que con un vistazo a un listado entenderemos y dominaremos el mundo. En según qué ámbito, sin al menos un listado en tu artículo, al redactor jefe de turno le parece que tus cinco folios no aportan nada. Aprendes que para captar la atención basta anunciar que posees un listado y que lo vas a compartir. Listados de zumos anti cancerígenos, listados de trucos para alquilar tu vivienda antes, listados de modificaciones fiscales para la Renta 2014, listado de alimentos a evitar, listado de políticos imputados, listado de métodos infalibles para adelgazar, listado de trucos para hacer la mamada perfecta. Vaya, por fin.

Quien tiene boca se equivoca, recuerden. Lean y aprendan todos y todas. Y como dice Julia Roberts en Pretty Woman: les doy las gracias ahora por si luego se me olvida. Ya son cuatro años escribiendo para ustedes.

Eviten, por favor estas "Cinco grandes cagadas" a la hora de practicar sexo oral a un hombre:

1.- Comportarte como si no quisieras estar ahí. Abriendo la lista, podría decirse que no hay nada que mate más rápido en deseo que notar que la persona que está realizando una felación lo está haciendo sólo porque se supone que debe hacerla. No pongas cara de asco, o de perdonarle la vida ni de estar sacrificándote.

2.- Morder. Sin duda a muchos les encanta sentir cierto cosquilleo "peligroso", pero a la inmensa mayoría sólo de imaginarse un bocado ahí mismo, les invade el pánico. El NO a una dentellada accidental o un desgarro causado con los dientes (o piercings) es incuestionable. Los dientes han de mantenerse rodeados con los labios todo el tiempo.

3.- La brusquedad. Tirar de la piel del prepucio demasiado fuerte hacia atrás en hombres no circuncidados, o apretar el pene con demasiada fuerza, o succionarlo como si fueras una aspiradora de alfombras de hotel, o bombearlo como si trataras de sacar agua de un pozo seco, son razones de bajonazo (y puede que de un "hasta nunqui"), por mucho que tengas su pene en la boca.

4.- Que se note que no tienes ni idea de lo que estás haciendo. Si bien en estas lides suele ser muy excitante la mera comparecencia y predisposición a ello, a estas alturas estar de rodillas con la cara y la boca abierta ante su polla, no basta. A cada uno le gusta de un modo, claro, y si le preguntas o le observas, sabrás cómo hacer que sienta placer (recuerda: es el objetivo. Acabar con morados en las rodillas o con hernias cervicales no compensa y, lo que es peor, no garantiza que él disfrute). Por otro lado, estamos en la sociedad de la información: con la de material educativo y de divulgación y la de pornazo que hay, no vale con mover la cabeza arriba y abajo como un robot, sin plantearte lo que estás haciendo.

5.- Reaccionar como si el esperma fuera venenoso, corrosivo, explosivo. Se puede realizar una mamada de Guiness y estropear el momento yéndote corriendo o esquivando la salpicadura como si evitaras el impacto de una bala. Que no te gusta que te lo echen en la cara, perfecto. Que no te gusta que termine en la boca, perfecto. Que no tragas*, perfecto. Que no lo quieres en tu bonita melena, perfecto. Que tus sábanas no tienen la culpa, perfecto. Díselo. Evítalo. Pero no es necesario tratar al pobre hombre como si fuera portador de material radiactivo.

* El semen es uno de los fluidos corporales que mayor carga vírica puede portar, junto con la sangre. El contagio de HIV, hepatitis, y demás enfermedades e infecciones de transmisión sexual se puede producir con el sexo oral. Las prácticas de sexo seguro exigen el uso de preservativo. Evitar el contacto directo con el semen [Aquí no me da la gana hacer la salvedad de "si no se conoce la historia sexual de tu pareja" o lo de "si es tu pareja estable", bla, bla. Yo creo que el día es muy largo y que nunca jamás sabes de dónde viene nadie y qué ha estado haciendo. Considero peligrosa e irresponsable la actitud de determinados medios y autores de chorradas, que no artículos, incitando a la gente a tragar fluidos corporales alegremente. Debería estar penado. Tralará.]