Acrobacias

Captura de pantalla 2013-08-24 a las 10.56.01Las marcas de guerra fueron capítulo independiente en mi akelarre del otro día. Aparte de los chupetones, hay cardenales de la risa que provienen de ciertas posturas que, por desgracia, tienen mucho de postureo también. Conste que, en el fondo, no hay queja severa: cuando la causa de los moretones son las intrépidas maniobras eróticas de algún eficaz empotrador, ésas tipo Circo del Sol, de "te agarro y te subo y te bajo y te coloco y te giro sin coger aire y sin tocar colchón..." tampoco vamos a echarnos a las calles con pancartas de protesta y cacerolas como los del fraude de las preferentes. Admitimos que, de vez en cuando, mola levantarse hecha un dálmata, válgame la metáfora, pero coño con la obsesión que tienen algunos con estar cambiando de postura diez mil veces en una hora.

Captura de pantalla 2014-05-31 a las 09.19.36Me quejo igual del daño que ha hecho la ESO que del causado por el porno. Si bien me consta que, a veces, la única educación sexual que recibe la gente procede del visionado más o menos clandestino de pelis X [y como fuente de información, por contaminada que esté, mejor ésa que nada], tampoco encuentro admisible que algunos se pongan a follar como si estuvieran rodando una escena para Private: sólo les falta enchufarse el viagrazo y colocarse hacia el objetivo para dar su mejor perfil; y donde digo cámara, digo espejo... Patético. A veces, te topas en el dormitorio con uno que vive en la convicción de que follar es como participar en un Iron Man o en la Maratón de Nueva York o algo así... Los pobres creen que eso a las tías nos impresiona, así que, desenchufan el cerebro y activan el modo "taladro" y se dedican a jugar al Scrabble a cámara rápida... Y lo malo es que lo hacen, no por placer, sino por lucirse; y en ésas, se llevan por delante partes del mobiliario de una patada; te arrancan, rompiéndotela, la lencería (llámenme ruin pero, sepan ustedes que hay bragas que valen más que alguno, y no voy a dar nombres) y llevados por la euforia, se olvidan de que pesan y miden mucho más, y te provocan desgarros en abductores, hernias cervicales y demás. Y a mí, eso de necesitar fisioterapia para rehabilitarse de una sesión amatoria, por endemoniadamente bueno que haya sido el polvo, me parece que no compensa. Sólo los aficionados dejan marcas y lesiones. Definitivamente: al que sabe lo que se hace, sólo le recuerdas en tu mente, no por los dolores que te impiden sentarte o juntar las piernas.

Vaya por delante que cambiar de postura es un must. Entre mis múltiples teorías de cuño personal se encuentra la de afirmar que la alternancia coital debería figurar entre los principios básicos de todo estado democrático que se precie. Pero hijos, sin enloquecer y sobre todo, con cierto criterio. Obviamente, es más sencillo acertar cuando ya se conoce a la pareja sexual, porque sus reacciones físicas te son familiares y ya te han mostrado previamente el camino correcto. En cualquier caso, por más que se te duerma una pierna, te dé un calambre o te hayas hartado de estar en la misma posición, no se te ocurra parar o cambiar si notas que se encuentra a punto de alcanzar el orgasmo. En la mujer, esa interrupción equivale a la pérdida del mismo y eso es mal. Al contrario, si por su respiración, gritos o gestos, deduces que se ha cansado, que se ahoga, o le duele, o está molesta... qué mejor ocasión que ésa para variar la postura. A veces, procede intensificar el ritmo, o disminuirlo, o cambiar el ángulo de penetración o la intensidad de ésta, lo cual se logra modificando la posición, por ejemplo. Pero insisto: es ridículo hacer un despliegue de posturas inconexas sin notar que ella te sigue. Eso, sólo en el caso de las multiorgásmicas megamotivadas traerá como recompensa un orgasmo, porque al variar rápidamente la forma de estimulación no le dará tiempo a la mujer de estabilizar la excitación y consumar el ascenso de la fase de meseta al clímax... [Vean ustedes las fases de la respuesta sexual masculina y femenina, descritas por Masters y Johnson, o simplemente, créanme] Eso de ahora interrumpo, cambio, empujo, vuelvo a cambiar, me salgo, te giro, ..., hecho sin seguir el debido tempo es como bailar sin escuchar la música, es un sinsentido. Por favor, menos exhibicionismo individualista, menos contemplarse reflejado en las ventanas o espejos, menos narcisismo y más prestar atención a quien tenéis al lado. Por favor haced que cambiar las sábanas merezca la pena.