The Interview

Captura de pantalla 2015-02-05 a las 21.00.45Con hartura criticamos que nos venden humo, que los programas promocionan como talentos a auténticos energúmenos; nos indigna que determinado producto no sea como nos habían contado; o llegar a un sitio decepcionante arrastrados por falsas promesas marketinianas. Vivimos en una eterna lucha por que no nos roben la cartera o nuestro valioso tiempo. Consciente de ello y respetuosa con mis adorados lectores, me permito recomendar que vean THE INTERVIEW. Los de Sony en la nota de prensa aseveran que se trata de una comedia polémica y conflictiva, y créanme: es cierto.

Acudí al pase de prensa hace unos días. Junto a los pesos pesados de la crítica cinematografica, aguardamos impacientes y helados a que abrieran la lujosísima sala de proyecciones de Sony. Miradas al suelo, al techo o al móvil, casi en silencio. Confraternizaciones las justas. Supongo que saludar no se lleva desde el siglo pasado… Brazos cruzados, subí la antena. Se aprende mucho de estas personas expertas. Y te asustas aún más, siempre. Cortantes como guillotinas, amenazadores como hidras en una cornisa, pude escuchar a dos: “Si no quieren que la prensa veamos antes la peli es porque es mala. Punto. Se va a cagar con la crítica que le pienso hacer” -no logré averiguar a qué peli se refería-. Esos trajes de cemento se traducen en la taquilla, bien lo sabe Dios… y bien lo saben ellos. Antes de la hora, nos permiten acomodarnos en las contadísimas butacas de cuero. Suaves, enormes, anaranjadas. Con sillones así, quién necesita una madre…

Si entra un asiático armado a la sala… no os preocupéis” una broma que rompió la tensa espera. Se hace la oscuridad y comienza el visionado.

Al grano: hace tanto que no veo una película tan estupenda que siento un profundo agradecimiento por que la hayan producido. Y sepan que tengo un rosario de razones para decirle al mundo que hay que verla. Sin hacer spoiler, aquí van varias:

No soy capaz de resistirme a una prohibición (la experiencia me ha demostrado que lo prohibido mola. Punto). Y si encima de censura, el producto, esta película en concreto, desencadena una avalancha de ataques cibernéticos de hackers de Korea del Norte contra Sony, amenazas a las salas de proyección que la exhiban y demás, pues mejor ha de ser. Yo soy muy de regirme por pruebas indiciarias.

Si me pongo a recordar anécdotas del guión, sólo puedo partirme de risa y calificarlo de brillante, corrosivo, irreverente, ácido, transgresor (punky de verdad, no como normalmente se aplica este adjetivo en cuanto no hablamos de comedia romántica edulcorada). Lo que me sorprende es que sólo se sienta humillado el patético dictador de Korea del Norte, porque en The Interview se parodia, con una falta absoluta de misericordia y sin tregua, a infinidad de celebrities que no sólo no se han ofendido, sino que colaboran gustosas en el filme. Vemos cameos de Eminem, de Rob Lowe, se ridiculiza a Matthew McConaughey,... Kathy Perry es prácticamente un personaje más a través de su música y las alusiones que a ella se hacen. Hasta el coño de Nicky Minah y la mismísima Ellen Degeneres reciben algún dardo. Por lo visto, en Korea del Norte no se sabe manejar el humor.
En cuanto a presupuesto, pues se lo han gastado todo: hay helicópteros, tigres, tanques, tías buenas y explosiones,… Las escenas de acción no desmerecen del más espectacular thriller a que nos acostumbra Hollywood, así como adecuadas dosis de sexo, de palizas y violenta casquería e hilarantes desmadres.
Los actores están brillantes.

Soy falible, al fin y al cabo, y podría equivocarme pero las carcajadas constantes de los cinema sapiens resonaban durante toda la proyección. Yo vi las sonrisas de los expertos en la oscuridad. Lo que es es. Insisto: vean The Interview.

Atentos porque se estrena mañana 6 de febrero. Dirigida por Evan Goldberg y Seth Rogen, protagonizada por James Franco y el propio Seth Rogen.