El triunfador

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Dentro de la serie de consejos que mi inminente próxima enemiga no quiere escuchar respecto de una infidelidad (aún más inminente) que va a cometer (de hecho, creo que ya la está poniendo en práctica), se encuentra mi reflexión de hoy, acerca del peligro intrínseco que tiene liarse con un triunfador.

Su excusa es: "Mi pareja no va a llegar a nada y este tío realmente logra las metas que se propone".

Por qué se siente tentada
Acaba de cambiarse de trabajo y, de pronto, se ve rodeada de una clase de señores totalmente distintos a los que está acostumbrada. Su novio tiene un buen trabajo, pero no es de los que se va a comer el mundo precisamente... Nada que ver con Mr X, el jefe del nuevo equipo al que ella se ha incorporado, que destaca en la empresa y entorno a quien todo parece girar. Mr X, además, le presta muchísima atención. Tras observale y ver cómo se desenvuelve durante unas semanas, se ha visto inducida a imaginar un estilo de vida que, naturalmente, a ella le parece de una perfección intoxicante. "La vida con él nunca resultaría aburrida", se ha llegado a plantear la muchacha.

Por qué no valdría la pena
En efecto, lleva razón: la vida junto a Mr X nunca sería aburrida, pero sí sería complicada, desestabilizante y angustiosa. La cara oculta de liarte con un triunfador es que su trabajo es lo primero, lo segundo, lo tercero y lo cuarto en su lista de prioridades. Trabajan todo el santo día, horas y horas y horas y fines de semana y noches y festivos, dejando muy poco tiempo libre para ti. Y suelen viajar mucho, y disponen de un montón de pasta para derrochar con cualquiera que esté cerca y quiera compartir con él la monísima suite del hotel de turno.

Como su pareja, tendrás que asistir a innumerables compromisos, como cenas y eventos bastante aburridos, y se espera de ti que luzcas estupenda (olvídate de volver a probar el chocolate para siempre y vete pidiendo citas para infiltrarte, peinarte y tunearte en general). Los tipos que vuelan alto suelen ser muy yonquis de las nuevas sensaciones y experiencias. Son personas que necesitan mucha más emoción y novedad que los demás mortales para estimularse y para sentir un poco de interés.

Según varios manuales especializados, hay estudios científicos que han detectado que cuando se registran niveles bajos de ciertas sustancias en el cerebro (especialmente de dopamina y de serotonina, responsables de los sentimientos de felicidad y de alegría), existe una mayor tendencia a la infidelidad, causada por la enorme urgencia y emoción que genera mentir y practicar sexo prohibido.
En efecto, Mr X tiene el súper ático, el cochazo, ropa cara y una cuenta bancaria bien hinchada pero ¿a qué precio?