Bajo tierra con Cycle

Para quienes estén hartitos de esta tendencia americanizadora de desenterrar muertos y de Halloween, les planteo una opción: vayan este viernes al concierto de Cycle. Sí, sí, de Cycle ¡¡¡vuelven!!! Y hacen gira. Siempre les digo que yo evito contar mi vida y milagros, por bien de los demás más que por puro decoro, pero esta vez no me voy a sujetar y les comentaré que mi penúltimo coma etílico me lo agarré hace unos días. Fue por culpa de David Kano un producer seducer al que adoro desde que le hice un par de entrevistas (¿hará diez años ya de la primera?). De pocos humanos cabe afirmar que siempre que agita un capote ante mis cuernos, consigue que yo entre a su trapo. Porque sus trapos, sépanlo, molan más que los de Lagerfeld. Así que, el pasado jueves fui a petar mis transaminasas a una convocatoria misteriosa: evento clandestino, invitaciones individuales. Así, como se lo cuento, como cuando Madrid era una ciudad para vivir y desarrollar. Es decir, hace unas cuantas legistaturas. Engañé a un buen amigo, que a mi vera luce más que un bolsazo caro, y acudimos.

OMG! Tocaron en un sótano (pero muy muy sótano, para no mentir en lo de underground será… ay que me cuesta dismular la envidia inmobiliaria, que cursa casi asintomática, ¿saben?). Tuvo lugar en la casa de un colega de Kano que ocupaba todo el edificio en pleno Malasaña. Los invitados fuimos guiados downstairs hacia una ubicación próxima al núcleo terrestre. Aquello era un bajar y bajar, como la reputación de muchas (no pongo links que me demandan)… Al alcanzar la planta -1, unos feligreses nos regalaron un biberón de color verde, bien frío y lleno de zumo de cebada. Machadas con mecheros mediante (no llevaban abrefácil sino chapas…), mientras empezábamos a confraternizar, un grito como de tener poca paciencia nos indicó que había que bajar coño ya. Otra planta más. Móviles sin cobertura. Chulazos con barbas y tattoos. Dos o tres pibas mayoritariamente muy irrelevantes para mí (¿qué? tampoco voy a empezar a mentirles a estas alturas…) haciéndose hueco. Una puerta roja de ascensor, un sofá bajo la escalera, espacio diáfano, Mr Big… Los instrumentos musicales, cables, al fondo mesaca llenita de aparatos high-tech para usuarios avanzados, paredes negras… Como un cuarto oscuro pero en hetero rockero. El concierto me supo a poco. La ansiedad (mía) no tuvo nada que ver. Y el escaso oxígeno cada vez más enrarecido tampoco. Mola sentir que sigues siendo humana… Sonaba bien, pero no esperen que les haga una crítica porque yo soy muy sorda y además me fijo en otras cosas: en La China y su cuerpazo serpenteante que gateaba por el suelo mientras no le tocaba cantar; en Luke fulminando con miradas azules a las fans que, al más puro estilo 70′s, se(me) daban codazos por ocupar pole position [“Tranquila, tengo dos” llegué a decir al tercer encuentro no planeado entre mi teta y el codo de una vacaburra ansiosa de rabo de músico]; en Kano haciéndose cargo de todo y logrando que pareciera sencillo; en Juanjo Reig y sus expertos tocamientos musicales; en un rubito con ojazos azules parecido a Bon Jovi que apuntalaba un altavoz y que, hasta que no se la señalé yo, reconoció no haberse percatado de que al fondo del escenario había una lavadora (wtf!), y que se nos unió muy unido hasta altas muy altas horas…

Aquí les dejo la info de la discográfica Subterfuge.

Coincidiendo con el inicio de su 10º Aniversario, Cycle lanzan “Saturday Girl“, un artefacto rock con pegada electrónica, bajos y sintes gordos marca David Kano, arreglos y distorsiones de seis cuerdas de Juanjo Reig, la sedosa y provocativa voz de La China y la emocionante voz de Luke Donovan mezcla de rabia, ternura y sadismo. 100×100 Cycle.

“Saturday Girl” ya está disponible en iTunes, Spotify, Deezer, YouTube (lyric video) y Ritmonet.

31 de Octubre. Madrid. MAD Live festival. Palacio de los Deportes. 21h.

14 de Noviembre. Bilbao. Sala Stagelive

15 de Noviembre. Pamplona. Sala Totem

12 de Diciembre. Badajoz. Sala Mercantil

13 de Diciemb re. Toledo. Círculo de Arte