¿Volver es volver?

“El único modo en que logro llegar al orgasmo con mi novio es fantaseando con mi ex. Es raro porque ni siquiera me gusta mi ex y quiero a mi novio, pero definitivamente el sexo con mi ex era mejor”.

Si Einstein planteaba la teoría de la relatividad, tan invocada como desconocida, yo hoy les planteo, invitada por una consulta reciente, una antiquísima duda existencial: ¿acostarte con un ex cuenta como infidelidad?

No hay un ser vivo tan egoísta, lujurioso, interesado y despreciable como los humanos. Lo supe siempre y los vídeos de gatitos y perritos de Facebook me lo corroboran a diario. Si se plantea la situación, léase que coincides con tu ex una noche tonta y os agarráis una borrachera más tonta aún; o si una noche lluviosa respondes a su llamada de socorro (o él a la tuya); o si en una fiesta llena de amigos comunes todo son recuerdos y la morriña (Síndrome de Estocolmo) y se te nubla la sesera, … y la situación se va o se puede de madre, la cuestión es que quieres pero… ¿De verdad eres capaz de controlarte y dices “no” porque sabes que no debes? La voz que te susurra al oído, provocándote, haciéndote dudar, te plantea que el inicdente carece de importancia y que tan grave gravísimo no podrá ser, porque en definitiva es algo que ya has hecho antes… Si hay duda es que no hay duda, dicen, peor bueno…

¿Se puede considerar una osamenta a tu actual el hecho de que acabes tirándote a un ex?

Buscando coartadas algunos se quedan tan tranquilos: aseveran que no son cuernos. Estos seres, por lo visto, pasean por la dimensión temporal con un pasaporte especial, que les legitima para saltar cobre una ex pareja lo mismo que sobre un lustro. Según ellos, al haber estado ya con esa persona, ese encuentro sexual es un mero bis y no cuenta. Claro que si se les plantea a ellos la situación inversa, seguro que sí se ofenden y se consideran traicionados. Ay, la Ley del Embudo.

En mi opinión, sí que importa y, de hecho, puede tener consecuencias desastrosas para todos los involucrados. Puedes liarte con tu ex simplemente porque te gusta un poco y no te sientes como si estuvieras siendo desleal porque piensas que no se trata de alguien nuevo, aunque a menudo, cuando dos personas se vuelven a acostar es fruto de un desesperado intento de restablecer la relación. Ello significa que vas a tener que volver a cortar y explicarle a tu actual pareja por qué de pronto estás recibiendo un montón de whatsapps de Carlos/Carla después de tanto tiempo… Si te pillan -y las posibilidades de que esto pase son más altas que si tuvieras sexo con un desconocido, que no va a sentir ninguna necesidad de escribirte tanto, manda un email inculpatorio para dar por zanjado el tema- o pierdes a tu pareja o te despides de futuras amistades con tus ex porque tu pareja no va a confiar en que no vayas a cruzar la línea con alguno de ellos. Lo cual sería una tragedia porque los ex amantes suelen convertirse en los más astutos e intuitivos amigos -te conocen de verdad y pueden ofrecer unos consejos valiosísimos en tus futuros devaneos-. Si piensas que vas a experimentar la tentación, limita tus citas con tus ex a almuerzos en restaurantes concurridísimos en días en que ambos tengáis la obligación de volver a la oficina.

Llámenme celosa o antigua, pero sinceramente abogo por la monogamia sucesiva como forma (errónea y anti natura quizá) de relación. Dicen que quien se va no regresa nunca, aunque vuelva. Y yo me pregunto: ¿volver es volver?