Trabajos manuales…

He aprovechado las temperaturas de finales de julio para que puedan disimular el subidón que les va a entrar con mi post de hoy que, obviamente, no va de hacerse la manicura.

La única forma garantizada de averiguar cómo le gusta a cada persona que la acaricien para llegar al orgasmo, es observando cómo lo hace esa persona por si misma. Mirar cómo tu pareja se masturba no sólo es sexy, sino que se puede convertir en una especie de clase magistral de sexo, un tutorial informativo, digamos. Otro tema es que quizá, en el momento de llevarlo a cabo, te sientas un pelín incómodo, te dé vergüenza o sientas auténtico bochorno ante la sola idea de hacer una demostración. Que no cunda el pánico. Hay un truco que suele funcionar siempre: cerrar los ojos mientras. No importa que te sientas morir tras esos párpados; lo cierto es que al cerrarlos te aislas y la angustia se reduce. Céntrate, deja de intentar escaquearte y ponte a ello. Mientras que os miráis el uno al otro, hay que prestar atención a varios asuntillos.

 

ÉL

- Dónde pone su mano cuando empieza. Es crucial. Adoptar la misma posición que su mano y sus dedos es esencial para replicar lo que hace. Pídele que pare en el mismo instante que se agarra y observa con detenimiento. Pídele que retire su mano y pon la tuya en la que consideras que es la misma postura. ¿Le parece a él que es la correcta?

- La presión, velocidad y ritmo que él emplea. Pon tu mano sobre la suya una vez que él inicia el movimiento para hacerte una idea exacta del ritmo y velocidad. Una vez que tienes la idea general, deja que él continúe solo.

- Qué cambia desde su movimiento manual inicial hasta el orgasmo. ¿Mantiene la misma técnica o cambia a otras? ¿Acelera el movimiento conforme se aproxima al orgasmo? ¿Utiliza su mano libre para estimular otras partes como los testículos o la parte baja del vientre?

- Qué le sucede a su cuerpo conforme se aproxima al orgasmo. Probablemente puedas percibir que sus testículos se elevan, aproximándose a su cuerpo, su pene se pondrá de un tono más púrpura y su respiración se verá alterada. Vigila también su “cara de orgasmo” -todo el mundo tiene un gesto muy evidente que revela que está a punto de alcanzar el clímax-. ¿Echa la cabeza para atrás? ¿Qué tipo de sonidos emite?

- Cuándo detiene la estimulación. Una vez que puedes ver que ha cruzado la línea (se llama punto de no retorno, que significa que va a eyacular pase lo que pase), ¿qué sucede después? ¿Cuándo deja de mover la mano? ¿La retira del todo o sigue sujetándose el pene hasta el final? ¿Cómo lo agarra?

 

ELLA

- Dónde pone sus dedos en el instante inicial. ¿Utiliza lubricante o saliva para hacer la zona más suave y resbaladiza? ¿Va directa al clítoris o se toca otras zonas de la vulva o del cuerpo antes? ¿En qué postura se ha colocado? ¿Qué hace con la mano que queda libre? ¿Se estimula los pechos?

- La presión, velocidad y ritmo que ella emplea. Puede que funcione que te muestre cómo lo hace con un vibrador, pero realmente será más útil que lo haga con sus propios dedos. Fíjate en el ángulo de sus dedos, cuántos introduce, cómo está frotándolos, con qué firmeza y con qué velocidad. ¿Se centra exclusivamente en el clítoris o lo alterna introduciendo uno o más dedos? Pon tu mano sobre la suya para sentir exactamente lo que está ocurriendo. Si es tímida, siéntate detrás de ella y haz que apoye su espalda en tu pecho, que se relaje echada entre tus piernas, y entonces pon tu mano sobre la de ella. Pero no te quedes demasiado en esta postura ya que necesitas colocarte de frente para poder observar bien. Si ella se siente intimidada, dile que cierre los ojos.

- Qué cambia desde su movimiento manual inicial hasta el orgasmo. Es probable que mantenga la misma técnica hasta que se aproxime al orgasmo, y también es muy probable que aparte de su velocidad casi no cambie demasiado el movimiento hasta el final de la sesión. En el orgasmo, a las mujeres les gusta lo predecible. En vez de experimentar distintos tipos de caricias, la inmensa mayoría disfruta más si mantienes el mismo ritmo de estimulación hasta el final. Pero ojo, que siempre hay excepciones. Observa si ella se detiene y vuelve a empezar, o si mueve los dedos constantemente.

- Cuáles son las señales que evidencian que está llegando al orgasmo. Probablemente se note que su clítoris está más erecto, sus genitales se tornan algo enrojecidos y brillantes, respirará diferente, y sus pezones pueden endurecerse. Muchas mujeres echan la cabeza hacia atrás y es muy frecuente que se les ponga el escote colorado. Lo que importa es identificar las señales propias de ELLA.

- Cuándo detiene la estimulación. Es crucial, y la parte más importante del ejecicio. Uno de los más comunes errores que cometen los hombres al masturbar a una mujer es que paran demasiado pronto. Los orgasmos femeninos tardan mucho más que los masculinos, así que puedes quedarte sorprendido (aparte de muerto de envidia) al ver que ella sigue moviendo sus dedos mucho más rato que cuando tú se lo haces. Fíjate en la presión y en la velocidad. ¿Ella las incrementa y justo durante el orgasmo las reduce? ¿En qué instante retira del todo los dedos?

Aunque les dije que el texto no va de manicura, mentía… Les ruego la lleven bien hecha. No es imprescindible la capita de brillo pero sí al menos que lleven las uñas limpias y limadas, antes de tocar a nadie.